Escribano busca la ayuda de Junts para salvar la presidencia de Indra
El empresario madrileño ha retado al Gobierno a convocar un consejo extraordinario para esclarecer qué bando tiene más apoyo, si él o la SEPI, primer accionista de la compañía
Ángel Escribano está buscando apoyos a la desesperada para mantenerse como presidente de Indra, que este lunes cae más de un 1% en bolsa (ha llegado a ceder hasa cerca de un 6%), ante el intento del Gobierno de Pedro Sánchez de relevarle del cargo. En los últimos días, el primer ejecutivo del grupo nacional de defensa ha buscado el respaldo de Junts, el partido independentista catalán liderado por Carles Puigdemont y pieza clave para que el líder socialista concluya su legislatura.
Según aseguran varias fuentes, Escribano pidió a Aleix Sanmartín, su asesor en la sombra, que consultara si Junts podría ponerse de su lado para torpedear el intento del Ejecutivo de Pedro Sánchez de cesarle. Sanmartín, a su vez, gurú electoral del Partido Popular, movió hilos con el entorno de Gonzalo Boye, el abogado de Carles Puigdemont, para lograr su apoyo.
El argumento era que, bajo su presidencia, Indra ha apostado por Cataluña con la creación de un 'hub' tecnológico donde ya trabajan 3.500 personas. Además, según afirmó el 20 de febrero el director de compras, Alberto Sosa, la compañía ha abierto un ecosistema de proveedores para dar trabajo a 350 pymes. Lo dijo en un acto en Barcelona, en Foment del Treball, donde aseguró que "Cataluña constituye un área de expansión prioritaria para Indra".
Como publicó El Confidencial, Escribano ya había tendido puentes antes con Junts. El pasado verano se reunió en Madrid con Albert Batet, presidente del grupo independentista en el Parlament de Catalunya. Un encuentro mantenido en el reservado privado donde el presidente de Indra sembró su relación con el partido del que depende Pedro Sánchez.
La cita tuvo lugar a la par que Indra daba entrada en el consejo de administración a Oriol Pinya, un financiero con mucha experiencia en el mundo del capital riesgo. Un ejecutivo al que se le vincula directamente con Junts y cuyo voto ahora es clave para que Escribano pueda mantenerse en la presidencia.
De hecho, el empresario madrileñoha retado al Gobierno a convocar un consejo extraordinario para esclarecer qué bando tiene más apoyo, si él o la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), primer accionista de Indra, con el 28% del capital. Un cara o cruz que se podría dilucidar este miércoles, en la reunión de carácter ordinario del órgano de gobierno de la compañía de defensa y tecnología. Ese día también tiene que resolverse el futuro de José Vicente de los Mozos, el consejero delegado, al que Escribano le quiere dar la puntilla por considerar que le ha sido desleal.
Según el presidente de Indra, el CEO le traicionó por acudir a una reunión en Moncloa sin que él estuviese al tanto. En ella, Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos de Presidencia del Gobierno, pidió a De los Mozos y a Belén Gualda, presidenta de la SEPI, que relevasen a Escribano.
En apenas 48 horas, Indra podría quedar descabezada, un hecho insólito provocado por una situación inaudita en una compañía, semipública de facto, elegida para gestionar la creación de un campeón nacional del sector de la Defensa.
Ángel Escribano está buscando apoyos a la desesperada para mantenerse como presidente de Indra, que este lunes cae más de un 1% en bolsa (ha llegado a ceder hasa cerca de un 6%), ante el intento del Gobierno de Pedro Sánchez de relevarle del cargo. En los últimos días, el primer ejecutivo del grupo nacional de defensa ha buscado el respaldo de Junts, el partido independentista catalán liderado por Carles Puigdemont y pieza clave para que el líder socialista concluya su legislatura.