Philip Morris genera un impacto de 3.300 M en España, la mayor parte en impuestos
Unos 2.600 millones, procede de la recaudación fiscal (IVA e impuestos especiales) que generó con las ventas de su tabaco tradicional y también de sus productos sin humo
Philip Morris generó en España un impacto económico superior a los 3.300 millones de euros durante el año 2023, una cifra equivalente al 0,23% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. La mayor parte, unos 2.600 millones, procede de la recaudación fiscal (IVA e impuestos especiales) que generó con las ventas de su tabaco tradicional y también de sus productos sin humo.
Otros 415 millones han sido generados por la actividad directa de la compañía y sus compras a proveedores locales, mientras que los 325 millones restantes corresponden al beneficio que obtienen los estancos por la comercialización de sus productos. Todos estos datos forman parte del primer informe Impacto socioeconómico de Philip Morris en España: empleo, oportunidades y progreso, elaborado por The European House Ambrosetti.
El estudio también analiza la generación de empleo y la inversión en capital humano. Actualmente, Philip Morris tiene contratadas a más de 1.000 personas en España, triplicando su plantilla en la última década, ante la necesidad de cambiar el modelo de negocio para apostar por los productos sin humo, que son menos perjudiciales que los cigarrillos tradicionales, aunque sin estar libres de riesgos. Destaca la incorporación de 260 jóvenes a través de acuerdos con universidades.
El grupo inició esta transformación en 2015 y en nuestro país un año después. Han pasado poco más de diez años desde entonces y los productos sin humo representan ya el 42% de sus ingresos netos globales. "El cambio ha sido a 360 grados, en absolutamente todos los ámbitos, y nos gustaría dejar de vender cigarrillos lo antes posible", ha destacado el director general de Philip Morris España, Daniel Cuevas, durante la presentación del informe que ha tenido lugar este jueves.
Impacto en la economía regional
Extremadura es una de las regiones españolas más dependientes de esta industria, cultivando el 98% de la hoja de tabaco nacional. La compañía ha invertido 230 millones de euros en esta actividad agrícola en la última década, aportando 91 millones de euros en valor añadido al PIB de esta comunidad autónoma.
Otro polo importante en Canarias, donde la elaboración de cigarrillos es una de sus grandes fortalezas económicas. A este archipiélago, desde el que se abastece a doce países de la Unión Europea, Philip Morris ha destinado 15 millones para trasladar allí parte de su producción. Asimismo, las exportaciones desde las islas suman casi 96 millones, lo que representa el 4,1% del total de la región.
Cerca de un futuro libre de humos
"Se trata de una transformación sin precedentes, que podría desarrollarse aún más rápido con un marco regulatorio diferenciado basado en la evidencia disponible y un consumidor bien informado", ha añadido Cuevas como vía para atraer mayor inversión al territorio nacional. En este sentido, ha anunciado que "estamos cada vez más cerca de nuestro objetivo de conseguir un futuro libre del humo del cigarrillo".
No obstante, ha reconocido que España está más lejos de ese objetivo que otros países de nuestro entorno. Por ejemplo, los productos de tabaco calentado de Philip Morris son la primera opción del mercado y en Italia tienen una cuota de mercado del 20%. "Nos encantaría anunciar que en diez años dejamos de vender cigarrillos, pero tristemente estamos todavía lejos", ha señalado Cuevas. Cree que la sociedad "tiene que entender que lo positivo es moverse en esa dirección", para lo que demanda a las instituciones públicas que no igualen la fiscalidad de estos productos menos nocivos a la del cigarrillo tradicional.
"Se trata de una transformación sin precedentes, que podría desarrollarse aún más rápido con un marco regulatorio diferenciado"
La jornada también ha reunido, en torno a una mesa redonda, a otros actores de la industria que han analizado el papel del sector en la economía española. Entre ellos estaba Dácil Barreto, CEO de Dos Santos, una empresa familiar que lleva más de cien años elaborando tabaco en Canarias: "Cuando la regulación tiene en cuenta su impacto en inversión y empleo, la industria responde mejorando capacitación e instalaciones, atrayendo proyectos internacionales y reforzando la vocación exportadora".
La CEO de Logista, Pilar Colás, ha puntualizado que "la regulación es positiva cuando busca ofrecer alternativas seguras al usuario y combatir el mercado ilícito". En su opinión, "es necesario un marco que garantice que la transformación del sector se produzca de forma ordenada, asegurando que el producto llegue solo al adulto y siempre a través de canales autorizados que garanticen el control y la fiscalidad".
Por último, Ricardo Miranda, el director general de Cetarsa, empresa pública dedicada al tabaco en rama, ha abordado la próxima revisión de la Directiva Europea del sector. Considera que "puede ser una oportunidad para todos si el regulador ve los nuevos productos como una opción real para que los fumadores se pasen a estas alternativas menos dañinas y, al mismo tiempo, para dar sostenibilidad a toda la cadena de valor".
Philip Morris generó en España un impacto económico superior a los 3.300 millones de euros durante el año 2023, una cifra equivalente al 0,23% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. La mayor parte, unos 2.600 millones, procede de la recaudación fiscal (IVA e impuestos especiales) que generó con las ventas de su tabaco tradicional y también de sus productos sin humo.