Aviso en las carreteras: el plan de Puente solo cubre el 30% del agujero que sufre la red
El plan de 1.629 millones para la mejora de los firmes de la Red de Carreteras cubre una pequeña parte del déficit acumulado y está lejos de las necesidades que denuncia el sector
La crisis ferroviaria que provocó el accidente de Adamuz tiene la red en un estado de "revisión total" tras ser el sector que más recursos ha captado por el actual Gobierno. El nuevo objetivo, ahora, es que la crisis no se extienda a las carreteras. El ministro Óscar Puente anunció hace una semana y ha defendido este miércoles en el Congreso un plan de 1.629 millones para el mantenimiento de las carreteras que, de cumplirse, no cubre ni el 30% de la inversión que, a priori, se necesita en esta infraestructura.
La cifra es escasa y se califica como "una primera fase". El diagnóstico oficial que hace el equipo de Puente es que hay 5.600 millones de euros de déficit acumulado en conservación de la red estatal. Un desfase que, según el ministro, se arrastra desde los recortes aplicados a partir de 2012 por el Partido Popular y que ha deteriorado progresivamente el estado de los firmes (asfalto, hormigón y áridos). Para esos firmes son estos 1.629 millones que se desarrollarán entre 2027 y 2031, que entrarían en la próxima legislatura, pero que se quieren licitar ya, con el foco sobre 5.000 kilómetros de la red que requieren una actuación "inminente".
El propio Puente sostiene que actualmente ya se destinan más de 1.800 millones anuales a conservación. Si ese esfuerzo inversor está en marcha —algo que algunas empresas del sector de las infraestructuras dudan—, la persistencia de un déficit tan elevado abre dos escenarios. Por un lado, el cálculo del desfase no refleja la realidad actual y, por otro, el nivel de inversión sigue siendo insuficiente para revertirlo. La única explicación de este desfase, según fuentes del sector, es que antes de que termine la legislatura se anuncien nuevas fases o que se esperen a un próximo gobierno.
No obstante, en ningún caso se concreta un calendario de absorción del déficit ni se detalla cuánto se ha reducido desde 2018, cuando sitúan el inicio de la recuperación inversora con la llegada del Ejecutivo de Pedro Sánchez al Gobierno. Las dudas son, con este ritmo inversor, cuánto tiempo tardará realmente la red en recuperar un estado óptimo y si es una forma de reconocer que hay 5.000 kilómetros, un 18% del total de la red de carreteras, que sufren deficiencias considerables.
Una décima parte de las necesidades
Aunque desde el sector se considera que se está lejos de las cifras necesarias. Los últimos datos que aportó en 2025 SEOPAN (Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras), la patronal que representa a ACS, Ferrovial o Acciona, apuntan a que la red de carreteras requiere una inversión mínima de 11.494 millones para cubrir el déficit de conservación y mantenimiento acumulado durante las últimas décadas, acometer mejoras en seguridad vial, desplegar la infraestructura de recarga para el vehículo eléctrico y afrontar su transición ecológica y necesaria digitalización.
Las carreteras españolas sufren desde hace años un déficit considerable de inversión en conservación y mantenimiento. Con una inversión media de 22.489 euros por kilómetro (km), cifras registradas en 2023, España se sitúa lejos de otros países de su entorno, como Reino Unido (108.141 euros por km), Alemania (49.229 euros por km), Francia (47.553 euros por km) o Italia (41.537 euros por km). Esta baja inversión contrasta con la importancia que tiene el transporte por carretera para la economía del país, que soporta el 89,8% de los viajeros interurbanos y el 95,9% del transporte de mercancías.
El patrón se repite en el ferrocarril, aunque con un enfoque distinto. Puente habla de "la mayor inversión de la historia", con cifras que se habrían triplicado desde 2017 y que, en el caso de la red convencional, se habrían multiplicado por siete. Algo similar ocurre con el mantenimiento, que pasa de 700 millones en 2011 a 1.370 millones en 2026. Unas cifras que ya son conocidas por el gran público tras el accidente de Adamuz.
Tanto en la carretera como en el sector ferroviario, se considera que se está apostando por grandes cifras y ratios llamativos, pero que están lejos de lo necesario y que no aportan soluciones para un problema real: las carreteras españolas necesitan una inversión en conservación urgente. Según valora el sector, faltan indicadores clave para evaluar la política de conservación como son la inversión por kilómetro, la evolución real del déficit, la tasa de renovación frente al deterioro o el grado de ejecución presupuestaria. Por ello, apuntan que esta apuesta, a día de hoy, no es una solución para el problema.
La crisis ferroviaria que provocó el accidente de Adamuz tiene la red en un estado de "revisión total" tras ser el sector que más recursos ha captado por el actual Gobierno. El nuevo objetivo, ahora, es que la crisis no se extienda a las carreteras. El ministro Óscar Puente anunció hace una semana y ha defendido este miércoles en el Congreso un plan de 1.629 millones para el mantenimiento de las carreteras que, de cumplirse, no cubre ni el 30% de la inversión que, a priori, se necesita en esta infraestructura.