Air Europa pidió 230 M en ayuda pública para pagar nóminas mientras daba bonus a su cúpula
La compañía se acogió a los ERTE por causa de fuerza mayor para no abonar sueldos y contribuir al las arcas del Estado al tiempo que repartió bonus millonarios a varios directivos
El presidente de Globalia y de Air Europa, Juan José Hidalgo. (Europa Press/Eduardo Parra)
Pepe Hidalgo agradeció por escrito a toda la plantilla de Air Europa su "trabajo y dedicación" para lograr el acuerdo para la venta del 26% del capital a Turkish Airlines el pasado 6 de noviembre. Una operación con la que la familia dueña de la aerolínea dejaba atrás todos los problemas surgidos desde la pandemia, que llevó a la compañía a estar técnicamente en causa de disolución. Una quiebra que esquivó gracias a la ayuda recibida desde el Gobierno. Sin embargo, el agradecimiento no fue igual en la parte salarial.
Según distintas fuentes, Air Europa se ahorró más de 230 millones de euros en nóminas cuando se acogió a los llamados expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE) por causa mayor. Una fórmula aplicada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez para preservar los puestos de trabajo que se hubieran eliminado por la falta de actividad, ante unos hechos imprevisibles e inevitables, sobre los que la empresa no tenía responsabilidad.
Globalia, la matriz de la aerolínea de los Hidalgo, pidió el primer ERTE nada más decretarse el estado de alarma a principios de marzo de 2020. El grupo turístico mandó a casa a 15.000 personas, el 97,5% de la plantilla, lo que supuso un gran ahorro en nóminas y pagos a la Seguridad Social. Lo mismo hizo en 2021, con el 12,5% de la fuerza laboral sin trabajo o con media jornada, porcentaje que volvió a subir al 44% al año siguiente, según los datos de los informes anuales de la sociedad 'holding'.
Además, la compañía competidora de Iberia alcanzó un acuerdo con los sindicatos para aplicar un expediente de regulación temporal de empleo por causas organizativas y productivas. Este ERTE, diferente del aplicado por causa de fuerza mayor, se puso en marcha el 1 de abril hasta el 30 de septiembre de 2022, y afectó a tripulantes de cabina de pasajeros, técnicos de mantenimiento de aeronaves y personal de tierra.
Con estos tres años continuados de medidas extraordinarias, Air Europa consiguió ahorrar unos 230 millones, según fuentes del Ministerio de Trabajo. De esta cantidad, cerca de 40 millones se corresponden a la contribución a la Seguridad Social, de la que la aerolínea quedó exonerada. Esa cifra pasó a computarse como "subvención a la explotación", por lo que se contabilizó como "otros ingresos de explotación" en la cuenta de resultados.
Mientras Air Europa se acogía a estas medidas y dejaba de contribuir a las arcas del Estado, Pepe Hidalgo aprobó el abono de tres 'bonus' a los directivos que, según su criterio, más habían ayudado a conseguir los 475 millones de euros otorgados por el Gobierno en noviembre de 2020 para evitar la quiebra del grupo. Es lo que internamente se llamó proyecto AQUA. En concreto, 900.000 euros para Ramiro Campos, secretario del consejo y responsable legal, otra cantidad similar a Miguel Ángel Sánchez, director financiero, y 200.000 euros a Richard Clark, director de operaciones en ese momento y actual consejero delegado. Ese ejercicio, en el que el grupo perdió casi 400 millones, la retribución a la cúpula de Globalia fue prácticamente similar —7,2 millones— a la de 2019, año que fue récord en ingresos.
Esas retribuciones variables fueron aprobadas a los pocos días de recibir los dos préstamos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que prohibían el reparto de remuneraciones extraordinarias al aceptar lo que comúnmente se conoció como rescates. En ese momento, Globalia tenía a 15.000 personas en ERTE. Ese año, dejó de pagar 14,5 millones a la Seguridad Social. En 2021, la cifra ascendió a 23,16 millones, por los 1,87 de 2022.
La venta de una cuarta parte del capital a Turkish Airlines ha permitido a Air Europa saldar sus deudas con el Estado, al que además ha abonado 97 millones en intereses por los dos créditos durante cinco años.
Reclamación al Estado
Al mismo tiempo, la aerolínea de los Hidalgo, participada también en casi un 20% por Iberia, reclama al Ministerio de Transportes que le pague los 75 millones de euros que le adeuda por las subvenciones de los vuelos fuera de la península ibérica. Air Europa solicitó el pasado año al Gobierno que le ingrese la cantidad que ha adelantado para facilitar la movilidad de los residentes de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. Son frecuencias de vuelos que no suelen ser rentables para las aerolíneas, pero que mantienen como servicio público para asegurar que los ciudadanos de las islas y las dos ciudades autónomas puedan viajar hacia la península ibérica.
Air Europa ha calculado que la factura que le adeuda el Ministerio de Transportes ronda los 75 millones. Esa es la cifra que Jesús Nuño de la Rosa, el consejero delegado de la compañía hasta el pasado 30 de noviembre, esgrimió en las conversaciones con la SEPI para la devolución de los 475 millones prestados por el ente público para hacer frente a los estragos del covid-19. El ente público no aceptó la fórmula, al declarar que las facturas eran distintas y correspondientes a organismos diferentes.
Pepe Hidalgo agradeció por escrito a toda la plantilla de Air Europa su "trabajo y dedicación" para lograr el acuerdo para la venta del 26% del capital a Turkish Airlines el pasado 6 de noviembre. Una operación con la que la familia dueña de la aerolínea dejaba atrás todos los problemas surgidos desde la pandemia, que llevó a la compañía a estar técnicamente en causa de disolución. Una quiebra que esquivó gracias a la ayuda recibida desde el Gobierno. Sin embargo, el agradecimiento no fue igual en la parte salarial.