Adif presiona a los maquinistas para que el tren de prueba que revisa las vías circule con pasajeros
La empresa pública pretendía que el primer tramo que une la capital con Andalucía fuera explorado por un tren comercial con viajeros en el primer servicio de la mañana
Varios operarios trabajan en las obras que Adif. (EFE/Marta Pérez)
Los maquinistas se han plantado ante la última propuesta de Adif. La empresa pública responsable de la infraestructura ferroviera intentó durante los primeros días de la semana pasada que el primer tren de alta velocidad de la mañana en la línea Madrid-Andalucía asumiera también la función de exploradora de la vía tras el accidente de Adamuz.
Así lo señalan fuentes próximas a la operativa consultadas por El Confidencial. Durante cuatro jornadas, los conductores encargados del primer servicio del día, con salida en torno a las seis de la mañana, recibieron la orden de circular a una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora en el tramo inicial del recorrido.
La explicación facilitada inicialmente por Adif fue genérica. Según se les trasladó, se trataba de una limitación por "causas del estado de la vía". No fue hasta que solicitaron más información, a través de conversaciones con los sindicatos, cuando los maquinistas supieron que el trayecto no había sido explorado previamente. El Ministerio de Transportes no ha querido hacer declaraciones ante la consulta deEl Confidencial y Adif asegura que, ahora, las exploraciones se harán con sus locomotoras.
Exploración de las vías
La exploración de la infraestructura es una comprobación preventiva habitual en las líneas de alta velocidad. Sirve para verificar que la vía se encuentra en condiciones óptimas tras horas sin tráfico, trabajos de mantenimiento o cualquier incidencia que pudiera comprometer la circulación. Lo habitual es que esta tarea la realice un tren específico en torno a las cuatro de la madrugada, conocido en el argot ferroviario como tren explorador o auscultador, equipado para detectar anomalías en la vía, la catenaria o los sistemas de señalización antes del inicio del servicio comercial.
Hasta ahora, esta función la asumía Adif a través de Redalsa, filial del gestor público, y de distintas empresas subcontratadas. El problema surgió cuando el tren destinado a estas comprobaciones quedó fuera de servicio por encontrarse en reparación. Ante ese escenario, se planteó una alternativa que no convenció a los profesionales: que el primer tren comercial del día realizara la verificación, aunque con una velocidad limitada.
No se trata de una práctica completamente ajena a la operativa ferroviaria. En determinados servicios, la exploración puede recaer en los operadores de alta velocidad a través de maquinistas, pero en condiciones muy diferentes. Se lleva a cabo de madrugada, sin pasajeros a bordo y con una planificación específica. Precisamente por ese motivo, cuando no ha pasado el tren explorador, se impone una limitación de velocidad o el trayecto se realiza sin viajeros.
Cuando los conductores comprendieron el motivo real de la orden, el malestar comenzó a extenderse. Tras consultarlo con los sindicatos, optaron por no operar en esas condiciones. Finalmente, los trenes no llegaron a salir como exploradores improvisados, aunque la posibilidad se mantuvo sobre la mesa durante varios días. Algunos profesionales consideran probable que la negativa derive en la apertura de alguna incidencia interna, si bien sostienen que su decisión está plenamente respaldada por criterios de seguridad.
Las fuentes consultadas recuerdan que garantizar la exploración de la vía corresponde exclusivamente al administrador de infraestructuras. Si la subcontrata no estaba disponible, señalan, el problema es de planificación. A su juicio, el servicio podría haberse reorganizado con antelación para realizar la comprobación en horario nocturno y sin pasajeros, en lugar de trasladar esa responsabilidad al primer tren comercial.
Una circular de 2009 como respaldo
Adif se estaría apoyando para esta operativa en la Circular 1/09, relativa al marco general para el inicio de la explotación comercial en líneas de alta velocidad. Este documento establece las pautas para comprobar que la línea y sus instalaciones permiten la circulación "a las velocidades máximas programadas" tras trabajos de mantenimiento o periodos prolongados sin tráfico.
El texto señala además que, en condiciones normales de infraestructura y seguridad, las circulaciones de inicio de servicio no podrán superar los 200 kilómetros por hora, y contempla la posibilidad de imponer limitaciones temporales cuando se hayan realizado pruebas o intervenciones en la vía. No obstante, fuentes del sector cuestionan la vigencia práctica de esta circular, aprobada en 2009, y subrayan que los estándares operativos y de seguridad han evolucionado de forma significativa desde entonces.
Los maquinistas se han plantado ante la última propuesta de Adif. La empresa pública responsable de la infraestructura ferroviera intentó durante los primeros días de la semana pasada que el primer tren de alta velocidad de la mañana en la línea Madrid-Andalucía asumiera también la función de exploradora de la vía tras el accidente de Adamuz.