La agenda sostenible resiste el ruido y se afianza como palanca de transformación empresarial
El debate sobre ESG gana complejidad pero los expertos (y los datos) coinciden en que la economía verde es uno de los sectores con mayor crecimiento global demostrando que la sostenibilidad es rentable
Concha Iglesias, socia responsable de Sustainability de Deloitte.
Frente al ruido, evidencias. La reducción de emisiones avanza, las energías renovables marcan cifras récords, como también lo hacen las inversiones crecientes en resiliencia. Sí, la agenda sostenible funciona y la aplicación de criterios ESG -lejos de quedar diluidos en regulaciones ambiguas, narrativas polarizadas o decisiones políticas que enfrían la agenda- han demostrado que la sostenibilidad es una palanca estructural de crecimiento, competitividad y creación de valor a largo plazo que, indudablemente, necesita de una inversión que acompañe.
La economía verde es la segunda economía del mundo, solo por detrás de la tecnología y mueve más de cinco billones de dólares anuales. Los ingresos vinculados a actividades sostenibles crecen, de media, el doble de rápido que los ingresos convencionales y, en contra de lo que pueda parecer, en países como EEUU donde da la impresión de extenderse un discurso negacionista del riesgo climático: “el 85% de las empresas mantienen o incrementan sus inversiones en sostenibilidad”. Estos son solo algunos de los datos que expuso Concha Iglesias, socia responsable de Sustainability de Deloitte en la apertura de la segunda edición del foro ESG Leaders' Summit 2026organizado por Deloitte en colaboración con El Confidencial y que, en esta ocasión, reunió a expertos y empresarios de primer nivel en un encuentro que, bajo el título,'Desbloqueando el potencial para liderar la transición energética y la reindustrialización europea' trató de aportar criterio y claridad al debate.
“Hace tiempo se veía como algo innovador y ahora las compañías tenemos claro que el que no está ahí es que no está”. Así arrancaba su intervención el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi que, nada más comenzar el encuentro, defendió que la sostenibilidad y los criterios ESG han dejado de ser una opción estratégica para convertirse en una condición imprescindible para la competitividad empresarial. En un contexto internacional marcado por cambios geopolíticos acelerados y tensiones comerciales, Garamendi subrayó que las empresas deben mantener el compromiso con un modelo económico que sitúe en el centro a las personas y al medioambiente.
Al mismo tiempo, advirtió de que Europa corre el riesgo de perder competitividad si no corrige el exceso de burocracia regulatoria que, según señaló, dificulta alcanzar los objetivos de sostenibilidad: “siempre hemos trabajado muy por delante en estas materias y a la vez, por ir tan por delante, hemos cometido también algún error. Nadie discute cuál es el objetivo final, pero todos nos preocupamos y planteamos que es muy difícil, en ese bosque normativo, llegar a las conclusiones que queremos”. En su intervención reclamó reforzar la unidad europea y el multilateralismo frente a un escenario internacional cada vez más fragmentado, defendiendo que solo desde una Europa más integrada será posible avanzar en competitividad, transición sostenible y estabilidad económica.
Más allá de las fronteras europeas, Iglesias defendió que la conversación global sobre sostenibilidad está cambiando de naturaleza: de una urgencia moral a una urgencia económica y competitiva. La transición climática ya no es solo una cuestión ética, sino un motor de negocio y resiliencia que atraviesa sectores, mercados y decisiones estratégicas. En este contexto, destacó cómo en regiones como Estados Unidos, China, Emiratos Árabes o América Latina están acelerando inversiones en energías limpias, movilidad eléctrica o resiliencia climática.
"La sostenibilidad ya no debe abordarse solo como una obligación regulatoria, sino como una palanca real de competitividad y crecimiento", Iglesias (Deloitte)
Para la socia responsable de Sustainability de Deloitte Europa -y especialmente España-, tiene activos para liderar esta transición, desde su posición geográfica y su potencial renovable hasta su capital humano, pero advirtió de que ese liderazgo dependerá de la capacidad de las empresas para conectar los grandes nichos de valor de la sostenibilidad -como la economía circular, la descarbonización, el capital natural, las finanzas sostenibles y la cadena de suministro- con los llamados “habilitadores sociales”: talento, cadenas de valor responsables, comunidades y territorios. “El futuro se decidirá por las empresas que apuesten por una forma distinta de hacer los negocios, los cinco nichos, y se sostendrá en la capacidad de las empresas para convertir las dependencias sociales en habilitadores de valor”.
