El Premio Tiepolo pone en valor la labor de Manrique al frente de la compañía, desde donde ha impulsado la construcción y modernización de infraestructuras estratégicas en Italia, en colaboración con su socio local Fininc. En su discurso, el presidente de Sacyr destacó el papel de la familia Dogliani, propietaria de Fininc, en la trayectoria de la empresa en el país: “La familia Dogliani ha demostrado una capacidad extraordinaria para trabajar en equipo, superar retos y mantener siempre la mirada puesta en la excelencia. Sin su compromiso y su confianza, este camino no habría sido posible”.
Manrique subrayó además la vocación de continuidad de esta cooperación empresarial. “Nuestra alianza no es solo de pasado y de presente, también es de futuro. Juntos hemos demostrado que podemos ser competitivos y también ser útiles para los ciudadanos en Italia. Queremos profundizar en esta alianza que seguro traerá cosas aún mejores en el futuro para ambas partes”, afirmó.
Desde su llegada a la presidencia de Sacyr en 2011, la compañía ha adjudicado, entre otros proyectos, la gestión de más de 500 kilómetros de autopistas en Italia. Entre ellos figuran la Pedemontana-Veneta, con una inversión de 2.800 millones de euros, la A-3 Nápoles-Pompeya-Salerno, la A-21 en Turín y la Via del Mare. Asimismo, Sacyr desarrolla infraestructuras sanitarias clave, como el Parque de la Salud, la Investigación y la Innovación de Turín, el Hospital de Milán y el Hospital de Novara.
Durante estos años, Manuel Manrique ha transformado Sacyr en uno de los principales actores globales en infraestructuras y concesiones, impulsando una estrategia de crecimiento sostenible y reforzando la cooperación entre España e Italia. Dentro de esa estrategia, Italia se ha consolidado como un mercado prioritario, con inversiones orientadas a contribuir al desarrollo económico y social del país.