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La polémica de las listas de espera: la matriz del Hospital de Torrejón busca un inversor
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La polémica de las listas de espera: la matriz del Hospital de Torrejón busca un inversor

Documentación de Ribera Salud revela que el socio francés Vivalto Santé busca un nuevo inversor en 2026 y ha ordenado a la participada reducir gastos y maximizar beneficios en sus negocios

Foto: Hospital de Torrejón de Ardoz. (Eduardo Parra/Europa Press)
Hospital de Torrejón de Ardoz. (Eduardo Parra/Europa Press)
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Vivalto Santé, el propietario francés de la concesionaria de hospitales Ribera Salud, prepara su salida al mercado. Documentación interna de la compañía a la que ha tenido acceso El Confidencial revela que el grupo sanitario galo, con presencia en España, Francia o Portugal, ha iniciado el proceso para modificar su estructura de accionista financiero en el año 2026. Para ello, ha iniciado ya contactos con consultoras internacionales especializadas en banca de inversión y fusiones y adquisiciones (M&A), con el fin de preparar el cuaderno de venta. A la vez, ha ordenado a sus filiales maximizar sus resultados, obtener "beneficios rápidos" y ajustar sus gastos para mejorar sus cifras de ebitda (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) y preparar unos presupuestos para 2026 más atractivos para los posibles inversores.

Ribera Salud es concesionaria de la gestión de varios hospitales públicos, entre ellos el de Torrejón de Ardoz, dependiente de la Comunidad de Madrid, o el Universitario del Vinalopó en Elche, del que es titular la Generalitat valenciana. Lo hace bajo un modelo de concesión que garantiza unos ingresos per cápita, que se calculan en función del área de población a la que atiende. También es la propietaria de Povisa, un grupo sanitario que tiene suscritos conciertos con el servicio público de salud de la Xunta de Galicia.

El centro sanitario madrileño da cobertura asistencial a cerca de 150.000 residentes de los municipios de Ajalvir, Daganzo, Fresno de Torote, Torrejón de Ardoz y Ribatejada. Vivalto Santé ha focalizado el Hospital de Torrejón como susceptible de mejorar notablemente su rentabilidad de cara a 2026, cuando quiere abrir el proceso de búsqueda de inversores. También contempla ahorros de costes en sus servicios centrales, sus inversiones en la Región de Murcia o en la gallega Povisa, según refleja documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial.

En este contexto se han conocido unas polémicas grabaciones, publicadas por El País, en las que el CEO de Ribera Salud, Pablo Gallart, insta a los directivos del Hospital de Ardoz a reducir la actividad asistencial para contener los costes operativos, con el fin de mejorar los resultados. "La elasticidad en la cuenta de resultados y la lista de espera es directa. Estableciendo la lista de espera quirúrgica, al final nos va a determinar la actividad, y determinando la actividad, Celia y todo el equipo que vais a trabajar determinaréis cuáles son los gastos y qué nivel de ebitda tendremos". Y traslada a los directivos el objetivo de hacer "iteraciones" con las listas de espera quirúrgicas "hasta que al final pudiéramos alcanzar un ebitda de 4 o 5 millones".

Los planes de ajuste internos contemplan, además, desinversiones en activos no rentables, redimensionar plantillas o revisar los costes de proveedores externos. A preguntas de este periódico sobre ese proceso de venta, fuentes oficiales señalan que el accionista Vivalto Santé no hace ningún comentario, se limitan a señalar que Ribera Salud mantiene sus planes de expansión y niega "cualquier intención de vender su filial española".

Foto: madrid-refuerza-los-controles-en-el-hospital-de-torrejon-pero-niega-incumplimientos-de-ribera-salud

Tras trascender las grabaciones con las órdenes de ajustar costes reduciendo el compromiso de atención sanitaria, Ribera comunicó el miércoles que Gallart ha solicitado al nuevo presidente de Ribera, Emmanuel de Geuser, "desvincularse de las responsabilidades sobre la gestión del Hospital de Torrejón mientras el grupo lleva a cabo una auditoría en profundidad para garantizar que no se ha producido ningún incumplimiento de los estándares de calidad en la atención a los pacientes, de la ética profesional, ni de la ley".