Casos de éxito: de la industria a la F1
Para conocer cómo las empresas están convirtiendo la sostenibilidad en un vector central de transformación de sus negocios y de posicionamiento estratégico, el encuentro dedicó buena parte del programa a acercar al auditorio casos de éxito convertidos hoy en referentes. “Una compañía que aspire a liderar su sector en el futuro tiene que estar en continua transformación o, como mínimo, continua adaptación”, reflexionaba Héctor Flórez, CEO de Deloitte en su charla con Nacho Cardero, director de El Confidencial, que reforzó esa idea asegurando que “son tiempos complejos y la transformación se ha convertido en una obligación para las empresas”.
Héctor Flórez, CEO de Deloitte, en su charla con Nacho Cardero, director de El Confidencial
Flórez defendió que la transformación continua es hoy una condición indispensable para competir en un mundo en el que cambian rápidamente las fuentes de ventaja competitiva por lo que “la transformación es una palabra que cualquier directivo tiene que interiorizar hoy en día”. Para el CEO de Deloitte, la respuesta a los cambios tecnológicos, regulatorios o geopolíticos no puede limitarse a la reducción de costes, sino que exige revisar los modelos de negocio. En ese proceso, situó la sostenibilidad como un “factor clave de competitividad hoy, no mañana”. En su opinión, las empresas que lideren esta agenda tendrán más capacidad para atraer talento, capital y reputación, aunque advirtió de que la transición requiere de fuertes inversiones y una gestión equilibrada entre el corto y el largo plazo. Por ello, defendió que el verdadero reto consiste en integrar el propósito en la gestión diaria de las organizaciones para generar valor económico y social de forma duradera.
"Hay que crear más valor para evolucionar hacia una sociedad menos desigual y más sostenible", Héctor Flórez, CEO de Deloitte
De valor social y evolución habló también Pilar Cosentino, CEO de Cosentino que, entrevistada por Carmen Sánchez Tenorio, socia responsable Technology & Transformation de Deloitte, explicó cómo la empresa ha pasado de ser una industria local vinculada al mármol en Macael (Almería) a convertirse en una multinacional presente en más de 120 mercados. “Cosentino representa cómo la industria puede ser tractora de desarrollo económico y social en un territorio”, afirmó, subrayando que el crecimiento global de la compañía se ha construido manteniendo el arraigo local y con la mayor parte de la actividad productiva concentrada en su origen. Para la protagonista de la charla titulada El rol de la sostenibilidad en una estrategia ganadora. De un "producto industrial" a un "producto de consumo", el motor de esa transformación ha sido integrar la sostenibilidad, el diseño y la innovación en el núcleo de la estrategia empresarial.
Pilar Cosentino, CEO de Cosentino, entrevistada por Carmen Sánchez Tenorio, socia responsable de Technology & Transformation de Deloitte.
“Para nosotros la sostenibilidad vertebra toda nuestra actividad; no es algo accesorio, forma parte de lo esencial”, aseguró, citando iniciativas como el uso de energía renovable en los procesos productivos o el reciclaje del 99% del agua utilizada en sus instalaciones. En esa misma línea, destacó proyectos como el lanzamiento de su nueva marca Eclos, de nuevas superficies, con un 90% de materias primas recicladas o la inversión en economía circular a través de la llamada “cantera tecnológica”, un proyecto de valorización de residuos que permite obtener materia prima de máxima calidad. La directiva subrayó, además, el papel central de las personas y del talento en el modelo de crecimiento de la compañía, defendiendo que “trabajamos con personas y para personas” y que el desarrollo empresarial debe ir acompañado de oportunidades profesionales.
"El año pasado el mundo invirtió 2,3 billones de dólares en energías limpias frente a solo un billón en fósiles", Wetselaar (Moeve)
Uno de los ejemplos más claros de cómo la sostenibilidad puede convertirse en una estrategia empresarial rentable, fue la exposición de Maarten Wetselaar, Consejero Delegado de Moeve. En conversación con Oliverio Álvarez, socio responsable de los sectores Energía, Recursos e Industria de Deloitte, el directivo subrayó que la transformación de la antigua Cepsa en Moeve responde tanto a la necesidad climática como a una oportunidad industrial y económica, destacando que “la transición energética sigue siendo imparable” y que las inversiones globales en energías limpias ya superan ampliamente a las destinadas a combustibles fósiles.
