La guerra de Irán frena el contrataque de BBVA para recuperar terreno en hipotecas
El banco había lanzado ofertas agresivas en febrero y marzo, acercándose al 2% en tipo fijo. Pero ahora tiene que revisar su política de precios y sus objetivos comerciales
El presidente de BBVA, Carlos Torres. (Reuters/Vincent West)
BBVA quiere recuperar el terreno que se dejó en el mercado hipotecario durante la opa, cuando echó un paso atrás y no entró en la guerra de precios del resto. Este año había decidido lanzarse con ofertas agresivas a captar cuota en hipotecas, pero la guerra en Irán y la subida del euríbor han obligado al banco que preside Carlos Torres a revisar sus políticas de precios y sus objetivos comerciales para 2026.
En concreto, según fuentes financieras, BBVA estaba ofreciendo cuando llegaron los bombardeos de Irán hipotecas a tipo fijo cerca del 2% sin apenas vinculación —solo seguro de hogar en el primer año— para rentas superiores a los 4.500 euros mensuales —sumando los dos sueldos si la compra con hipoteca es en pareja—. Esto suponía atacar el mercado con una oferta en precio similar a la de otros competidores en tipo fijo (CaixaBank, Unicaja, Sabadell, Abanca o las cajas rurales, entre otras entidades), pero con menores exigencias por vinculaciones.
Sin embargo, en pleno intento de volver a competir en el mercado hipotecario y recuperar algo de cuota perdida, Estados Unidos bombardeó Irán y empezó un conflicto que ha disparado el euríbor. El tipo interbancario de referencia para las hipotecas a tipo variable, y sobre el que gira la política de precios de la banca para dar financiación, ha pasado del 2,2% al 2,7%, y llegó a rozar el 3%.
En este contexto, la banca ha congelado la guerra hipotecaria, que empezó a finales de 2024, con subidas de precios y mayor análisis de las operaciones. BBVA también ha tenido que reajustar su política, sin haber tenido la oportunidad de sacar frutos con ofertas agresivas para rentas medias-altas.
Los ejecutivos de BBVA aludieron a "precios irracionales" en 2025 para justificar quedarse a un lado de esta guerra de precios. Además, en Las Tablas, sede operativa de BBVA en Madrid, se daba por hecho que la opa hostil al Sabadell saldría adelante, y el banco catalán sí estaba siendo agresivo en hipotecas a tipo fijo. Es decir, si BBVA también lo hubiera sido y la opa hubiera triunado, el banco vasco se habría encontrado con una gran cartera a tipo fijo y precios ajustados que tendría que gestionar para las próximas décadas.
BBVA cerró el año pasado con un aumento en la nueva producción de hipotecas del 2,5%, muy lejos de los crecimientos de entre el 30% y el 60% interanual de otras entidades, al compararse un ejercicio 2025 en el que se recuperó la demanda de hipotecas con fuerza respecto a un 2024 que había sido más pobre. BBVA señaló el año pasado que había perdido 30 puntos básicos de cuota de mercado en hipotecas, hasta el entorno del 14%. La entidad empezó con la misma dinámica 2026, pero estaba intentando cambiarla antes de la guerra de Irán.
En general, los bancos realizan ofertas personalizadas desde las oficinas que tienen que aprobar las direcciones regionales y las unidades de riesgos a partir de unas horquillas que se definen en las políticas comerciales de los cuarteles generales de cada entidad. Varios bancos estaban ofreciendo a finales de 2025 y principios de 2026 hipotecas a tipo fijo en torno al 2%, e incluso por debajo, para préstamos a 30 años cuando la tasa de esfuerzo (cuota de la hipoteca frente a los ingresos mensuales) está por debajo del 25%, lejos del 35% que suelen poner como límite.
"BBVA revisa periódicamente las condiciones de su oferta hipotecaria para adaptarlas al entorno de mercado y a la evolución de los tipos"
No obstante, estos mismos bancos llegan a esas ofertas con bonificaciones por seguros de vida y de hogar que suelen ser más caros que si el cliente los contrata de forma independiente. En el caso de BBVA, la propuesta para rentas superiores a los 4.500 euros mensuales llegaba al 2,1% con el único requisito de hacerse cliente del banco, domiciliar la nómina y contratar el seguro de hogar de Allianz, a través de BBVA —tienen un acuerdo de bancaseguros— el primer año. Esta oferta, haciendo números con los seguros de vida, era más agresiva que la del resto de competidores en tipo fijo, pero duró unas semanas.
Ahora, la política de precios está en revisión con la subida del euríbor y las expectativas del mercado de que el Banco Central Europeo (BCE) suba los tipos este año. "BBVA revisa periódicamente las condiciones de su oferta hipotecaria para adaptarlas al entorno de mercado y a la evolución de los tipos de interés. En este contexto, hemos realizado recientemente un ajuste en los precios de las hipotecas a tipo fijo", señalan fuentes de BBVA, que añaden: "El mercado hipotecario es un segmento estratégico para BBVA, donde contamos con una posición muy relevante y donde nos sentimos cómodos por nuestra capacidad de acompañar a los clientes en una de las decisiones financieras más importantes de su vida".
En cualquier caso, prosiguen desde BBVA, "nuestra estrategia se basa en hacer del producto hipoteca un negocio sostenible y rentable en el largo plazo. Priorizamos mantener una oferta coherente con criterios de rentabilidad y creación de valor. Y, en cualquier caso, la política de precios de BBVA es personalizada al cliente".
BBVA quiere recuperar el terreno que se dejó en el mercado hipotecario durante la opa, cuando echó un paso atrás y no entró en la guerra de precios del resto. Este año había decidido lanzarse con ofertas agresivas a captar cuota en hipotecas, pero la guerra en Irán y la subida del euríbor han obligado al banco que preside Carlos Torres a revisar sus políticas de precios y sus objetivos comerciales para 2026.