Iberdrola y Endesa paran sus nucleares en un nuevo choque con REE y el Gobierno
Dos reactores han reducido su carga para no producir a pérdidas, mientras que otro permanece fuera por mantenimiento. El operador recurre, como nunca, al gas
Central nuclear de Trillo junto al río Tajo. (EFE/Mariscal)
Iberdrola y Endesa han decidido parar dos de sus reactores nucleares para evitar producir a pérdidas. Red Eléctrica no cuenta con Almaraz II ni con la central de Trillo para cubrir restricciones, dado que dispone de generación renovable suficiente y de ciclos combinados de gas que, pese al alza de los precios, resultan la opción más adecuada para garantizar la seguridad del sistema. Se trata de una nueva batalla tecnológica que también apunta al Gobierno.
Este jueves, España opera sin tres de sus siete reactores nucleares, a los dos que han parado se suma Valdellós II, indispuesto por mantenimiento. Los tres reactores pertenecen principalmente a Iberdrola y Endesa, con Naturgy como tercer accionista. Desde parte del sector eléctrico se denuncia que, en este escenario, se prioriza la activación de generación con gas a costes muy elevados antes que reclamar la presencia de las nucleares en el mercado de restricciones.
“La Unidad 2 de la Central Nuclear de Almaraz paró el 3 de marzo al no resultar casada en el mercado eléctrico ni ser requerida por el Operador del Sistema, como venía ocurriendo las últimas semanas”, explicaba este martes Centrales Nucleares Almaraz-Trillo, empresa participada por las tres eléctricas. “La actual situación de mercado genera una ineficiencia en el sistema eléctrico, fruto de la cual y debido a su alta fiscalidad en circunstancias como la presente —de elevada generación provocada por la sucesión de borrascas—, las nucleares quedan fuera del mercado eléctrico”, comunicó la empresa.
Varias fuentes del sector advierten que la tensión en el mercado podría intensificarse en las próximas semanas, a medida que la radiación solar aumente en el mix y la demanda se reduzca, como suele ocurrir en estas fechas. Los 4 gigavatios (GW) de energía nuclear restante tendrán menos margen de participación. La situación recuerda a la Semana Santa de 2025, cuando cuatro reactores decidieron apagarse, interpretándose como una medida de presión de Iberdrola y Endesa al Gobierno en pleno debate sobre la extensión de la vida útil de las centrales. Ocho días después, se produjo el histórico apagón eléctrico en toda la Península Ibérica.
El gestor del mercado, OMIE, contó este jueves con los 4 GW de nuclear disponibles, que acompañaron a otras tecnologías como los 13,8 GW de solar y 7,6 GW de hidráulica. Sin embargo, como se aprendió desde del apagón, existe un mercado secundario que sirve para garantizar que no se produzcan cortes en caso de problemas de tensión o fallos en alguna de las tecnologías activadas.
Desde el 28 de abril, Red Eléctrica ha apostado principalmente por ciclos combinados de gas (CCG) para reforzar la seguridad del sistema. Como explican fuentes del sector, la nuclear sirve para muchas funciones, pero no es la tecnología más adecuada para controlar tensiones, realizar rampas o entrar y salir rápidamente del sistema. Lo que sí se podría hacer, y no se hace, es planificar su participación en previsiones semanales para convocarla en caso de restricciones.
Más gas y refuerzo que nunca
En pleno alza de los precios del gas, el sistema de seguridad tiene un coste muy elevado. Entre febrero de 2025 y febrero de 2026, el Pago por Balance de Fase (PBF), que refleja el coste de activar generación adicional o reducir carga para mantener la estabilidad, se disparó de 85,30 millones de euros a 432,30 millones, casi cinco veces más. Este incremento refleja que el operador tuvo que intervenir con mucha mayor frecuencia y volumen de energía, probablemente motivado por paradas nucleares y congestiones en distintos nodos de la red.
El impacto sobre los consumidores también se multiplicó. El coste de las restricciones técnicas para la demanda pasó de 4,45 euros megavatio hora (MWh) en febrero de 2025 a 21,80 euros MWh en febrero de 2026, lo que significa que cada MWh consumido incorporó un coste adicional mucho mayor.
En otras palabras, Red Eléctrica, al igual que el Gobierno, considera que el mercado puede funcionar sin nuclear siempre que exista gas como plan de seguridad, aunque a un precio multiplica por cinco el coste de mantener el sistema estable.
Escuchar resumen0:00
Generado por IA
Escuchar resumen
0:00
0:00
Iberdrola y Endesa han decidido parar dos de sus reactores nucleares para evitar producir a pérdidas. Red Eléctrica no cuenta con Almaraz II ni con la central de Trillo para cubrir restricciones, dado que dispone de generación renovable suficiente y de ciclos combinados de gas que, pese al alza de los precios, resultan la opción más adecuada para garantizar la seguridad del sistema. Se trata de una nueva batalla tecnológica que también apunta al Gobierno.