Volkswagen rompe con su principal proveedor vasco para comprar a China
El propietario de SEAT y Audi ha puesto fin de manera unilateral a su relación con Metal Group. El fabricante vasco intenta ahora salvar un segundo concurso de acreedores
El CEO de la marca Volkswagen y director del Brand Group Core, Thomas Schäfer
La decisión de Volkswagen de cancelar de forma unilateral todos sus contratos con Metal Group ha situado al borde del colapso a esta empresa industrial del País Vasco y pone en riesgo directo más de 150 puestos de trabajo. La medida, adoptada desde la central del grupo en Wolfsburgo, tiene como objetivo sustituir al proveedor vasco de cajas diferenciales por una empresa de origen chino, según explican fuentes conocedoras a El Confidencial.
La ruptura supone la retirada inmediata de más del 70% de la facturación de Metal Group y podría desembocar en un nuevo concurso de acreedores, apenas unos meses después de haber superado el anterior. La compañía había salido del concurso tras la entrada y el saneamiento financiero del grupo inversor suizo Meteorix, que apostó por la continuidad del proyecto industrial.
Metal Group está especializada en fundición de hierro y mecanización de componentes como las cajas diferenciales, los engranajes que permiten regular la velocidad de giro de las ruedas en los vehículos. El fabricante vizcaíno mantenía una alta dependencia del Grupo Volkswagen, que distribuía sus pedidos entre marcas como SEAT, Audi, Skoda, MAN y Scania. Antes de formalizar la adquisición, los nuevos propietarios mantuvieron contactos con los principales clientes —entre ellos Volkswagen—, a quienes presentaron un plan de viabilidad y trasladaron la necesidad de mantener los contratos en vigor para garantizar la continuidad industrial.
Sin embargo, a finales de septiembre, y de forma coordinada entre todas las marcas del grupo, Volkswagen eliminó de golpe todos los pedidos planificados, que otorgaban visibilidad de producción de hasta doce meses, y procedió a la cancelación total de los contratos de suministro. Estos pedidos representaban el 100% de la carga de trabajo de la planta de Lebario de Metal Group y más del 70% de la actividad de la planta de Legutiano.
Volkswagen declinó hacer comentarios ante la consulta de este medio y no valoró el cambio de un proveedor español a uno chino. Fuentes conocedoras del proceso explican que, ante situaciones como un concurso de acreedores, los grandes grupos automovilísticos activan protocolos internos de gestión de riesgos financieros que pueden derivar en la finalización de contratos por las vías legales disponibles.
No obstante, según detallan otras fuentes, la decisión se adoptó sin ofrecer un proceso de transición ni alternativa industrial, pese a que Metal Group se encontraba en plena transformación organizativa y operativa, con un nuevo equipo directivo y las primeras medidas de reordenación ya en marcha. Según estas mismas fuentes, tal y como trasladó Volkswagen a la empresa vasca, la ruptura responde a una estrategia global de reconfiguración de la cadena de suministro, orientada a la deslocalización de la producción fuera de Europa, como China.
Un acuerdo de mínimos frustrado
Desde septiembre, Metal Group y el nuevo equipo directivo respaldado por el fondo Meteorix buscaron una solución negociada que permitiera alcanzar una compensación económica suficiente para garantizar la viabilidad de la empresa y preservar el mayor número posible de empleos. Las conversaciones avanzaron durante semanas y llegaron a cristalizar en diciembre en un marco de acuerdo consensuado a nivel de grupo.
Dicho acuerdo contemplaba un proceso de reestructuración que habría permitido mantener parte de la actividad industrial y asegurar más de 50 empleos directos. No obstante, en la fase final, Volkswagen modificó su posición de forma unilateral y se retiró del acuerdo, dejando sin efecto una solución que ya se encontraba en fase de ejecución.
A pesar del severo deterioro de ingresos derivado de esta ruptura, Metal Group ha seguido asumiendo el pago íntegro de las nóminas de toda la plantilla. A cierre de 2025 no se registraba ningún impago salarial, pese a que la retirada de pedidos ha provocado que la empresa pase de facturar 50 millones de euros a reducir sus ingresos a alrededor de 20 millones.
Un caso que vuelve a poner el foco sobre la vulnerabilidad de la industria auxiliar de la automoción en Europa, altamente dependiente de grandes multinacionales, y sobre las consecuencias sociales de las estrategias de deslocalización en un contexto de transición industrial y fuerte presión sobre los costes. Mientras tanto, los 150 trabajadores de Metal Group siguen a la espera de una solución.
La decisión de Volkswagen de cancelar de forma unilateral todos sus contratos con Metal Group ha situado al borde del colapso a esta empresa industrial del País Vasco y pone en riesgo directo más de 150 puestos de trabajo. La medida, adoptada desde la central del grupo en Wolfsburgo, tiene como objetivo sustituir al proveedor vasco de cajas diferenciales por una empresa de origen chino, según explican fuentes conocedoras a El Confidencial.