Maarten Wetselaar, Consejero Delegado de Moeve.
En ese contexto, la compañía ha puesto en marcha inversiones multimillonarias en biocombustibles avanzados e hidrógeno verde con el objetivo de pasar de un modelo “100% fósil a uno 50% verde y 50% fósil al final de la década”. Para Wetselaar, el mensaje es claro: la sostenibilidad no es solo una cuestión reputacional, sino una decisión estratégica con impacto directo en el negocio y la competitividad, especialmente en sectores difíciles de descarbonizar como la aviación o el transporte marítimo. “Vamos hacia un mundo donde la energía será abundante, accesible y podremos consumirla sin sentirnos culpables por su impacto ambiental”, reflexionó el experto.
"La sostenibilidad y la digitalización son grandes aliados para aportar valor. No solo están generando ahorros y crecimiento en Telefónica, sino en otros sectores", Ormazabal (Telefónica)
Antes del debate sobre las oportunidades de negocio de la descarbonización y la circularidad, la charla entre Luis García Abad, director general del Gran Premio de Fórmula 1 Madrid y Hugo Izard, socio de Technology & Transformation de Deloitte, despidió el bloque central de la jornada. Durante su ponencia, García Abad recordó que hace 45 años que no se celebra un Gran Premio en Madrid y traerlo de vuelta es una oportunidad de negocio y de apuesta por la sostenibilidad. El diseño del circuito aprovechando infraestructuras existentes, los accesos en transporte público, el uso de motores eléctricos o combustibles sintéticos son algunos aspectos que evidencian la transformación de un evento “pensado para respetar el criterio de accesibilidad, movilidad y sostenibilidad haciendo más eficiente, rápido y sostenible la categoría”.
Luis García Abad, director general del Gran Premio de Fórmula 1 Madrid en su charla con Hugo Izard, de Deloitte.
El panel de expertos formado por Carlos Ruiz, Chief Sustainability Officer (CSO) de Acerinox; Maya Ormazabal, Global Chief sustainability officer de Telefónica; Franc Cardona Head of Sustainability, communications and public affairs de Celsa; Andrés Fernández, Chief Sustainability Officer de Mango; y Cecilia Dall’Acqua, socia de Sustainability de Deloitte elevaron el análisis sobre la Descarbonización y circularidad: oportunidades para el negocio del futuro a mesa redonda, donde unos y otros coincidieron en que España tiene una oportunidad única para liderar esta transición si las compañías integran la descarbonización y la economía circular en el núcleo de su estrategia.
"Ayudamos a despegar a empresas que pueden producir nuevo material para trabajar en el sector, aportar valor a la sociedad y ayudar con el problema del residuo textil", Fernández (Mango)
Durante el debate se identificaron tres grandes vías para generar valor a través de la sostenibilidad: la creación de nuevos ingresos mediante innovación y productos sostenibles, el refuerzo de la resiliencia en las cadenas de valor y la mejora de la eficiencia operativa. Ejemplos concretos mostraron cómo estas palancas ya se están materializando: Telefónica ha lanzado servicios digitales EcoSmart que reducen emisiones y consumos, Acerinox produce Eco Acero Inox con más del 90 % de material reciclado y electricidad 100 % renovable, y Mango invierte en materiales reciclados mediante colaboraciones con startups como Circulose y The Post Fiber, desarrollando productos más sostenibles y trazables.
Además, se destacó el papel de la digitalización, la colaboración con proveedores y la innovación tecnológica para fortalecer cadenas de suministro más resilientes y transparentes. “Unas redes de comunicación eficientes y robustas contribuyen a la resiliencia de toda la economía”, apuntaba Maya Ormazabal. En paralelo, las estrategias de descarbonización -como la eficiencia energética, el uso de energías renovables o la optimización de materiales- están permitiendo reducir emisiones al tiempo que se mejoran costes y competitividad como evidenció Celsa en su refinanciación de 1.200 millones de euros en bonos verdes.
