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Los agricultores piden una subida de precio del aceite de oliva en origen por la caída de la producción
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Denuncian estar produciendo a pérdidas

Los agricultores piden una subida de precio del aceite de oliva en origen por la caída de la producción

"Hablamos de un olivar tradicional que necesita en torno a los 5 euros por kilo para alcanzar la rentabilidad", demanda el secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar Pérez

Foto: Una persona recoge aceitunas. (Europa Press/Carlos Castro)
Una persona recoge aceitunas. (Europa Press/Carlos Castro)
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Aunque aún queda por recoger algo de aceituna, la campaña del aceite de oliva se da por terminada y es oficial que la producción estará por debajo de las expectativas. La cosecha va a rondar los 1,29 millones de toneladas, según los datos del Ministerio de Agricultura. Es un 6% menos de lo previsto en un inicio y supone un descenso del 9% respecto a la temporada anterior. Ha sido un año decepcionante para todo el sector, aunque los que vuelven a sentirse más perjudicados son los agricultores, que, como han vendido menos de lo esperado, claman por una subida de precios que les evite haber trabajado a pérdidas.

"Hablamos de un olivar tradicional que necesita en torno a los 5 euros por kilo para alcanzar la rentabilidad", denuncia el secretario general del sindicato agrario UPA Andalucía, Jesús Cózar Pérez. Entiende que no se cumple el principio básico de la oferta y la demanda ni la Ley de la Cadena Alimentaria, que "deberían funcionar y mantener la tendencia de precios al alza" en un momento en el que no hay tanto aceite como se esperaba, pero con un consumo sostenido por parte de la población.

Que la campaña iba a ser decepcionante se sabía desde principios de febrero, cuando la sucesión de borrascas anegó los campos y echó a perder parte de la cosecha. Sin embargo, durante los dos meses que han pasado desde entonces, los precios en origen —los que cobra el agricultor— se han mantenido estancados por debajo de los 4,50 euros para la calidad de oliva virgen extra. El último dato oficial corresponde a la primera semana de abril, cuando se situó en los 4,33 euros.

Para ver el precio en origen por encima de los 5 euros que demandan ahora los trabajadores del campo, hay que remontarse a diciembre de 2024. Desde entonces, el salario mínimo ha subido en dos ocasiones y la escasez de jornaleros les obliga a pagar salarios aún más altos para conseguir trabajadores. Es decir, se han elevado sus costes laborales, a lo que hay que sumar el encarecimiento de abonos y fertilizantes, o el aumento más reciente de los carburantes.

Para ver el precio en origen por encima de los 5 euros que demandan los agricultores, hay que remontarse a diciembre de 2024

Cózar Pérez considera que "es lamentable comprobar, un mes más, que los precios en origen no se recuperan y se mantienen sobre los 4 euros, por debajo de los costes de producción en el olivar tradicional". Su única petición, asegura, es "que al olivarero se nos remunere con un precio rentable que cubra los costes de producción y que permita que salgan las cuentas". Sobre todo para las explotaciones familiares, que son las más expuestas.

Fuentes del sector descartan que esa subida se dé con inmediatez. El punto de inflexión será dentro de uno o dos meses, cuando la floración del olivar permita hacerse una idea de cómo será la próxima campaña. No obstante, las sensaciones no son optimistas y ya se augura "una tendencia que podría ser alcista" a partir de entonces. Principalmente, porque Andalucía, la principal región productora de aceite, está viviendo unas mañanas frías que no benefician a las yemas que empiezan a aparecer.

Futuro del precio en el súper

Hasta que llegue ese momento, los consumidores pueden estar tranquilos. Todo apunta a que seguirán pagando en el supermercado los 4,95 euros por litro en los que se mueven las marcas blancas de todas las cadenas. Es el mismo precio que se viene pagando en todo 2026, ya que la última vez que se encareció para el cliente final fue en la última semana del año pasado, en plena Navidad.

El problema está en que en esta campaña ya se ha puesto en el mercado el 60% de todo el aceite de oliva elaborado. Con este ritmo de comercialización, UPA calcula que las existencias al término de la temporada se situarán en las 200.000 toneladas, cerca del nivel más bajo de los últimos años. Si a ese escaso remanente se le añade otra pobre campaña, lo más seguro es que empiecen a subir los precios para evitar que el producto se acabe antes del siguiente año.

Adivinar el devenir de las campañas se ha convertido en una misión prácticamente imposible debido al cambio climático. Aunque la floración sea adecuada en primavera, ya se ha visto cómo las fuertes sequías del verano pueden mermar la producción. Y si se llega al comienzo de la recolección con los olivos repletos de aceitunas, un invierno demasiado lluvioso o ventoso también puede echar a perder parte de la cosecha.

El problema está en que en esta campaña ya se ha vendido el 60% de todo el aceite elaborado

Por ejemplo, la concatenación de temporales del pasado enero tiró al suelo entre un 35% y un 40% de la aceituna, sin que pudiese recuperarse entre el 65% y el 70%, porque el fruto estaba hincado en el suelo, fue arrastrado por el agua o era difícil de recolectar entre la vegetación. Aplicando valores medios, la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) calculó que se habrían perdido unas 130.000 toneladas solo en Jaén, Córdoba y Granada.

Aunque aún queda por recoger algo de aceituna, la campaña del aceite de oliva se da por terminada y es oficial que la producción estará por debajo de las expectativas. La cosecha va a rondar los 1,29 millones de toneladas, según los datos del Ministerio de Agricultura. Es un 6% menos de lo previsto en un inicio y supone un descenso del 9% respecto a la temporada anterior. Ha sido un año decepcionante para todo el sector, aunque los que vuelven a sentirse más perjudicados son los agricultores, que, como han vendido menos de lo esperado, claman por una subida de precios que les evite haber trabajado a pérdidas.

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