Codere blinda su reestructuración de 1.200 M tras sellar la paz con los fondos
La compañía de juegos de azar y uno de sus fondos acreedores comunican a la Audiencia Provincial de Madrid que han logrado un acuerdo extrajudicial para poner fin a la impugnación pendiente
Punto y final a la reestructuración de Codere, una de las operaciones más grandes con el marco concursal de los últimos tres años. La compañía de apuestas y juego online y uno de sus fondos acreedores, Mariner, han comunicado conjuntamente a la Audiencia Provincial de Madrid que Mariner renuncia a seguir adelante con la impugnación presentada contra el auto que acordó homologar el plan de reestructuración del grupo.
El tribunal ha estimado la petición en una sentencia dictada el pasado mes de enero a la que ha tenido acceso El Confidencial, donde desestima la impugnación de Mariner y acuerda no imponer las costas. De esta forma, la reestructuración de Codere, que implicó una quita de 1.200 millones, queda totalmente blindada.
Este acuerdo llega casi dos años después de que el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid acordase homologar el plan de reestructuración impulsado por la compañía tras alcanzar un acuerdo con la mayoría de sus acreedores, tal y como avanzó este diario. Codere ha estado asesorado en el procedimiento por A&O Shearman, mientras que Mariner ha contado con López-Ibor.
La reestructuración de Codere redujo la deuda en 1.200 millones, hasta una cifra de 128 millones, en torno a las 0,9 veces el ebitda (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones). Es decir, los bonistas, entre los que estaban Jupiter, Prudential, Invesco, Palmestone, Blackrock o el fondo de George Soros, aceptaron una quita sangrante a cambio de capitalizar deuda y despejar dudas financieras de cara a la sostenibilidad de la compañía. Dentro del marco concursal bajo el que se ejecutó, que se aprobó en septiembre de 2023, ha sido una de las tres grandes operaciones de reestructuración de deuda por volumen de pasivo, junto con Celsa y Naviera Armas.
En concreto, la quita fue del 100% en una emisión de bonos júnior, y capitalización de deuda en acciones en otra emisión sénior. Algunos de los bonistas que capitalizaron deuda ya eran accionistas por reestructuraciones previas. El objetivo de esta operación es que fuera la última de estas características. Los asesores en la reestructuración fueron Houlihan Lokey y A&O Shearman con la empresa y PJT Partners y Milbank con los acreedores.
La compañía controlada por los antiguos bonistas, tras capitalizar la deuda y diluir a los fundadores, los hermanos Martínez Sampedro, parece haber dado un giro a su situación financiera, gracias a la reducción de deuda y a la apuesta por México. En 2024, según los últimos resultados publicados, obtuvo un beneficio de 6,8 millones, frente a las pérdidas de 4 millones del año anterior. De fondo siempre están las amenazas políticas al juego, aunque por ahora no han evitado que la compañía eleve los ingresos en el mercado español. En 2024 lo hizo en un 10%, hasta los 22,8 millones.
Punto y final a la reestructuración de Codere, una de las operaciones más grandes con el marco concursal de los últimos tres años. La compañía de apuestas y juego online y uno de sus fondos acreedores, Mariner, han comunicado conjuntamente a la Audiencia Provincial de Madrid que Mariner renuncia a seguir adelante con la impugnación presentada contra el auto que acordó homologar el plan de reestructuración del grupo.