Adif limita la velocidad de los trenes entre Madrid y Barcelona por baches en la vía
La reducción por seguridad de la velocidad a 160 kilómetros por hora se produce por un aviso de los maquinistas. La empresa pública está revisando la infraestructura
Tres estacionados en la estación Madrid-Puerta de Atocha-Almudena Grandes
El accidente en Adamuz ha activado todas las medidas de seguridad. Adif, el gestor de la infraestructura ferroviaria, ha limitado la velocidad de los trenes que conectan Madrid y Barcelona a 160 kilómetros por hora en aproximadamente 150 kilómetros del tramo de la línea de alta velocidad. Se trata de una reducción que se produce tras las alertas de los maquinistas que operan en esta línea.
Según ha adelantado la Cadena SER y ha podido confirmar El Confidencial, la restricción se aplica en diversos puntos del recorrido, concretamente entre Mejorada del Campo y Alhama de Aragón, distribuidos en diez ubicaciones tanto en la vía par como en la impar. "La reducción se debe a una limitación temporal de velocidad", explican fuentes de Adif a este medio. "Los maquinistas han reportado baches y, por seguridad, hemos aplicado esta limitación. Se realizarán tareas de mantenimiento esta noche y, si todo está en condiciones, lo normal es que se levante la restricción", añaden.
Esta medida de seguridad se adopta tras semanas de avisos de los maquinistas, que ya habían empezado a moderar la velocidad de manera preventiva antes de la orden oficial de Adif, así como tras denuncias sobre baches, irregularidades en la vía, túneles y aparatos ferroviarios. El descenso de la velocidad implicará un aumento del tiempo de viaje, de hasta 30 minutos, entre Madrid y Barcelona.
Una limitación que resulta especialmente relevante. El corredor de alta velocidad entre Madrid y Barcelona, con 667 kilómetros de longitud, es el más transitado de la red. Según los últimos datos de la CNMC, correspondientes al segundo trimestre de 2025 (entre marzo y junio), un total de 3,9 millones de pasajeros se desplazaron por este eje, frente a los 1,6 millones de la segunda línea más utilizada, la que une Madrid y Sevilla.
Alberto SanzMapa: Emma EsserGráficos: Unidad de Datos
Un aviso de los maquinistas
La reducción supone un impacto directo en el servicio, ya que la velocidad queda muy por debajo de los 300 km/h habituales en esta línea. De hecho, según la información adelantada por la Cadena SER, antes de que Adif formalizara la limitación, muchos conductores ya habían comenzado a reducir la velocidad de forma preventiva ante la presencia de baches, irregularidades en el trazado, problemas en túneles y deficiencias en determinados aparatos ferroviarios.
Una medida preventiva que se produce dos días después del accidente en Córdoba, donde el estado de la vía es una de las principales hipótesis de la tragedia. Desde el pasado lunes, el foco se ha centrado en una de las imágenes difundidas, en la que aparecen varios efectivos del Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) del Instituto Armado inspeccionando y documentando un punto de la vía próximo al lugar del siniestro.
Como informaba este medio, en la fotografía puede observarse que uno de los dos carriles aparece volteado y que falta un segmento de unos 50 centímetros. Además, en la imagen facilitada por la Guardia Civil se aprecia al menos una traviesa completamente fracturada. Por su parte, el Ministerio de Transportes y Renfe han asegurado que el tren de Iryo que descarriló en primer lugar era prácticamente nuevo, que ninguno de los convoyes superaba la velocidad permitida, que el tramo afectado era una recta sin especial complejidad técnica y que no se produjo un fallo humano.
La limitación de la línea de alta velocidad de Madrid y Barcelona pone el foco sobre las alertas que han salido estos días por parte del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF). Este sindicato envió una carta a Adif y la AESF en verano alertando del mal estado de las vías de los trayectos que unen Madrid con Málaga, Sevilla, Valencia y Barcelona por múltiples problemas detectados en la vía que generan vibraciones excesivas que terminan afectando a algunas piezas de los trenes. Cinco meses después, y tras el accidente de Adamuz, Adif acepta las recomendaciones de este sindicato.
El PP pide explicaciones
Por su parte, el PP ha exigido "una aclaración de inmediato" a Adif tras la decisión de reducir temporalmente a 160 kilómetros por hora la velocidad máxima en un tramo de la línea. Así lo ha dado a conocer el vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo, quien ha destacado que "los ciudadanos deben tener explicaciones y decisiones coherentes con una medida totalmente contradictoria con la anunciada hace meses".
El accidente en Adamuz ha activado todas las medidas de seguridad. Adif, el gestor de la infraestructura ferroviaria, ha limitado la velocidad de los trenes que conectan Madrid y Barcelona a 160 kilómetros por hora en aproximadamente 150 kilómetros del tramo de la línea de alta velocidad. Se trata de una reducción que se produce tras las alertas de los maquinistas que operan en esta línea.