Naturgy vende gran parte de sus renovables en EEUU por la incertidumbre de Trump
La gasista ha cerrado el traspaso de la mayor parte de su cartera fotovoltaica en desarrollo, en una operación que se enmarca por la elevada incertidumbre regulatoria en el país
El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés (c), durante una rueda de prensa en la sede de Naturgy. (Europa Press/Diego Radamés)
Naturgy mantendrá únicamente los proyectos renovables en EEUU que ya están en operación o en fase avanzada de construcción. El resto, más expuestos a los vaivenes regulatorios, ha decidido venderlos. La compañía que preside Francisco Reynés ha alcanzado un acuerdo para la desinversión de nueve de los once proyectos de desarrollo fotovoltaico y de almacenamiento con baterías que tenía en el país.
La empresa señala en su informe anual remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que el cierre de la operación está sujeto a la firma definitiva con el comprador y al cumplimiento de las condiciones necesarias para su transmisión. Aunque el acuerdo se alcanzó el pasado 13 de febrero, tanto el nombre del comprador como el importe de la transacción se mantienen confidenciales.
Los activos vendidos incluyen, principalmente, derechos sobre terrenos, puntos de interconexión, permisos medioambientales y documentación técnica asociada. Naturgy mantiene actualmente tres instalaciones fotovoltaicas operativas en el país, por lo que los proyectos en venta representaban oportunidades adicionales de crecimiento y no una línea de negocio independiente.
El valor de la unidad de Generación Renovable en Estados Unidos, calculado conforme a su valor en uso, asciende a 668 millones de euros. En esta cifra se incluyen dos parques solares en operación: 7V Solar Ranch, con 302 megavatios (MW) de capacidad instalada, y Grimes, con 262 MW. También forma parte del perímetro el proyecto Mark Center, con 124,5 MW, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2026.
Estos tres activos, junto con otros dos proyectos en fase temprana de desarrollo —conocidos en el sector como "papeles"— conformarán la cartera renovable que la energética retendrá en Estados Unidos. “Con esta operación, Naturgy avanza en la ejecución de su estrategia de rotación de activos y optimización de su cartera internacional, reforzando la disciplina en la asignación de capital en un entorno regulatorio y de mercado especialmente exigente para los proyectos renovables en desarrollo en Estados Unidos”, explica la compañía a sus accionistas.
Dudas con Trump
El grupo reconoce en su informe que la operación está condicionada por el cambio de orientación política en Estados Unidos tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025. “La entrada en el Gobierno de la nueva Administración ha supuesto importantes novedades legislativas, orientadas a la protección de la industria manufacturera local y a una relajación de los compromisos del país en la lucha contra el cambio climático”, señala la empresa.
Naturgy ha evaluado el impacto de estas medidas sobre sus proyectos en construcción y en desarrollo. En el caso de Mark Center, no prevé un impacto material relevante, salvo posibles sobrecostes derivados de componentes no adquiridos a proveedores locales. “Para mitigar este efecto, se han planificado las adquisiciones en función de las ventanas de exención arancelaria establecidas”, detalla la compañía.
No obstante, la empresa considera que el entorno regulatorio estadounidense presenta un “elevado nivel de incertidumbre”, condicionado por la introducción de nuevos aranceles y por restricciones a proveedores no locales, factores que afectan especialmente a los proyectos en fase de desarrollo. En este contexto, la decisión final ha sido desinvertir en la mayor parte de los proyectos que aún no estaban en operación en el país.
Naturgy mantendrá únicamente los proyectos renovables en EEUU que ya están en operación o en fase avanzada de construcción. El resto, más expuestos a los vaivenes regulatorios, ha decidido venderlos. La compañía que preside Francisco Reynés ha alcanzado un acuerdo para la desinversión de nueve de los once proyectos de desarrollo fotovoltaico y de almacenamiento con baterías que tenía en el país.