Aviones carísimos y sin coches de alquiler: la difícil alternativa al tren tras el accidente
Ante la imposibilidad de prestar servicio, Renfe ha anunciado que facilitará el cambio o la devolución de los billetes, igual que el resto de operadores: Ouigo, Iryo o Avlo
Panel en la estación de Atocha con trenes cancelados por el accidente ferroviario de Córdoba. (Europa Press/Fernando Sánchez)
El mortal accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) ha obligado a suspender la circulación de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Oficialmente, cesará la actividad hasta el próximo viernes, aunque el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha apuntado al 2 de febrero como el día en el que todo volverá a la normalidad, después de haber retirado los convoyes descarrilados y reparado la infraestructura afectada. Esta situación deja sin poder coger el tren a miles de personas que ya tenían su billete comprado y sin una opción asequible para efectuar su viaje.
Solo la ruta entre Madrid y Sevilla está operada diariamente en ambos sentidos por 33 trenes, cada uno de ellos con capacidad para 500 personas. Si fuesen todos ellos completamente llenos, estaríamos hablando de unas 33.000 plazas para cuyos pasajeros habría que buscar una alternativa que les permita desplazarse para cumplir con sus compromisos. Incluso asumiendo una tasa de ocupación de entre el 33% y el 50%, estaríamos hablando de entre 11.000 y 16.500 trayectos diarios.
La alternativa más cómoda y rápida es el avión, pero los precios se han multiplicado desde que se conoció la magnitud del accidente. Para mañana, el vuelo más económico desde Sevilla a Madrid cuesta ahora mismo casi 200 euros, mientras que para los siguientes días supera los 130 euros, según Google Flights. Y solo es el trayecto de ida, ya que la vuelta vale en torno a otros 130 euros. En total, más de 250 euros para un viaje por el que normalmente se pagan alrededor de 60 euros. La situación es muy similar en los trayectos entre Málaga y la capital.
Puede llegarse a pensar que se debe a la proximidad de las fechas, pero no sucede lo mismo en otros destinos que también están conectados tanto por AVE como por avión. Por ejemplo, se puede comprar para mañana un vuelo desde Valencia a Madrid por apenas 35 euros y adquirir la vuelta por 45 euros en el mismo día o los siguientes. Son 80 euros en total, el mismo precio que tiene ahora mismo cualquier otra semana de enero, febrero o marzo.
La cuestión es que las aerolíneas marcan sus tarifas en función de la oferta y la demanda. Es decir, si hay mucha gente queriendo comprar un vuelo y quedan pocas plazas, el precio sube automáticamente. Es lo mismo que sucedió este verano, cuando la ola de incendios en Galicia obligó a cerrar el tráfico ferroviario durante una semana y se disparó el coste del avión. En aquella ocasión, el grupo Parlamentario Sumar presentó una denuncia al considerar que actuaron de manera abusiva.
Para dar servicios con precios algo más asequibles a los cientos de personas que están eligiendo el avión como alternativa al cierre de la red de alta velocidad, hay compañías aéreas que ya han incrementado su frecuencia con las localidades más afectadas. Por ejemplo, desde el martes hasta el viernes, Iberiaha añadido un vuelo diario más en cada sentido de las conexiones de Madrid con Sevilla y Málaga. Ofrecerá así cada día 728 asientos adicionales, 364 en cada una de las rutas. Además, ha elevado la capacidad de los aviones que operan la ruta a Sevilla, pasando del modelo A320 al A321, lo que supone 196 plazas más.
Sobre sus precios, la aerolínea española asegura haber aplicado una limitación para que el importe máximo por trayecto en los vuelos con destino Andalucía no supere los 150 euros en clase turista. No obstante, sigue duplicando el coste que hubiesen tenido los billetes en las fechas afectadas por la paralización de la circulación ferroviaria.
Se agotan las alternativas al avión
Como alternativa al avión, están las carreteras. Muchos pasajeros sin vehículo propio optaron por contratar un coche de alquiler, pero ya no hay disponibilidad en la estación María Zambrano de Málaga ni en la de Santa Justa de Sevilla, según informa la agencia EFE. Desesperados, hay quienes se desplazan hasta los aeropuertos de ambas ciudades para conseguir un turismo, aunque pagando también precios más altos de lo habitual.
Otra de las opciones elegidas ha sido el autobús, agotándose también los billetes en pocas horas. Anoche incluso hubo afectados que se juntaron para contratar un taxi que les desplazase hasta Madrid a un precio acordado. Y también ha habido un repunte de reservas en BlaBlaCar, la plataforma de coche compartido que permite organizar viajes conjuntos. Eso sí, algunos conductores particulares intentan también aquí ganar algo más de dinero y cobran más de 50 euros a sus acompañantes.
Devolución billetes de tren
Ante la imposibilidad de prestar servicio, Renfe ha anunciado que facilitará el cambio o la devolución de los billetes. Los viajeros pueden gestionar estas opciones a través de la web oficial de la compañía, la aplicación móvil, las taquillas de las estaciones o el teléfono de atención al cliente. En el caso de otros operadores, como Ouigo, Iryo o Avlo, se han anunciado medidas similares, recomendando a los usuarios que consulten sus canales oficiales para conocer los pasos a seguir.
El mortal accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) ha obligado a suspender la circulación de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Oficialmente, cesará la actividad hasta el próximo viernes, aunque el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha apuntado al 2 de febrero como el día en el que todo volverá a la normalidad, después de haber retirado los convoyes descarrilados y reparado la infraestructura afectada. Esta situación deja sin poder coger el tren a miles de personas que ya tenían su billete comprado y sin una opción asequible para efectuar su viaje.