Indra investiga la llamada de la presidenta de la SEPI a su consejero delegado
Escribano pidió al director jurídico que exigiera a José Vicente de los Mozos explicaciones por su conversación con Belén Gualda, de la que no informó al consejo de administración
Ángel Escribano, presidente de Indra, agitó toda su artillería la semana pasada para intentar salvar la compra por parte de la propia Indra de Escribanco Mechanical & Engineering (EM&E), su compañía familiar, ante la negativa del Gobierno de fusionar ambas empresas por el escándalo del conflicto de interés. La última bala es investigar formalmente la llamada que José Vicente de los Mozos, su consejero delegado, mantuvo con la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en el último consejo de administración.
Como adelantó en exclusiva El Confidencial, Belén Gualda, máxima responsable del ente público, propietario del 28% del capital de Indra, llamó a José Vicente de los Mozos en plena reunión del órgano de gobierno cuando el número dos de la compañía estaba exponiendo las posibles opciones para llevar a cabo la integración con EM&E. La comunicación se produjo porque algunos de los consejeros presentes le informaron de que la mano derecha de Escribano estaba planteando una operación sobre la que el Gobierno ya había transmitido sus recelos al propio presidente.
Al tener conocimiento Gualda que De los Mozos no atendía las indicaciones oficiales, la responsable de la SEPI le mandó un mensaje y le ordenó salir de la reunión para insistirle que debía parar la operación. Una conversación tensa que ponía de manifiesto la grieta abierta entre el Gobierno y los Escribano. El consejero delegado volvió a la reunión y ya no intervino más, sin informar a sus colegas de la llamada del organismo controlado por Moncloa.
Escribano se enteró de dicha llamada tras la publicación de la noticia por este periódico. Y su reacción fue dar instrucciones a Ángel de Álvaro, responsable jurídico de Indra, acusado desde Santa Bárbara, para quien trabajaba, de espionaje industrial, para que pidiera explicaciones a De los Mozos por no haber comunicado al consejo de la llamada de la presidenta de la SEPI. Aunque Ángel de Álvaro no es secretario del órgano de gobierno, la pasada semana exigió al consejero delegado que le detallase la conversación con Gualda para saber si había cometido algún tipo de ilegalidad al ocultársela a los consejeros.
Opinión Una solicitud que, según distintas fuentes, fue interpretada por De los Mozos como un ataque directo de Ángel Escribano, al que hasta ahora ha apoyado lealmente al considerar que la adquisición de EM&E puede ser buena para Indra. No obstante, el consejero delegado fue el primero que advirtió a Moncloa el pasado mes de noviembre que la operación, planteada como una fusión, es imposible por el conflicto de interés, al ser los hermanos accionistas de Indra (14,3% a través de un derivado comprado a crédito) y dueños de su empresa familiar. Una transacción por la que esperaban incrementar su patrimonio en 2.000 millones de euros.
Escribano se reunió con De los Mozos el pasado miércoles por la tarde después de que Ángel fuese llamado a Moncloa por parte de Manuel de la Rocha, el director de asuntos económicos del Gobierno. El presidente de la empresa semipública informó a su consejero delegado del mensaje que le llegaba desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez en un encuentro en el que también estuvo su hermano Javier, consejero también de Indra, y Aleix Sanmartín, asesor personal suyo y especialista en elecciones, ahora al servicio del Partido Popular.
La reunión fue tensa porque Escribano les aseguró que se aferraba al sillón, que no iba a dar su brazo a torcer, al tiempo que el consejero delegado se sabía investigado por el propio presidente. Pero De los Mozos, que considera que la operación tiene sentido industrial, le invitó a tender la mano a Moncloa y ofrecerse a buscar una solución buena para todas las partes, con respeto absoluto a las normas de buen gobierno corporativo.
Sin embargo, la investigación al que fuera responsable de Renault en España ha quebrado la confianza entre ambos. Porque Escribano, susurrado por Sanmartín, ya no se fía de nadie, ni siquiera de De la Rocha, que fue el que le aupó a la presidencia de Indra hace apenas un año. Toda una batalla que tendrá su nuevo capítulo oficial en el próximo consejo que se celebra el 26 de febrero.
Ángel Escribano, presidente de Indra, agitó toda su artillería la semana pasada para intentar salvar la compra por parte de la propia Indra de Escribanco Mechanical & Engineering (EM&E), su compañía familiar, ante la negativa del Gobierno de fusionar ambas empresas por el escándalo del conflicto de interés. La última bala es investigar formalmente la llamada que José Vicente de los Mozos, su consejero delegado, mantuvo con la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en el último consejo de administración.