Pablo Gallart ascendió al puesto de consejero delegado del grupo Ribera en mayo del año pasado, en teoría como interino, cuando Vivalto Santé prescindió del presidente y alma mater de la compañía, Alberto de Rosa, y de la CEO, Elisa Tarazona, por desacuerdos con el enfoque empresarial del proyecto. Gallart había formado parte del núcleo de De Rosa como responsable del área financiera, pero tras la entrada del socio francés, en julio de 2022, fue estrechando lazos con el nuevo propietario, a la vez que se generó una brecha de desconfianza con su superior. Tanto De Rosa como Gallart son propietarios de un 6,25% de las acciones de Ribera cada uno. Tarazona y el vicepresidente, Santiago Delgado, poseen sendos adicionales paquetes del 6,25% de la propiedad. El restante 75% está en manos, como accionista mayoritario, de Vivalto Santé.

El reparto accionarial se articuló así con la salida del socio americano Centene Corporation. Las cuatro personas del equipo directivo tomaron una participación del 25% entre todos como muestra de compromiso con el proyecto. Los franceses tienen que negociar ahora con De Rosa y Tarazona la adquisición de su paquete. Ese proceso se ha cruzado con la posible venta a partir del año que viene del grupo Vivalto, en el que también tiene interés el propio Gallart como dueño de una participación minoritaria de Ribera.

El sistema concesional de gestión privada de centros públicos y áreas de salud como el del Hospital de Torrejón tuvo un primer ensayo en la Comunidad Valenciana a principios del siglo XX. Bautizado modelo Alzira, Eduardo Zaplana puso en marcha durante su etapa como presidente de la Generalitat por primera vez en España un hospital comarcal de titularidad pública en la ciudad valenciana construido y gestionado por una empresa privada.

Foto: centene-compra-hospital-torrejon-sanitas-ribera-salud

Basado en un pago capitativo de fondos públicos, que se complementa con liquidaciones cruzadas con la Conselleria de Sanidad por la prestación de servicios adicionales o derivaciones de pacientes a otros centros sanitarios, aquella primera concesión en la comarca de la Ribera que dio nombre a la empresa, no fue prorrogada en 2018 por el Consell que presidía el socialista Ximo Puig y el hospital y los centros de salud pasaron a gestión directa.

Además del Hospital de Torrejón, bajo el mismo modelo, Ribera gestiona otro hospital comarcal público en Elche, el Hospital Universitario del Vinalopó. Es el único que le queda bajo ese sistema de gestión en la Comunidad Valenciana, después de que el actual conseller de Sanidad, el popular Marciano Gómez, decidiese no prorrogar ni la concesión de Dénia ni la que Sanitas gestionaba en Manises, argumentando que los informes internos de indicadores asistenciales y económicos recomendaban la integración en la red de gestión pública directa.

En paralelo a la pérdida de esas concesiones administrativas, Ribera ha ido creciendo en los últimos años en el ámbito de la sanidad privada en España y fuera del país a través de la adquisición de clínicas, hospitales y centros médicos no públicos. Actualmente, opera 16 hospitales y 74 centros médicos en España, Portugal, Polonia, República Checa, Eslovaquia y Perú, con más de 800 millones de euros de facturación. El último proceso de compra en el que está inmerso es el de la Clínica de Benidorm, un centro vinculado a servicios asistenciales a asegurados privados con fuerte implantación en la capital turística alicantina.

Vivalto Santé, el propietario francés de la concesionaria de hospitales Ribera Salud, prepara su salida al mercado. Documentación interna de la compañía a la que ha tenido acceso El Confidencial revela que el grupo sanitario galo, con presencia en España, Francia o Portugal, ha iniciado el proceso para modificar su estructura de accionista financiero en el año 2026. Para ello, ha iniciado ya contactos con consultoras internacionales especializadas en banca de inversión y fusiones y adquisiciones (M&A), con el fin de preparar el cuaderno de venta. A la vez, ha ordenado a sus filiales maximizar sus resultados, obtener "beneficios rápidos" y ajustar sus gastos para mejorar sus cifras de ebitda (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) y preparar unos presupuestos para 2026 más atractivos para los posibles inversores.

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