Balance del órdago de Ryanair a Aena: 6 de los 9 aeropuertos castigados pierden pasajeros
La más perjudicada fue Santiago, que perdió el 30% de sus pasajeros viajeros, lo que se traduce en 327.000 personas menos. Valladolid, Jerez, Zaragoza y Santander también ceden
Ryanair quiso castigar a Aena en los aeropuertos regionales retirando un millón de plazas en la pasada temporada de invierno, que para la aviación transcurre entre noviembre y marzo. En protesta por pagar unas tasas que considera anticompetitivas, la aerolínea con más cuota de España dejó de operar en Santiago, Vigo y Tenerife Norte, y redujo su actividad en otras ciudades. Esa decisión provocó un descenso general del flujo de pasajeros en esas localidades, aunque hay excepciones como la del aeródromo canario.
Por Tenerife Norte pasaron unos 19.000 pasajeros más entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, en comparación con el mismo periodo de un año antes, según los datos de tráfico de pasajeros recién actualizados por Aena. Es un aumento que no llega ni al 1%, pero que muestra la resiliencia de este aeropuerto ante el fin de las operaciones de Ryanair. En el conjunto del archipiélago, la ‘low cost’ retiró un total de 36 conexiones directas, pero Canarias se mantuvo firme, en el entorno de los 23,7 millones de pasajeros.
La resistencia guanche fue gracias a Binter, la compañía aérea de bandera canaria. Nada más conocer el anuncio de Ryanair, sus directivos trabajaron contrarreloj y, una semana después, la aerolínea anunció que ampliaba su oferta en 412.000 plazas para Tenerife Norte. Era una decisión en favor del turismo del archipiélago, que en esos meses vive su temporada alta, y de la propia compañía, cuyo negocio depende en buena medida de quienes llegan a ese aeródromo y cogen otro vuelo para visitar islas menores.
La premura de Binter no se vio en la mayoría de las otras ciudades afectadas, que en realidad no tienen tanta dependencia económica del tráfico aéreo. Aena trabaja desde el principio para cubrir esos huecos que deja Ryanair, y aerolíneas como Volotea ya han mostrado su predisposición a ocupar esas rutas. Sin embargo, como la compañía irlandesa anunció sus recortes en septiembre, cuando toda la aviación comercial ya tiene su programación de invierno organizada, fue difícil realizar esos ajustes a tiempo.
Una semana después de conocer el anuncio de Ryanair, Binter anunció que ampliaban su oferta en 412.000 plazas para Tenerife Norte
La más perjudicada fue Santiago de Compostela, que perdió el 30% de sus pasajeros, lo que en números redondos se traduce en 327.000 personas menos. El impacto ha sido mayor porque ahí tenía una base de dos aviones que ya no existe, viéndose obligada también a aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) para un centenar de trabajadores de ‘handling’ (asistencia en tierra) que tenía afincados allí.
Sin salir de Galicia, es cierto que Vigo ganó un puñado de viajeros, pero su caso merece un análisis especial. Ryanair dejó de operar allí a partir de 2026, en mitad de la temporada, lo que le permitió conseguir algo de tráfico hasta diciembre, gracias a lo que absorbió de Santiago. Pero con la llegada del nuevo año y el adiós de la ‘low cost’, observó una caída del 3,4% entre enero y marzo. Por lo tanto, sin la compañía irlandesa ha perdido actividad.
Por Valladolid y Jerez de la Frontera no pasa ningún avión de Ryanair desde el verano de 2025. Fueron las primeras ciudades de las que desapareció por completo, una decisión que prolongó durante el pasado invierno. Esto ha provocado que el aeropuerto castellano haya perdido el 15% de sus pasajeros, mientras que el golpe en los últimos cinco meses para el andaluz ha sido más moderado, del 3%.
Vitoria y Asturias, las otras excepciones
El consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, también anunció que su actividad se vería reducida en Zaragoza (-45%), Santander (-38%), Asturias (-16%) y Vitoria (-2%). No iba a suspender todos los vuelos, pero sí a reducir su frecuencia. Aquí ha habido resultados dispares, con los dos primeros aeródromos cediendo en torno a un 1% de pasajeros y los dos segundos ganando algo de terreno.
Mención especial merece el comportamiento de Foronda, el aeropuerto vitoriano, que acogió a un 36% más de pasajeros durante el periodo analizado. Se lo debe principalmente a Volotea, que desde comienzos de noviembre empezó a conectar la capital vasca con Madrid y Barcelona a través de cuatro frecuencias semanales. Y sus planes en esta infraestructura van a más, con conexiones con Menorca durante la presente temporada estival.
En el éxito en Asturias (+4%) también ha estado implicada Volotea. Esta aerolínea tiene su base en Oviedo y un arraigo con esta región, lo que le facilitó la operativa para ampliar su oferta en esta comunidad. No obstante, ahora se ha visto obligada a ejecutar un leve repliegue para los próximos meses, debido a la escasez de combustible por la guerra en Irán, que coincide con la marcha definitiva que lleva a cabo Ryanair desde este abril. Estos factores hacen prever una mala temporada de verano.
Hasta 3 millones de asientos menos
Desde que empezó su ofensiva contra Aena en septiembre de 2025, Ryanair ha renunciado a casi 3 millones de asientos en los aeropuertos regionales de España. La última oleada se anunció para la campaña que acaba de comenzar en abril y que se prolongará hasta octubre. Durante estos siete meses, contará con 1,2 millones de plazas menos para volar y despegar de las ciudades más pequeñas. No especificó cuáles, más allá de certificar que abandonaba Asturias.
No obstante, en las grandes ciudades sigue creciendo, porque considera que las tasas de Aena sí son competitivas allí. De hecho, para este verano ha planificado una ampliación de su oferta en 600.000 plazas para viajar hacia o desde Madrid, Barcelona, Palma o Málaga. Además, se está trasladando a países que han suprimido las tarifas y los impuestos ambientales: Italia, Marruecos, Croacia, Suecia y Hungría.
Ryanair quiso castigar a Aena en los aeropuertos regionales retirando un millón de plazas en la pasada temporada de invierno, que para la aviación transcurre entre noviembre y marzo. En protesta por pagar unas tasas que considera anticompetitivas, la aerolínea con más cuota de España dejó de operar en Santiago, Vigo y Tenerife Norte, y redujo su actividad en otras ciudades. Esa decisión provocó un descenso general del flujo de pasajeros en esas localidades, aunque hay excepciones como la del aeródromo canario.