Repsol limita la venta de carburante a grandes clientes tras la subida de precios por la crisis de Irán
La petrolera notifica por carta a sus clientes mayoristas que existe limitaciones de entrega de pedidos debido a la dificultad logística de hacer frente al alto volumen de peticiones
Repsol recibió este lunes un volumen de pedidos superior al habitual tras estallar este fin de semana la crisis en Irán, después de los bombardeos de EEUU e Israel. La tensión generada en los mercados del petróleo y el gas ha llevado a grandes clientes de la compañía a incrementar sus solicitudes de producto refinado, como gasolina, ante el temor de nuevas subidas de precios. Hecho que la compañía les ha notificado que no puede cumplir.
La energética ha limitado de forma temporal los volúmenes de venta para evitar posibles comportamientos especulativos y tensiones en su sistema logístico durante esta situación excepcional de alza de precios. La medida no ha sido bien recibida por algunos compradores habituales. Según han trasladado a este medio directivos de dos grandes clientes, la compañía habría restringido el suministro de manera unilateral. "Debido a la situación geopolítica y al aumento de las cotizaciones, vamos a limitar los pedidos. No se podrán realizar pedidos para entrega en el mismo día", comunicó este lunes Repsol a sus operadores mayoristas.
Fuentes de la compañía explican que se ha enviado "una comunicación a nuestros clientes mayoristas para limitar las entregas con solicitud y carga en el mismo día debido a la dificultad logística para atender el elevado volumen de peticiones". Insisten en que "no se trata de un problema de falta de suministro, sino de capacidad logística puntual".
Repsol, que cuenta con cinco refinerías en España, ha aplicado de momento estos límites a las cargas solicitadas desde el lunes a las 10:00 horas hasta este martes a la misma hora. Algunos clientes, sin embargo, prevén que mientras persista el conflicto y la volatilidad en los mercados energéticos, la empresa mantenga estas restricciones.
Las limitaciones no afectan a los consumidores particulares que acuden a repostar a las estaciones de servicio. La medida se dirige exclusivamente a clientes mayoristas que adquieren grandes volúmenes de carburante para su posterior reventa o para usos industriales. Estos contratos suelen fijar el precio de compra con referencia a cotizaciones de días anteriores —habitualmente dos días antes—, lo que este lunes resultaba especialmente ventajoso, ya que permitía adquirir producto a precios previos al fuerte repunte.
Según fuentes del mercado, otras compañías con actividad de refino en España, como la británica BP —con refinería en Castellón—, habrían experimentado una operativa similar, aunque la empresa ha preferido no realizar comentarios. En el caso de Moeve, explican que no han dado instrucciones de limitar ventas desde sus dos refinerías al disponer de 'stock' suficiente para atender la demanda.
Subida de precios para el consumidor
El trasfondo de esta tensión es la rápida escalada del precio del crudo. El barril de Brent —referencia en Europa— se disparó este lunes un 8% hasta los 78,8 dólares. Aunque todavía está lejos de los máximos superiores a los 120 dólares alcanzados en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, el traslado a los carburantes suele ser rápido. Y, como ya se ha observado en crisis anteriores, las bajadas de precios tienden a ser más graduales que las subidas.
De acuerdo con el último boletín petrolero de la Unión Europea, correspondiente a la última semana de febrero, el precio medio en España se situaba en 1,47 euros por litro para la gasolina 95 y en 1,42 euros para el diésel. Llenar un depósito de 55 litros costaba hasta entonces aproximadamente 78 euros en diésel y algo más de 81 euros en gasolina.
En esta primera jornada tras los ataques ya se han observado estaciones de servicio con precios por encima de 1,60 euros por litro en ambos carburantes, lo que puede encarecer el repostaje de ese depósito tipo en hasta 10 euros. Ante este escenario, algunos grandes operadores buscan reforzar sus existencias para proteger márgenes frente a nuevas subidas en las próximas semanas.
Repsol recibió este lunes un volumen de pedidos superior al habitual tras estallar este fin de semana la crisis en Irán, después de los bombardeos de EEUU e Israel. La tensión generada en los mercados del petróleo y el gas ha llevado a grandes clientes de la compañía a incrementar sus solicitudes de producto refinado, como gasolina, ante el temor de nuevas subidas de precios. Hecho que la compañía les ha notificado que no puede cumplir.