Los fondos renovables amenazan con embargos a la selección durante el Mundial de EEUU
Los fondos con victorias arbitrales contra el país valoran la intervención de pagos logísticos, la retención de ingresos generados durante el torneo o incluso el bloqueo de cuentas
Los jugadores de la Selección española momentos antes del partido amistoso que las selecciones de España y Egipto. (EFE/Alberto Estévez)
La participación de España en el Mundial de fútbol de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, podría verse afectada por un factor completamente ajeno al terreno de juego. Más allá de lo deportivo, existe un conflicto internacional desde 2013 que amenaza con embargar activos y bienes de la selección nacional durante el evento deportivo. Los fondos con cuentas pendientes con España, por los litigios internacionales por las energías renovables, estudian estos días con sus 'cobradores del frac' cómo aprovechar la oportunidad.
Según los portavoces de los fondos que litigan contra el Reino de España, los abogados analizan posibles sociedades o empresas vinculadas a la participación de España en el torneo. El objetivo es lograr un efecto mediático más que efectivo, ya que cualquier activo español relacionado con el Mundial tendría un valor mínimo frente a los 2.302 millones de euros que España debe a sus acreedores.
Aunque pueda parecer remoto, la actividad de la selección española no está completamente al margen de este riesgo. Los acreedores no buscan embargar al equipo como tal, pero sí podrían actuar sobre flujos económicos o activos conectados al Estado. En la práctica, esto podría traducirse en la intervención de pagos logísticos, la retención de ingresos generados durante el torneo o incluso el bloqueo de cuentas en territorio estadounidense.
13 años de batalla
El origen del conflicto se remonta a los recortes retroactivos aplicados por el Gobierno de Mariano Rajoy a las primas de energías renovables heredadas del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Estas decisiones afectaron a numerosos inversores extranjeros, que recurrieron a tribunales internacionales, como el CIADI del Banco Mundial, para reclamar compensaciones.
En muchos casos, los laudos arbitrales les dieron la razón, generando una obligación de pago para España que ha crecido hasta los 2.302 millones de euros, de los cuales 1.754,7 millones corresponden a indemnizaciones pendientes y 538,3 millones a costes judiciales y financieros asociados a los procedimientos de ejecución.
Los acreedores han iniciado una nueva fase en su estrategia contra España con procedimientos formales de localización de activos en Estados Unidos. Ya se han emitido órdenes judiciales de descubrimiento ('discovery orders') y requerimientos ('subpoenas') dirigidos a entidades privadas que prestan servicios al Estado, organismos públicos y empresas vinculadas al Mundial.
El objetivo es rastrear contratos, flujos de pago, cuentas bancarias y cualquier activo bajo jurisdicción estadounidense que pueda ser embargado. Las solicitudes han alcanzado a instituciones financieras, empresas participadas por el Estado, entes públicos con presencia en EEUU e incluso sociedades relacionadas con la participación española en el Mundial. Se trata de un mecanismo habitual en litigios internacionales cuando un deudor persiste en no cumplir laudos arbitrales ya reconocidos por tribunales.
Siete victorias
A las victorias que la ofensiva legal contra España ha logrado en los tribunales supremos de Singapur y Reino Unido se suma ahora el reconocimiento en Estados Unidos de hasta siete laudos como sentencias plenamente ejecutables, lo que abre la puerta a embargos sobre activos del Estado.
En concreto, los acreedores han logrado resoluciones favorables en siete procedimientos: 9REN (44 millones de euros), Cube (40,2 millones), Watkins (79,5 millones), Infrastructure Services/Antin (125,1 millones), RREEF (74 millones), InfraRed (35 millones) y NextEra (290,6 millones). En conjunto, la deuda asciende a 688,4 millones de euros, una cifra que sigue aumentando por los intereses de demora. Todos los casos se tramitaron ante el Tribunal Federal del Distrito de Columbia.
Con estos fallos, los fondos han solicitado autorización judicial para registrar los laudos en otros distritos federales, entre ellos el Distrito Sur de Nueva York, donde podrían localizarse activos embargables y facilitar así la ejecución de las sentencias.
Este escenario no es puramente teórico. Existen precedentes de embargos a activos del Estado español en el extranjero, lo que demuestra que los acreedores están dispuestos a utilizar todas las herramientas legales para recuperar su dinero. La diferencia, en este caso, es la visibilidad del evento. Un Mundial de fútbol es un escaparate global que permite a estos fondos una victoria mediática para su causa.
La participación de España en el Mundial de fútbol de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, podría verse afectada por un factor completamente ajeno al terreno de juego. Más allá de lo deportivo, existe un conflicto internacional desde 2013 que amenaza con embargar activos y bienes de la selección nacional durante el evento deportivo. Los fondos con cuentas pendientes con España, por los litigios internacionales por las energías renovables, estudian estos días con sus 'cobradores del frac' cómo aprovechar la oportunidad.