Mr. Wonderful volverá a tener otra oportunidad. La empresa ha reconvertido su negocio de mensajes positivos en tazas y productos de papelería y ha convencido a CaixaBank, principal acreedor, que puso a la compañía al borde de la quiebra. Oquendo, fondo de deuda que controla la mayoría del capital, ultima un acuerdo con los bancos.
La compañía reestructuró un volumen de deuda de 15 millones en 2024, acudiendo a esta herramienta por segunda vez en dos años. Sin embargo, Sabadell y CaixaBank se opusieron y el banco liderado por Gonzalo Gortázar impugnó la reestructuración, cuestionando el plan de negocio. CaixaBank se juega 6,8 millones, el 45% de la deuda. La Audiencia Provincial de Barcelona dio la razón al banco y dejó en el aire el futuro de la compañía. La sentencia de septiembre de 2025, que coincidió en el tiempo con la negación de la reestructuración de Avanza Food (Tony Romas), también por el mismo motivo, provocó un terremoto en el sector.
En el caso de Mr. Wonderful, la compañía cerró el año pasado con un ebitda (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) positivo, de más de 2,4 millones de euros, dejó atrás las pérdidas al entrar en beneficios, y en enero ha aumentado un 25% interanual sus ventas. Estos números han convencido a CaixaBank para negociar un acuerdo, según fuentes del mercado. El banco ha impuesto a Interpath como experto en la reestructuración para revisar los números. La vez anterior fue la boutique TC Concursal. Por parte de Mr. Wonderful y Oquendo actúa como asesorGarrigues.
En el plan original, el plan de negocio que ahora está validando CaixaBank consiste en llegar a unas ventas de 27,3 millones en 2025, 30,1 millones en 2026 y 32,7 millones en 2027. En 2024, las ventas previstas eran de 24,2 millones, por lo que el banco no se creyó este crecimiento, necesario para que la segunda reestructuración en poco más de un año asegurara la viabilidad de la compañía. El repunte en ventas de los últimos meses ha acercado posturas.
Oquendo, fondo de deuda que tomó el control de la compañía en 2023 al capitalizar créditos con la empresa, ha estado en los últimos meses negociando con los bancos acreedores una nueva reestructuración de deuda. Las entidades que están en el pasivo sonSantander, Deutsche Bank, CaixaBank y Sabadell. Los dos primeros ya apoyaron el plan original, y los otros dos prevén hacerlo ahora. Se espera que se cierre el acuerdo en marzo.
La reestructuración afecta a una deuda total de 15 millones –tanto a la matriz, Harlem, como a la sociedad Mr. Wonderful, que aglutina el negocio–. Oquendo asume una quita sobre su deuda previa del 66,75% y capitalizará el resto en acciones, aumentando su participación en el capital. A los bancos se les aplica una recalendarización, con esperas en los dos primeros años. CaixaBank cuestionó el plan de negocio que estaba detrás de esta propuesta, pero por ahora se están cumpliendo las cifras.
La empresa liderada por Ramón Solé desde que Oquendo tomó el control en verano de 2023, ha cerrado 10 tiendas y ha cancelado contratos de franquicias, salvo en Canarias, para reorientar el modelo al B2B, con acuerdos con distribuidores como El Corte Inglés, La Casa del Libro o las tiendas Cultura, en Francia, así como centrarse en tazas y productos de papelería, y captar al público millennial, no solo infantil. También está aumentando la plantilla, que va por 120 trabajadores, planea abrir o potenciar mercados internacionales, y se está cambiando de oficinas en Barcelona, a la calle Pau Claris 186.
En la operación de 2023, que se produce tras pérdidas de 6 millones en 2022, Oquendo y los fundadores aportaron 6,5 millones de euros en financiación, además de capitalizar o convertir a préstamos participativos más de 15 millones. Esa reestructuración no fue suficiente, y la compañía tuvo que acometer otra en 2024, que la Audiencia Provincial dejó sin efecto en 2025. El fondo de deuda financió a Mr. Wonderful originalmente con 17,6 millones.
Mr. Wonderful volverá a tener otra oportunidad. La empresa ha reconvertido su negocio de mensajes positivos en tazas y productos de papelería y ha convencido a CaixaBank, principal acreedor, que puso a la compañía al borde de la quiebra. Oquendo, fondo de deuda que controla la mayoría del capital, ultima un acuerdo con los bancos.