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Ribera Salud sella la compra de la Clínica de Benidorm (HBC) entre denuncias de conflicto de interés
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Ribera Salud sella la compra de la Clínica de Benidorm (HBC) entre denuncias de conflicto de interés

La operación se consuma en un momento en el que la compañía ha sido golpeada por una crisis reputacional y es foco de acusaciones políticas de conflicto de interés en la Comunidad Valenciana

Foto: Tres trabajadores del Grupo Sanitario Ribera. (Ribera Salud)
Tres trabajadores del Grupo Sanitario Ribera. (Ribera Salud)
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El grupo sanitario Ribera Salud, controlado por la francesa Vivalto Santé, ha cerrado la compra del grupo Hospital Clínica Benidorm por unos 120 millones de euros tras imponerse a Vithas. La operación se consuma en uno de los momentos más turbulentos para la compañía, golpeada por una grave crisis reputacional tras la difusión de audios de su CEO, Pablo Gallart, y por acusaciones políticas de conflicto de interés en la Comunidad Valenciana. El cierre definitivo de la operación queda sujeto a la autorización preceptiva en materia de competencia, dentro de los procedimientos habituales en este tipo de transacciones, según ha informado la propia empresa sanitaria.

El grupo Ribera ha adquirido así una compañía con presencia histórica en Benidorm, fundada por el fallecido Carlos Paz y que hasta ahora estaba bajo el control de su hija, Ana Paz. Además del hospital en la capital turística de la Marina Baixa, la firma sanitaria explota otra clínica en Dénia, dos centros de radiodiagnóstico en Alicante y tres centros médicos en Calpe, Moraira y L’Albir, consolidando una red asistencial con fuerte implantación en la Costa Blanca.

La mayor controversia estalló tras conocerse unos audios atribuidos al consejero delegado en los que supuestamente planteaba alargar de forma deliberada las listas de espera en el hospital público de Torrejón para mejorar la rentabilidad del centro, en un contexto en el que la matriz del negocio, Vivalto Santé, está buscando un fondo de inversión para 2026.

Tras hacerse públicas las grabaciones, Gallart solicitó desvincularse de la gestión del hospital mientras el grupo anunciaba la apertura de una auditoría interna “en profundidad” para verificar que no se hubieran vulnerado los estándares asistenciales, la ética profesional o la legalidad. No obstante, ha seguido y sigue al frente del grupo sanitario. En su comunicado, Ribera defendió que su prioridad siguen siendo los pacientes y aseguró que la calidad del servicio estaba garantizada.

Denuncias políticas por posible cruce de intereses

Más allá de la polémica empresarial, la operación ha intensificado las críticas políticas por un supuesto cruce de intereses entre responsables públicos y directivos del ámbito sanitario privado. Se da la circunstancia de que el gerente de HCB Hospitales, Juan David Gómez, es hermano del conseller de Sanidad, Marciano Gómez. A su vez, la nueva directora general para España de Ribera Salud, Sonia Hernández, es pareja del citado directivo del hospital de Benidorm, compañía que acaban de comprar. Ribera ha ascendido a Hernández, que hasta hace pocas semanas era directora financiera, tras la polémica en torno a las órdenes de Gallart.

Es decir, los dos máximos responsables ejecutivos en España de los grupos sanitarios que ahora se concentran con la operación mantienen vínculos familiares o personales con el responsable de Sanidad de la Generalitat Valenciana, departamento que mantiene relaciones contractuales con ambas compañías. Como directora general para España, Hernández tiene un rol de interlocución con las Administraciones Públicas.

Foto: ribera-activo-murcia-extremadura-balance-vivalto

Este cruce de parentescos público-privados ha sido cuestionado por la oposición en las Cortes Valencianas. El portavoz de Compromís, Joan Baldoví, ha afeado este miércoles al presidente autonómico, Juanfran Pérez Llorca, lo que a su juicio constituye un "conflicto de intereses" por la presencia de familiares en empresas proveedoras de la Conselleria de Sanidad. Ribera Salud, cabe recordar, es además concesionaria de la gestión del Hospital Universitario del Vinalopó.

En paralelo, el PSPV-PSOE ha presentado una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Alicante por presuntas irregularidades en la gestión de este centro hospitalario comarcal, explotado por la mercantil Elche Crevillente Salud SA, perteneciente al grupo Ribera Salud, por la supuesta reutilización de material sanitario de un solo uso.

La denuncia se basa en informaciones periodísticas que apuntan a la posible reutilización de catéteres de un solo uso, una práctica prohibida por la normativa europea —como el Reglamento (UE) 2017/745 sobre productos sanitarios— y por la legislación española. Ribera ha negado los hechos y asegura que "no se está reutilizando material de un solo uso". También ha señalado que el pasado 16 de enero se realizó una inspección por parte de la Conselleria de Sanidad cuyo acta recoge que "no se reesteriliza material fungible".

Foto: archimed-suanfarma-vender-filial-nutrientes-carbyne

La ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, ha acusado en las últimas semanas al conseller Marciano Gómez de "estar en un círculo de negocio con la sanidad", aludiendo también a la presencia de su hermano en la compañía ahora adquirida por Ribera.

La última memoria de HCB Hospitales, correspondiente al ejercicio 2024, incluye entre los riesgos de crédito la "concentración de riesgos" con la Conselleria de Sanidad, "acogiéndose a los Planes de Pagos fijados por el Ministerio, cuando son aplicables", en referencia al recurso al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), mecanismo al que acude la Generalitat cuando carece de tesorería suficiente para afrontar sus facturas.

Competencia en la Marina Baixa

Como ya informó este medio, en paralelo, el grupo promotor Beetrust, de origen ruso, tramita en Finestrat la construcción de un hospital privado de 112 habitaciones y cerca de 40.000 metros cuadrados, con una inversión prevista de 66 millones de euros. El centro, pendiente de autorización de la Generalitat, estará orientado también a pacientes internacionales con seguro privado —especialmente residentes del norte de Europa, Rusia o Ucrania— en una comarca que multiplica su población en temporada alta.

De salir adelante, el hospital de Finestrat introduciría un nuevo competidor directo en la Marina Baixa, intensificando la pugna por un nicho considerado estratégico: el del residente y turista extranjero de alto poder adquisitivo en la Costa Blanca.

Pablo Gallart, CEO de Ribera, ha señalado que “esta firma es un paso decisivo en nuestro plan de crecimiento y consolida un proyecto sanitario con ambición internacional. Incorporamos un grupo con identidad propia y una sólida trayectoria asistencial, con el objetivo de seguir aportando valor a largo plazo y seguir mejorando la salud y el bienestar de la población junto al mejor equipo de profesionales”.

El grupo sanitario Ribera Salud, controlado por la francesa Vivalto Santé, ha cerrado la compra del grupo Hospital Clínica Benidorm por unos 120 millones de euros tras imponerse a Vithas. La operación se consuma en uno de los momentos más turbulentos para la compañía, golpeada por una grave crisis reputacional tras la difusión de audios de su CEO, Pablo Gallart, y por acusaciones políticas de conflicto de interés en la Comunidad Valenciana. El cierre definitivo de la operación queda sujeto a la autorización preceptiva en materia de competencia, dentro de los procedimientos habituales en este tipo de transacciones, según ha informado la propia empresa sanitaria.

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