Imasa encara su intento de reestructurar deuda, con 1.000 empleos y 30M de la SEPI
La industrial asturiana está en situación de preconcurso después de tres prórrogas. Ultima el plan de reestructuración, con Lexaudit como experto
Imasa Ingeniería y Proyectos, una de las grandes firmas industriales de Asturias, encara una de sus últimas balas para evitar el concurso. La empresa lleva negociando con los bancos y con la SEPI, que tiene 30 millones en juego, desde abril. Ha conseguido tres prórrogas del Juzgado y ahora, antes de Navidades, presentará el plan de reestructuración, con quitas importantes para la banca, pero sin tocar la deuda de la SEPI ni los avales. El Juzgado ha nombrado a Lexaudit como experto.
La compañía cuenta con casi 1.000 empleos –tamaño cercano al de Duro Felguera, otra asturiana en dificultades–. En los últimos nueve meses, con una terna de asesores formada por NK5, JB Capital y Ontier, ha tratado de negociar con los bancos, asesorados por EY, para llegar a un acuerdo de reestructuración, según fuentes conocedoras. También ha buscado el apoyo de SEPI, así como la entrada de algún inversor (para eso fichó a JB Capital) que inyecte dinero nuevo.
La empresa no tiene más margen, y presentará ya un plan de reestructuración con quitas de deuda para la banca. Se propondrán conversión a préstamos participativos cobrables a futuro, que para los bancos es equivalente a una quita, según fuentes del mercado. Además, la clave está en demostrar que la empresa tiene un plan de viabilidad creíble, principal escollo para lograr la homologación judicial. Entre los bancos acreedores figuran las grandes entidades españolas, como Santander, BBVA y CaixaBank, y también Deutsche Bank, que está por ver si apoyan el plan.
Imasa tiene un pasivo de 90 millones al cierre de 2024, que será el perímetro afectado, entre el que hay una deuda pendiente de 30 millones a la SEPI, que durante la pandemia inyectó 35 millones en la compañía asturiana mediante el Fondo de Solvencia para Empresas Estratégicas (Fasee). La mitad lo inyectó como créditos ordinarios y, la otra mitad, como préstamos participativos.
La compañía y sus asesores han optado con intentar un plan que alivie la carga financiera con la reducción de la deuda bancaria mediante una quita, pero sin tocar el pasivo de SEPI ni los créditos comerciales, y buscará mantener una línea de avales bancarios, para poder seguir operando con proyectos en marcha o futuras licitaciones. La compañía ha deslizado al mercado que ve oportunidades de negocio de 1.000 millones en los próximos años.
Para arbitrar esta última fase del preconcurso de acreedores, en la que Imasa Ingeniería y Proyectos SA intenta evitar irse a concurso, el Juzgado número 4 de Oviedo ha nombrado a Lexaudit Concursal SLP como experto en la reestructuración. Lexaudit ha ejercido ya como experto en varias reestructuraciones en los últimos tres años. La más destacada fue la de Celsa.
Imasa Ingeniería y Proyectos, una de las grandes firmas industriales de Asturias, encara una de sus últimas balas para evitar el concurso. La empresa lleva negociando con los bancos y con la SEPI, que tiene 30 millones en juego, desde abril. Ha conseguido tres prórrogas del Juzgado y ahora, antes de Navidades, presentará el plan de reestructuración, con quitas importantes para la banca, pero sin tocar la deuda de la SEPI ni los avales. El Juzgado ha nombrado a Lexaudit como experto.