Leyendas del Real Madrid arropan a los empresarios aspirantes al sillón de Florentino
Raúl, Casillas y Sergio Ramos asistieron a la fiesta privada de Enrique Riquelme, al que altos directivos de empresas como Iberdrola están empujando a la carrera presidencial
Mientras las crisis se suceden en el entorno de Florentino Pérez, enemistado con Javier Tebas, los árbitros, la UEFA, el Barça, los vecinos del Santiago Bernabéu, CVC Capital Partners, y una parte de su junta, algunos exjugadores emblemáticos del Real Madrid han empezado a movilizarse para la siguiente fase, la que suponen que llegará cuando el presidente del club blanco, que en marzo cumplirá 79 años, decida dar un paso al lado, ya sea por los resultados deportivos, o por cuestiones de edad.
Por ello, el pasado viernes, mientras el Real Madrid se preparaba para la final de la Supercopa de España contra el Fútbol Club Barcelona, cracks históricos como Iker Casillas y Sergio Ramos asistieron a la fiesta de cumpleaños de Enrique Riquelme, el joven empresario alicantino, fanático del club, que en 2021, en un ingenuo movimiento acorde a los 32 años que tenía entonces, se atrevió a discutirle la presidencia a Florentino Pérez.
Obviamente, no hubo elecciones, como tampoco las hubo en 2025 porque los estatutos del Real Madrid, cambiados ex profeso por el ingeniero de ACS, son tan exigentes, requieren avalar personalmente el 15% del presupuesto del club, que pocos tienen la capacidad económica para hacerlo. Riquelme dio marcha atrás hace cinco años y rehusó presentarse a los últimos comicios pese a la presión de algunas fuerzas vivas de la capital para echarle un pulso al todopoderoso mandatario blanco. Florentino ganó, como lo hace desde 2009, por incomparecencia de rivales.
El empresario alicantino, dueño de Cox, una compañía que capitaliza 860 millones, de la que tiene el 60% del accionariado, celebró su 37 cumpleaños rodeado de mucho madridista pata negra. Aunque era un acto privado, no fue una casualidad que asistieran Sergio Ramos, Iker Casillas, Fernando Sanz, hijo del expresidente Lorenzo Sanz, y Miguel Torres, exjugadores de la entidad blanca, los tres primeros cracks que permanecen en la retina de los aficionados del club de Chamartín. De hecho, son dos de los cuatro jugadores que más partidos han vestido la elástica madridista. Otras fuentes añadieron que también asistió Raúl González Blanco, el mito de La Fábrica, la cantera blanca, pero no fue así, según han aclarado personas presentes en el acto. En su lugar, si estaba alguna persona de su máxima confianza.
Además de los títulos de Liga y Champions, al delantero, al portero y al defensa les une una causa común. Los tres salieron por la puerta de atrás del Real Madrid por sus encontronazos con Florentino Pérez. Raúl camino del Schalke 04 alemán, al que llevó a jugar la Copa de Europa (ahora está en segunda división), Iker, del Porto portugués, y Ramos, al PSG francés. Aunque los dos primeros volvieron después a la entidad, a ninguno de los dos se le olvida los audios en los que Florentino no los dejaba bien parados. Les llamó "las dos más grandes estafas del Real Madrid".
Varios empresarios de músculo se oponen a la transformación societaria que propone Florentino, que gravaría fiscalmente a los socios
Riquelme no tiene intención ahora de liderar ningún grupo opositor contra el actual presidente, al que le tiene el máximo respeto. Pero, obviamente, él y otros empresarios siguen muy de cerca la posible transformación societaria del club impulsada por el ingeniero de Caminos y por Anas Laghrari, su hombre de confianza, aunque no forma parte de la directiva del club. Una maniobra anunciada hace ya dos años y que no termina de salir adelante porque, pese al discurso oficial, los socios tendrán el mismo poder que ahora y, eso sí, una buena factura con Hacienda por el aumento del patrimonio personal.
Según ha confesado a sus allegados, el alicantino arraigado en Madrid no ve con buenos ojos esa maniobra cuyo fin último es conseguir 500 millones nuevos para compensar el desvío de cerca de 700 millones de las obras de renovación del Bernabéu. Tampoco la comparte David Mesonero, el director de Desarrollo Corporativo de Iberdrola, íntimo amigo de Riquelme. Desde que hace cinco años llegó a la eléctrica que preside su suegro, Ignacio Sánchez Galán, ha hecho operaciones por más de 50.000 millones, entre otras, la venta a Cox del negocio de Iberdrola en México por 4.200 millones.
El presidente de la mayor eléctrica española nunca perdonó el intento del presidente de ACS de quedarse con la compañía energética hace ahora quince años. Ni Florentino que el salmantino le echara del consejo de administración en una junta de accionistas histórica. Aquella intentona casi le cuesta su fortuna porque finalmente fue ejecutado por la banca, por UBS, al no poder hacer frente a las deudas milmillonarias que había contraído para comprar hasta un 20% de Iberdrola. Las batallas judiciales entre ambos aún siguen latentes.
Mesonero, madridista confeso y muy activo en redes sociales, tampoco es fan declarado de Florentino. Ayer martes lo dejó claro en su perfil de LinkedIn, donde publicó que "el Real Madrid es el club más grande del mundo no solo por lo que gana, sino por los valores que históricamente ha representado. La salida de Xabi Alonso vuelve a dejar una sensación extraña y de desasosiego que va más allá de una decisión deportiva concreta. El problema no es el qué, sino el cómo y el cuándo. Y en una institución como el Real Madrid, las formas son fondo".
El yerno de Galán, presidente de Iberdrola y enemigo número uno del presidente del Madrid, pide una reflexión sobre el futuro del club
El directivo de Iberdrola, que estuvo invitado a la fiesta de Riquelme junto a los Raúl, Iker y Ramos, se despachó contra Florentino al recordar que "las leyendas, las grandes estrellas y quienes han construido la historia de este club no son un activo coyuntural. Son parte del patrimonio del Real Madrid y deben ser tratadas con respeto, en los momentos de éxito y también —muy especialmente— cuando llega la despedida. Así se protege el prestigio institucional. Así se cuida la marca más poderosa del deporte".
Aunque después dijo que "no pretendo hacer una crítica velada a la actual junta directiva", el joven ejecutivo agregó que "en los últimos años, muchos socios percibimos una pérdida progresiva de ese cuidado. Han salido referentes deportivos y humanos sin una planificación clara de sustitución, generando la sensación de improvisación donde antes había visión estratégica y planificación". Para incidir en que todo ello se produce, además, en un contexto de "falta de pedagogía y transparencia hacia el socio, con rumores recurrentes y potencialmente realidades —incluida la posible privatización— que merecerían explicaciones claras y razonadas"
Por ello, pide "una discusión serena sobre qué modelo de club queremos, qué esperamos de la cantera y la reacción ante el comportamiento de ciertos jugadores". Un mensaje personal, según matizó, que le ha convertido ya en otro de los enemigos a abatir por parte de Florentino.
Mientras las crisis se suceden en el entorno de Florentino Pérez, enemistado con Javier Tebas, los árbitros, la UEFA, el Barça, los vecinos del Santiago Bernabéu, CVC Capital Partners, y una parte de su junta, algunos exjugadores emblemáticos del Real Madrid han empezado a movilizarse para la siguiente fase, la que suponen que llegará cuando el presidente del club blanco, que en marzo cumplirá 79 años, decida dar un paso al lado, ya sea por los resultados deportivos, o por cuestiones de edad.