UN SECTOR DEL PARTIDO RECHAZA LA 'COMPLACENCIA' CON EL GOBIERNO

Moragas pone firmes a los críticos del PP con la tibieza de Rajoy hacia la guerra en Libia

Jorge Moragas, mano derecha de Mariano Rajoy y jefe de su Gabinete, puso ayer firmes a quienes, dentro del PP, critican la supuesta tibieza y complacencia

Foto: Moragas pone firmes a los críticos del PP con la tibieza de Rajoy hacia la guerra en Libia
Moragas pone firmes a los críticos del PP con la tibieza de Rajoy hacia la guerra en Libia

Jorge Moragas, mano derecha de Mariano Rajoy y jefe de su Gabinete, puso ayer firmes a quienes, dentro del PP, critican la supuesta tibieza y complacencia del líder del partido hacia el Gobierno en la guerra de Libia. Moragas, que en la tarde de ayer se reunió con la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, para analizar la marcha del conflicto en los frentes diplomático y militar, lanzó una sutil pero clara advertencia a los halcones que exigen la misma dureza con José Luis Rodríguez Zapatero que éste mostró con José María Aznar durante la guerra de Irak: "La gran diferencia entre el PP y el PSOE, entre Rajoy y Zapatero", afirmó, "es que nosotros tenemos sentido de la responsabilidad y sentido de Estado".

Como adelantó El Confidencial hace una semana, un sector del PP no comparte la "complacencia" mostrada por Rajoy hacia Zapatero el pasado martes en el Congreso, durante el debate para autorizar la participación militar española en el conflicto libio. Y esos críticos responsabilizan a Moragas -que es también responsable de Relaciones Internacionales del partido- de esa estrategia de mano tendida al Gobierno y de acercamiento a Trinidad Jiménez, que pasa, en su opinión, por dejar sin respuesta las descalificaciones y los ataques lanzados por el PSOE para marcar diferencias entre las guerras de Libia e Irak.

Al concluir su entrevista con Jiménez -en la que también estuvieron presentes los portavoces de Exteriores del PP en el Congreso y el Senado, Gustavo de Arístegui y Alejandro Muñoz Alonso, respectivamente-, Moragas quiso advertir a los críticos de su partido que el respaldo al Gobierno en la guerra de Libia es una decisión estratégica de la dirección de Génova que Rajoy comparte plenamente. "El PSOE no tuvo en el pasado sentido de Estado en situaciones similares a ésta", dijo Moragas, en una explícita alusión al conflicto de Irak en 2003. "Nosotros sí lo tenemos, y esperamos que en el futuro los socialistas se comporten del mismo modo", añadió.

Apoyo sí, pero ni "cerrado ni blindado"

Sin embargo, el jefe de Gabinete de Rajoy aclaró a continuación que esa "política de acompañamiento al Gobierno en la guerra de Libia" no es, en ningún caso, un apoyo "cerrado ni blindado", y puso varias condiciones para su continuidad: "Que Zapatero haga un esfuerzo sincero de claridad y transparencia para explicar el papel de España en la coalición internacional y cuáles son los objetivos militares y políticos de la misión". Moragas añadió que el fin último debe ser "un cambio de régimen en Libia" y la caída de Muamar el Gadafi, pero no explicó si el PP respaldaría una invasión terrestre por parte de la OTAN para derrocar por la fuerza al dictador libio, lo que, además, implicaría una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

El de ayer fue el tercer encuentro entre Jiménez y el PP desde que estalló la crisis en el país norteafricano. En el primero, celebrado también en el palacio de Viana, la jefa de la diplomacia española se reunió con los mismos interlocutores que ayer. El segundo tuvo como escenario el Congreso de los Diputados, y en él sólo participaron la ministra y Moragas. Ese acercamiento a Jiménez -inédito durante la etapa de Miguel Ángel Moratinos al frente de la cartera de Exteriores- le ha costado al hombre de confianza de Rajoy las críticas soterradas de un sector de su partido, que incluso ha llegado a acusarle de padecer un cierto síndrome de Estocolmo.    

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
21 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios