Adif pide limitar la oferta de trenes en la línea Madrid-Barcelona para revisar la vía
El gestor de la infraestructura ferroviaria ha solicitado que se supriman los últimos servicios comerciales de la jornada para tener más tiempo para el mantenimiento
El servicio de alta velocidad ferroviaria en España sigue sin volver a la normalidad dos semanas después de la tragedia de Adamuz. Este lunes, Adif ha solicitado limitar la oferta de trenes en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona para garantizar un margen suficiente para las labores de mantenimiento nocturno de la infraestructura. La petición afecta, en concreto, a los últimos trenes del día, que estaban llegando a destino dentro de la franja horaria reservada para la revisión y reparación de la red.
Según explican fuentes del gestor de la infraestructura, la coincidencia de estos servicios con la denominada banda de mantenimiento dificultaba la ejecución de los trabajos habituales de conservación, imprescindibles para asegurar la fiabilidad y seguridad del servicio. El retraso en el inicio de estas tareas reducía el tiempo efectivo disponible para que los equipos técnicos pudieran intervenir sin interferencias con la circulación comercial.
La medida entra en vigor a partir de este lunes y se aplica únicamente en el corredor Madrid-Barcelona, uno de los ejes con mayor intensidad de tráfico de la red de alta velocidad. Adif subraya que el objetivo no es recortar capacidad de forma estructural, sino ordenar los horarios para compatibilizar la explotación comercial con un mantenimiento adecuado de la infraestructura.
Con este aviso, Renfe ha suprimido varios servicios AVE del corredor de alta velocidad Madrid-Barcelona como consecuencia de los ajustes operativos anunciados en esta línea. En concreto, dejan de circular los trenes Madrid Puerta de Atocha (20:27)–Barcelona Sants (23:48) y Madrid Puerta de Atocha (21:07)–Barcelona Sants (23:59), así como el servicio Barcelona Sants (21:05)–Madrid Puerta de Atocha (23:58).
Reubicaciones automáticas
Para minimizar el impacto en los usuarios, la operadora ha llevado a cabo reubicaciones automáticas de los viajeros afectados en otros servicios del corredor. Los trenes seleccionados para estas reubicaciones circularán en doble composición, con el objetivo de garantizar la disponibilidad de plazas y absorber la demanda derivada de la supresión de estos servicios.
De forma paralela, la venta de billetes de los trenes cancelados ha quedado bloqueada de manera temporal, evitando nuevas reservas mientras se mantienen estos ajustes en la oferta. Renfe está informando a los clientes del nuevo tren asignado, así como del coche y la plaza correspondientes, como resultado del proceso de reubicación automática.
Unas cancelaciones que se suman a los retrasos
Adif lleva desde el accidente de Adamuz alterando el servicio de esta línea, la más transitada de toda la red. Los maquinistas han disparado su notificación de incidencia en tramos de vía, lo que llevó a Adif a aplicar limitaciones temporales de velocidad y ajustes operativos preventivos en varios tramos para asegurar la circulación.
Pero, como insisten desde el sector, Adif y los técnicos de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria son conocedores del mal estado de las principales vías por parte del principal sindicato de maquinistas. La medida solicitada este lunes se adoptan por precaución en respuesta a las detecciones de irregularidades en la infraestructura tras la tragedia que se causó la vida de 46 personas, han generado demoras de más de dos horas y exigido una vigilancia adicional de la red mientras continúan las investigaciones sobre las causas del siniestro y se revisan procedimientos y estructuras.
El servicio de alta velocidad ferroviaria en España sigue sin volver a la normalidad dos semanas después de la tragedia de Adamuz. Este lunes, Adif ha solicitado limitar la oferta de trenes en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona para garantizar un margen suficiente para las labores de mantenimiento nocturno de la infraestructura. La petición afecta, en concreto, a los últimos trenes del día, que estaban llegando a destino dentro de la franja horaria reservada para la revisión y reparación de la red.