Simón convoca a la cúpula de Indra para cerrar filas y acabar con la guerra interna
El nuevo presidente de la compañía nacional de Defensa prevé reunirse esta semana con la alta dirección y con toda la plantilla para transmitir confianza tras la salida de Escribano
El presidente de Indra, Ángel Simón. (Kike Rincón / Europa Press)
Ángel Simón ya ha tomado las riendas de Indra tras ser elegido presidente no ejecutivo en la madrugada del pasado Jueves Santo. Pero el nuevo máximo responsable de la empresa nacional de defensa aún no se ha presentado a la alta dirección, donde reina la inquietud por el temor a que se produzca una profunda reestructuración debido a la división producida durante el mandato de Ángel Escribano. Por ello, el ejecutivo catalán ha convocado a una reunión presencial a los directores generales y de área y a otra virtual con el resto de la plantilla para transmitir calma y confianza en la nueva etapa.
El exconsejero delegado de Criteria Caixa ha tenido ya varias conversaciones con José Vicente de los Mozos, el consejero delegado, al que se le han reforzado las funciones ejecutivas después de la destitución de Escribano. Pero Simón, a diferencia de su predecesor, solo tiene un rol aparentemente institucional, por lo que los primeros encuentros con De los Mozos han servido para repartirse los roles y evitar la tensión que se vivía hasta hace apenas dos semanas entre los dos primeros espadas.
El nuevo presidente ha citado a la primera y segunda línea directiva de Indra este miércoles para presentarse, dar un mensaje de continuidad en el proyecto para crear un campeón nacional de defensa y comunicar la relevancia de estar enfocados para lograr los objetivos corporativos. Unos retos que ahora se van a actualizar con la elaboración de un nuevo plan estratégico que, en realidad, es la segunda fase del 'Leading the future' lanzado en 2024. En paralelo, tendrá una reunión virtual con toda la plantilla para reiterar la confianza en todos los empleados.
Sin embargo, la tensión en la alta dirección de Indra es mayúscula, especialmente después de que en los últimos seis meses de 2025 Indra llevase a cabo una reorganización de la que salieron vencedores personas vinculadas a Escribano. En diciembre del pasado año, la compañía aprobó la creación de una dirección general de Organización, al frente de la cual se situó Antonio Mora, que era el director general de Control, Organización y Procesos. El objetivo de la nueva dirección general es "impulsar la transformación organizativa, optimizar la eficiencia y reforzar la alineación estratégica del grupo a nivel global". Su lugar lo ocupó Raúl Cervantes Villarrubia, que entró a formar parte del comité de dirección.
Antes, en junio de 2025, Indra designó a Luis Fernández Hernando como nuevo director general de Minsait; a Sebastián Bamonde Bermúdez de Castro, director general de Operaciones Tech; a Juan Pedro Rodríguez Veiga, director general de Internacional, y a Ignacio Martínez González, director general de IndraMind. Todos ellos también formaron parte del comité de dirección, el órgano de gestión que prácticamente fue renovado en su totalidad por Escribano.
Todos estos cargos se revisarán ahora, así como los del responsable de inteligencia, el del director de servicios jurídicos y el de comunicación, entre otros puestos de personas cercanas al expresidente. El hecho de que Seeliger & Conde, firma de cazatalentos, esté sondeando el mercado para buscar un nuevo equipo de dirección ha amplificado la inquietud.
Porque De los Mozos quiere ahora hacer su propio equipo para, especialmente, evitar filtraciones a Escribano Mechanical and Engineering (EM&E), la empresa de los hermanos Escribano, que ficharon a numerosos directivos cercanos a ellos durante los 14 meses que estuvieron al frente de Indra. Porque ahora, una vez rotas las conversaciones para la fusión y la traumática relación de los Escribano con una buena parte del consejo de administración, la desconfianza entre los de un bando y los del otro se ha acrecentado.
El nuevo presidente quiere que la plantilla deje atrás las guerras internas y reme en la misma dirección porque Indra ha recibido contratos del Gobierno de Pedro Sánchez por hasta 10.000 millones de euros que hay que ejecutar en tiempo y forma. De lo contrario, aunque el resultado de 2026 de la compañía está muy asegurado, la multinacional participada en un 28% por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) podría enfrentarse a penalizaciones por entregar los proyectos con retraso. Algo que ya le ha pasado con el 8x8 Dragón, el blindado que desarrolla Tess Defense, filial controlada por Indra.
Ángel Simón ya ha tomado las riendas de Indra tras ser elegido presidente no ejecutivo en la madrugada del pasado Jueves Santo. Pero el nuevo máximo responsable de la empresa nacional de defensa aún no se ha presentado a la alta dirección, donde reina la inquietud por el temor a que se produzca una profunda reestructuración debido a la división producida durante el mandato de Ángel Escribano. Por ello, el ejecutivo catalán ha convocado a una reunión presencial a los directores generales y de área y a otra virtual con el resto de la plantilla para transmitir calma y confianza en la nueva etapa.