Mesa redonda 'Descarbonización y circularidad: oportunidades para el negocio del futuro'.
Para Cecilia Dall’Acqua, socia de Sustainability de Deloitte encargada de conducir el debate, para conseguir desbloquear el valor por detrás de la sostenibilidad y transformarla como competitividad son fundamentales tres ejes: “el de creación de valor a través de innovación, a través de incorporar en el core de negocio, a través de financiación y a través de nuevos productos premium; que para conseguir la resiliencia de la cadena de valor es muy importante entender los diferentes agentes y buscar esta colaboración; y finalmente en la palanca de eficiencia es muy importante crear este business case, este sustainable ROI que va a permitir ver cuál es la rentabilidad por detrás de esta sostenibilidad y de las iniciativas que tenemos”.
El análisis de los participantes evidenció que avanzar hacia modelos productivos más sostenibles no solo responde a exigencias regulatorias o sociales, sino que constituye una oportunidad tangible para generar valor económico y posicionarse de forma más competitiva en el mercado.
De los consejos a la financiación
La recta final del encuentro llevó al escenario a María Salgado Madriñán, Presidenta de la comisión de auditoría y sostenibilidad de Acciona; Rita Estévez, Consejera independiente de Zegona (Vodafone), MoraBank y Línea Directa; y Lourdes Máiz, Consejera independiente BBVA y ACS que, junto a José María Elías de Tejada, socio de Deloitte Legal como conductor del debate, analizaron cómo Liderar con impacto: sostenibilidad en la agenda del consejo. La conversación puso de relieve cómo la sostenibilidad se integra cada vez más en la estrategia de los consejos de administración y en la toma de decisiones empresariales. Salgado enfatizó que “la sostenibilidad no es solo una obligación, sino una oportunidad para generar valor a largo plazo”, subrayando la importancia de que los líderes impulsen proyectos que combinen impacto social y eficiencia económica. Una opinión a la que Rita Estévez añadió que “los consejos deben anticiparse a los cambios regulatorios y de mercado, incorporando la sostenibilidad en la gobernanza y la estrategia corporativa”, destacando la necesidad de un enfoque estructurado y continuo.
Mesa redonda 'Liderar con impacto: sostenibilidad en la agenda del consejo'.
En este sentido Lourdes Máiz puso el acento en que “la colaboración entre áreas y la medición de resultados son claves para transformar la sostenibilidad en acciones concretas y medibles”, insistiendo en que la implementación práctica y el seguimiento son esenciales para que estas iniciativas generen resultados reales. En conjunto, las participantes coincidieron en que la sostenibilidad debe liderar la agenda del consejo, no solo como cumplimiento normativo, sino como una palanca estratégica para la innovación y la competitividad.
En este contexto la financiación juega un rol clave y así quedó de manifiesto en la conversación con María Romano, directora de la Oficina en España del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Laura Patricia Delgado, socia de Global Investment and Innovation Incentives de Deloitte Legal. Romano destacó que “al menos el cincuenta por ciento de nuestra financiación apoya proyectos que van hacia la transición ecológica, y año tras año superamos este mínimo” además de explicar cómo el BEI combina recursos propios y fondos europeos para ofrecer condiciones ventajosas a empresas y administraciones, facilitando desde grandes proyectos de infraestructura hasta iniciativas de pymes, y apoyando la investigación, innovación y descarbonización.
María Romano, directora de la Oficina en España del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
Para la experta encargada de despedir con su experiencia la jornada: “apoyar la sostenibilidad no solo es lo correcto, sino lo más inteligente económicamente, porque aumenta la competitividad de las empresas”, reforzando la idea de que la financiación estratégica es esencial para que la sostenibilidad se transforme en crecimiento tangible y rentable.
Frente al ruido, evidencias. La reducción de emisiones avanza, las energías renovables marcan cifras récords, como también lo hacen las inversiones crecientes en resiliencia. Sí, la agenda sostenible funciona y la aplicación de criterios ESG -lejos de quedar diluidos en regulaciones ambiguas, narrativas polarizadas o decisiones políticas que enfrían la agenda- han demostrado que la sostenibilidad es una palanca estructural de crecimiento, competitividad y creación de valor a largo plazo que, indudablemente, necesita de una inversión que acompañe.