La Policía española ‘cazó’ al criminal de guerra croata porque se registró en el hotel con un nombre falso ‘fichado’
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La Policía española ‘cazó’ al criminal de guerra croata porque se registró en el hotel con un nombre falso ‘fichado’

Un error tan simple como registrarse en un hotel con un nombre falso fichado fue la perdición del criminal de guerra croata Ante Gotovina. Un error

Foto: La Policía española ‘cazó’ al criminal de guerra croata porque se registró en el hotel con un nombre falso ‘fichado’
La Policía española ‘cazó’ al criminal de guerra croata porque se registró en el hotel con un nombre falso ‘fichado’

Un error tan simple como registrarse en un hotel con un nombre falso fichado fue la perdición del criminal de guerra croata Ante Gotovina. Un error que permitió a la Policía española detenerlo en la noche del miércoles en el restaurante de un hotel de Tenerife. Así lo ha podido confirmar El Confidencial en fuentes policiales cercanas a la investigación, que añaden que los agentes trabajaban con esa identidad desde hace semanas en el rastreo que hacían de los registros de clientes de los hoteles españoles.

La localización del nombre en la lista de huéspedes del Hotel Bitácora de la playa de las Américas, al sur de Tenerife, se realizo hace cinco días. El hecho de que junto a él también apareciera registrado como acompañante la identidad de una persona cuyo nombre también era conocido con antelación por los investigadores como posible colaborador suyo sirvió para confirmar la presencia en España del fugitivo.

La Policía cree que la estancia en las Islas Canarias del militar -que no opuso resistencia cuando fue detenido, aunque se temía que estuviera armado- se reduce precisamente a esos cinco días, ya que el rastreo de los registros del resto de los establecimientos hoteleros del archipiélago no ha permitido encontrar ningún rastro más sobre su paso por el mismo. El ex general croata fue trasladado ayer mismo a la Audiencia Nacional, en Madrid, y muy posiblemente hoy mismo viaje en un avión militar de la OTAN a La Haya para que comparezca en breve ante el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY).

Gotovina está acusado de crímenes contra la humanidad (persecución por razones políticas, raciales y religiosas; deportación, y otros actos inhumanos) y violaciones de las leyes y usos de la guerra (saqueo de propiedad pública y privada; destrucción sin freno de ciudades, pueblos y aldeas, y asesinatos), delitos por los que podría ser condenado a cadena perpetua.

El ex general lideró en agosto de 1995 una ofensiva militar, la Operación Tormenta, para reconquistar la región de la Krajina, una zona que había sido previamente controlada por los serbios. Al tercer día de enfrentamientos, el Gobierno croata anunció la victoria, pero los choques violentos se prolongaron hasta noviembre. En ese tiempo, según la acusación, Gotovina ordenó a sus fuerzas perpetrar “actos inhumanos”, incluido el asesinato de 150 serbios y la deportación forzosa de entre 150.000 y 200.000.

El ex general croata se encontraba huido desde finales de 2001. La última pista le situaba en un monasterio franciscano, según aseguró la fiscal del TPIY, Carla del Ponte, el pasado septiembre. La fiscal acusó entonces a la jerarquía de la Iglesia de proteger al presunto criminal de guerra. La Santa Sede negó las acusaciones.