El gigante japonés Sumitomo invierte en la 'startup' española que cultiva lúpulo en interior
En el capital también se encuentran las fundadoras, la Corporación Hijos de Rivera —el dueño de Estrella Galicia—, además de varios 'family office' y 'business angels'
Ekonoke, la startup española pionera en el cultivo sostenible de lúpulo en entornos controlados, ha llamado la atención de un gigante japonés. Sumitomo Corporation, uno de los mayores grupos empresariales de Asia, ha entrado en su capital con una participación minoritaria, para apoyarla económicamente en su crecimiento industrial. El acuerdo contempla también la exclusividad para comercializar su solución en el país nipón y otros mercados orientales, según fuentes conocedoras de la operación.
Sumitomo se suma así a una lista de inversores que han visto en Ekonoke una solución a las dificultades de abastecimiento de lúpulo, un ingrediente fundamental para la elaboración de la mayoría de cervezas del mundo. En el capital de la compañía también se encuentran los cuatro socios principales (Ana Sáez, Inés Sagrario, Antonio Rojas y Javier Ramiro), además de la Corporación Hijos de Rivera —el dueño de Estrella Galicia—, varios family office y business angels que entraron en diferentes rondas de financiación.
Los lúpulos de Ekonoke son de cultivo hidropónico (en interior y sin uso de suelo). Tienen un consumo de agua un 95% menor de lo habitual para cosechas tradicionales en el exterior y no utilizan pesticidas ni herbicidas, gracias a la información en tiempo real que manejan al reproducir las condiciones de luz y humedad óptimas para su desarrollo.
El principal problema para la industria de este componente clave para el sabor y el aroma de la cerveza es que hay cuatro grandes productores que concentran el 80% del mercado en el sur de Alemania y el noroeste de EEUU, zonas con condiciones climáticas adecuadas para su cultivo durante seis meses. La cuestión es que, desde hace más de una década, la cosecha es cada vez menor y hay miedo al desabastecimiento, debido al cambio climático que afecta a la agricultura global.
El 80% del mercado se concentra en el sur de Alemania y el noroeste de EEUU, zonas con un clima adecuado para su cultivo
El acuerdo con Sumitomo, que no aclara las dimensiones de su inversión, no consiste en levantar un gran centro de producción para cultivar cantidades ingentes de lúpulo y luego distribuirlas por Asia. Más bien, la intención es que sea el conocimiento lo que viaje hasta allí, para que los propios cerveceros empiecen a elaborar en el interior el producto que luego utilizarán en su proceso de producción, contando siempre con la supervisión de Ekonoke.
Esta alianza permitirá a la startup española impulsar su crecimiento en Asia, uno de los mercados más exigentes en el mundo de la cerveza, ya que la penetración de otras bebidas alcohólicas de baja graduación, como el vino, es muy reducida. Por parte del gigante japonés, le ofrece una solución innovadora alineada con su estrategia de sostenibilidad, un elemento clave para reforzar su posicionamiento en el sector agroalimentario.
Un gigante de la inversión
Sumitomo conforma una red de inversión que abarca 64 países, con unas 500 empresas y 80.000 empleados de forma consolidada. Sus apuestas se distribuyen por múltiples sectores que la propia compañía divide en nueve grupos: acero, automoción, sistemas de transporte y construcción, desarrollo urbano, medios de comunicación, estilo de vida, recursos minerales, soluciones químicas y negocios de transformación energética.
Ekonone surgió de la alianza de dos primas: la agrónoma Ana Sáez y la economista Inés Sagrario. A las que después se unieron los científicos Antonio Rojas y Javier Ramiro. Juntos decidieron probar suerte en el cultivo hidropónico, con el propósito de sacar al mercado lechugas ecológicas y cultivadas de manera sostenible. No fue hasta el verano de 2021 cuando apostaron todo al lúpulo, que se ha convertido en su único producto. En apenas tres meses consiguieron la primera cosecha en el interior, siendo la única empresa del mundo especializada en este concepto.
Ekonoke, la startup española pionera en el cultivo sostenible de lúpulo en entornos controlados, ha llamado la atención de un gigante japonés. Sumitomo Corporation, uno de los mayores grupos empresariales de Asia, ha entrado en su capital con una participación minoritaria, para apoyarla económicamente en su crecimiento industrial. El acuerdo contempla también la exclusividad para comercializar su solución en el país nipón y otros mercados orientales, según fuentes conocedoras de la operación.