Desde, al menos, 2023, en el mercado español de servicios profesionales se ha producido un cambio de orden que no ha tenido reflejo en los ránkings habituales: EY factura más en España que PwC si se atiende exclusivamente a las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. El matiz es importante porque la fotografía internacional es distinta. A escala global, PwC figura como la segunda mayor red del mundo por ingresos. Sin embargo, cuando el análisis se limita a lo que cada firma declara oficialmente en España, la posición cambia.
Este 'sorpasso' se enmarca en la pugna que mantienen las Big Four por el liderazgo en los ránkings tradicionales de facturación. Como ya ha contado este periódico, aunque el trofeo es el de quién ingresa más, la batalla empieza en otro lugar: quién fija el perímetro con el que se construye la comparación. Según qué se incluya y qué se deje fuera, la clasificación cambia.
Si se atiende estrictamente a las cifras declaradas al Registro Mercantil en España, el orden es claro. Sin incluir facturación intragrupo —los ingresos que se generan entre sociedades del mismo grupo por la prestación de servicios internos—, EY, liderada por Federico Linares, se sitúa en el entorno de los 916 millones de euros en 2025 (desde algo menos de 850 millones el ejercicio anterior). PwC, dirigida por Gonzalo Sánchez, por su parte, se mueve en una facturación estimada de 770 millones (frente a algo más de 714 millones en 2024).
Si se amplía el perímetro y se suman también los ingresos intragrupo, EY supera los 1.100 millones de euros en 2025 (desde el entorno de los 1.000 millones en 2024), mientras que PwC supera los 900 millones (desde algo más de 840 millones el año anterior).
En el caso de PwC existe, no obstante, un matiz. A la fecha de cierre de este análisis, no consta todavía en el Registro Mercantil la facturación del último ejercicio de su filial de servicios jurídicos (PricewaterhouseCoopers Tax & Legal). La cifra atribuida a la firma —en el entorno de 770 millones sin intragrupo— se construye a partir de las sociedades que sí han depositado cuentas y una estimación del sector de los ingresos que tendrá el área legal.
Fuentes del sector sitúan la facturación de la división legal en el entorno de los 180 millones de euros en 2025. Aunque fuentes oficiales de PwC dicen que esa área de negocio ingresó 246,7 millones (incluyendo actividad de negocio que la firma realiza en el exterior, pero no declarada en España) Con todo, incluso incorporando esa estimación o la cifra que facilita PwC, EY seguiría superando en facturación.
Para El Confidencial, el criterio válido es el de los ingresos declarados en España en el Registro Mercantil, que son los que tienen efectos jurídicos y fiscales y sobre los que se liquidan los impuestos. El análisis se limita, por tanto, a las cuentas individuales presentadas en España, sin añadir actividad exterior que no figure en ellas ni realizar ajustes de consolidación.
El problema es que las Big Four no funcionan como una única compañía global, sino como redes de firmas miembro bajo una misma marca. Y eso se nota especialmente en los grandes mandatos internacionales. Como ya analizó este medio, en auditoría, una parte sustancial del trabajo se ejecuta fuera de España y los honorarios se reparten entre distintas firmas de la red. No obstante, este fenómeno también sucede en el área de consultoría y de legal.
El caso de Banco Santander es paradigmático. El grupo paga en torno a 140 millones de euros por su auditoría global, pero la firma en España solo reconoce una parte de esa cifra —en torno a 50 millones— porque el resto del trabajo se realiza y se factura en otras jurisdicciones. El contrato puede estar coordinado desde Madrid, pero el ingreso no se queda íntegramente en las cuentas españolas. Además, como adelantó este periódico, la Big Four va a tener que compartir una parte del contrato de auditoría con BDO.
PwC rechaza sumar solo el registro
PwC rechaza, sin embargo, que la agregación de sus sociedades españolas pueda realizarse mediante una suma simple de las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. La firma sostiene que ese procedimiento no ofrece una imagen fiel de su actividad, ya que los ingresos intragrupo están distribuidos entre distintas entidades y requieren ajustes técnicos para su correcta comparación.
La posición de la auditora es que, para construir un perímetro homogéneo con el de otras firmas, debe incorporarse también parte del negocio internacional gestionado desde España por socios y equipos locales.
PwC argumenta que algunas organizaciones operan desde el país centros de servicios globales, hubs tecnológicos o unidades de excelencia que canalizan trabajos internacionales hacia las cuentas españolas, de modo que una parte relevante de su facturación puede no proceder estrictamente del mercado doméstico. No obstante, estos trabajos que proceden de fuera se declaran en España y se pagan impuestos por ellos.
Según la firma, su reporte a efectos de comparativa sectorial incluye tanto los ingresos de sus sociedades españolas como la actividad exterior gestionada desde España para clientes españoles o internacionales. En ese marco, PwC España afirma que reportó un volumen de ingresos de 981 millones de euros en el ejercicio cerrado el 30 de junio de 2025, con 422,7 millones procedentes de Assurance, 311,6 millones de Advisory y 246,7 millones de Tax & Legal.
Desde, al menos, 2023, en el mercado español de servicios profesionales se ha producido un cambio de orden que no ha tenido reflejo en los ránkings habituales: EY factura más en España que PwC si se atiende exclusivamente a las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. El matiz es importante porque la fotografía internacional es distinta. A escala global, PwC figura como la segunda mayor red del mundo por ingresos. Sin embargo, cuando el análisis se limita a lo que cada firma declara oficialmente en España, la posición cambia.