EL PSOE, PREOCUPADO POR SU REPERCUSIÓN ELECTORAL

El Gobierno presionó a Uralde para que no formara un partido por sus efectos electorales

El Gobierno sigue muy de cerca los pasos de Juan López de Uralde, el director ejecutivo saliente de Greenpeace España. Su intención de entrar en política

Foto: El Gobierno presionó a Uralde para que no formara un partido por sus efectos electorales
El Gobierno presionó a Uralde para que no formara un partido por sus efectos electorales
El Gobierno sigue muy de cerca los pasos de Juan López de Uralde, el director ejecutivo saliente de Greenpeace España. Su intención de entrar en política de la mano del diputado ecosocialista de ICV, Joan Herrera, para crear un partido nacional verde genera gran preocupación en el PSOE. Temen que una nueva formación política que represente el espacio de los verdes reste votos de su granero entre los votantes de izquierdas. 

El Gobierno y, especialmente, la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, no han sido ajenos a los primeros pasos emprendidos por Uralde y Herrera para crear un partido a imitación del francés Europe Ecologie. Ambos han ido sondeando a lo largo de los últimos meses a diferentes políticos de la izquierda parlamentaria y a personalidades de la cultura y los movimientos sociales para invitarles a formar parte de este gran proyecto que tomará su impulso definitivo después de las elecciones catalanas del próximo otoño. Unos contactos que preocupan enormemente en el Partido Socialista por el posible efecto que esta nueva formación podría tener en su caladero tradicional de votos.

El asunto inquieta en Ferraz y, de hecho, tal y como ha podido saber este diario, el Gobierno trató de persuadir sin éxito al propio Uralde para que no abandonase la organización ecologista que dirige. En concreto, fue la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, quien se reunió con él en una cena privada en la que trató de convencerle de que continuase al frente de Greenpeace. Un paso sin retorno que él, sin embargo, ya ha anunciado que dará a finales de mes.

Desde el Ministerio, sin embargo, niegan tajantemente las supuestas presiones que Teresa Ribera ha podido ejercer sobre Uralde. “Ni lo ha hecho ni lo haría nunca”, explican. “Ambos mantienen una relación cordial y de aprecio mutuo y de respeto a las decisiones personales que pueda tomar cada cual”.
 
Pero el asunto y los nervios que el nuevo partido genera en la órbita socialista han sido también las causantes de diferentes conversaciones entre la ministra Elena Espinosa y el secretario de Medio Ambiente del PSOE, Hugo Morán, portavoz de la materia en la correspondiente comisión del Congreso. Entre otras cosas, porque Herrera y Uralde estén tratando de incorporar a su proyecto a caras muy conocidas que pueden influir también, de forma decisiva, en las expectativas electorales de los socialistas.  

Objetivo 2012

Como publicó ayer El Confidencial, los planes de Uralde y Herrera están muy avanzados y cuentan con el soporte financiero de los Verdes europeos. El nuevo partido político, que podría tener la forma de una gran coalición, pretende presentarse a las próximas elecciones generales de 2012 y atraer el voto de todos aquellos progresistas que se sientan decepcionados con la política medioambiental del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero

El propio Uralde explicó recientemente que su paso a la primera línea de la política se debe a que “el medio ambiente no tiene el peso suficiente en España”. A su juicio, una formación de estas características puede llegar a lograr un 10% de los votos, tal y como sucede en otros países europeos. El proyecto, que lleva en gestación más de un año y medio, culminará su creación después de las próximas elecciones catalanas a las que Herrera se presenta como candidato. El resultado en esos comicios marcará de forma definitiva el rumbo futuro de la nueva plataforma roji-verde.
España
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