Francia sale en defensa del 'pata negra' con una multa millonaria por vender jamón 'fake'
A día de hoy hay varias empresas galas que comercializan esa etiqueta sin cumplir condiciones, como se puede comprobar al buscar en la web de supermercados franceses
Bodega de jamones. (Europa Press/Francisco J.Olmo)
Francia cumple una vieja reivindicación de España. El Tribunal Penal de Créteil —una localidad al sur de París— ha impuesto una multa de 1,7 millones de euros a tres charcuteras galas que importaban jamón español y lo vendían en los supermercados con falsas etiquetas de "pata negra" o de "bellota". El juez ha entendido que existe engaño al consumidor, ya que el producto no alcanzaba la calidad necesaria para comercializarse con estos distintivos de alta gama.
España ya intentó en 2022 defender el prestigio del jamón "pata negra" en el país vecino. A través de la embajada en París, pidió a las autoridades francesas que actuasen para impedir estas malas prácticas, consiguiendo que se exigiese a los infractores la modificación del etiquetado. Pero un tribunal administrativo anuló esa decisión, un revés que desaparece con el proceso penal que se abrió en octubre y se ha resuelto esta semana en tiempo récord.
Esta vez fue la propia Fiscalía de Créteil quien inició el procedimiento, después de una investigación que abrió tras recibir denuncias anónimas en las que se alertaba que los bajos precios y el aspecto del jamón era incompatible con una etiqueta "pata negra". Según contaron en el juicio, celebrado el pasado 5 de enero, los inspectores descubrieron equipos de reenvasado y examinaron las cuentas de la compañía, concluyendo que habían generado un beneficio indebido de 1,5 millones de euros.
"Tuvimos que ser muy minuciosos con la contabilidad (...), es bastante sorprendente cuando reclasificamos todos los productos que habían sido revalorizados, a pesar de que no lo merecían", señaló ante el juez uno de los investigadores, en unas declaraciones recogidas por la prensa francesa. "Desde el momento en que se cambia la denominación de origen de un producto para el consumidor, se traiciona su confianza", añadió el fiscal en sus alegatos finales.
"Desde el momento en que se cambia la denominación de origen de un producto para el consumidor, se traiciona su confianza"
Atendiendo a estos testimonios, el Tribunal Penal de Créteil ha decretado una sanción económica que cubre el beneficio generado indebidamente, más un 13% adicional. Más en concreto, ha multado con 645.000 euros a Casa Ramon, con 490.000 euros a Comptoir du Pata Negra y con 465.000 euros a ABG Holding. Todas estas empresas pertenecen a un mismo grupo, cuyo principal gerente también deberá abonar 120.000 euros. No obstante, sus abogados han confirmado la intención de apelar.
Según la normativa vigente en España, que es con diferencia el principal productor mundial de jamón, la etiqueta "pata negra" solo se puede utilizar cuando el cerdo es de raza 100% ibérica y se ha alimentado con bellotas. A pesar de que la ley nacional carece de efecto en el extranjero, la decisión del tribunal de Créteil señala que existe fraude y genera jurisprudencia suficiente para cesar estas prácticas en territorio francés por la vía penal.
Un fraude extendido en Francia
A día de hoy hay otras empresas galas que comercializan "pata negra" o "bellota" sin cumplir las condiciones, como se puede comprobar con una simple búsqueda en la web de supermercados franceses. Una de ellas es Labeyrie, que vende un jamón "pata negra" a 109,83 euros el kilo en los Carrefour galos. En España, un producto similar es ahora mismo un 33% más caro, a pesar de no haber tenido que exportarse.
Labeyrie fue precisamente quien se salvó de una sanción en 2022, cuando un tribunal administrativo le permitió utilizar la mención Pata negra grande tradition, porque no correspondía a ninguna definición legal en territorio francés. No obstante, el Gobierno vecino trasladó a España en aquel momento que, aunque no hubiese podido prohibir la banalización de la etiqueta de alta gama, iba a "continuar con las reflexiones de cómo poder acabar con esta práctica". Una promesa que se hace realidad tres años después, por la vía penal.
La cuestión es que también puede salpicar a las compañías españolas que vendieron el jamón a las charcuteras francesas sancionadas. Fuentes del sector recuerdan que la normativa europea prohíbe a cualquier eslabón de la cadena alimentaria —esté o no entre sus funciones poner la etiqueta— suministrar productos que se vendan al consumidor final con una información que lleve a engaño.
Jamón de Labeyrie vendido en Francia. (Carrefour Francia)
Las mismas fuentes apuntan al reglamento europeo 1169/2011, que regula la información alimentaria. En su artículo 8.3, estipula literalmente que "los operadores de empresas alimentarias responsables de actividades que no afecten a la información alimentaria no suministrarán alimentos que notoria o supuestamente [...] no sean conformes con la legislación sobre información alimentaria aplicable y los requisitos de las disposiciones nacionales pertinentes".
Francia cumple una vieja reivindicación de España. El Tribunal Penal de Créteil —una localidad al sur de París— ha impuesto una multa de 1,7 millones de euros a tres charcuteras galas que importaban jamón español y lo vendían en los supermercados con falsas etiquetas de "pata negra" o de "bellota". El juez ha entendido que existe engaño al consumidor, ya que el producto no alcanzaba la calidad necesaria para comercializarse con estos distintivos de alta gama.