Los exdueños de Finetwork pleitean con Vodafone para buscar una indemnización
Los antiguos accionistas de la teleco han contratado un asesor legal para impugnar el plan de reestructuración con el que Vodafone asumió el control
Los exaccionistas de Finetwork buscan una indemnización de Vodafone España, propiedad del fondo británico Zegona, tras haber perdido el control de la compañía en lo que ha sido la primera reestructuración en la que un proveedor ha liderado el plan con capitalización de deuda y tomando el control.
Hasta ahora, había habido otros casos en los que los acreedores se habían quedado con la compañía. En casos no consensuales y con cierta beligerancia, como en Celsa, y en otros de forma pactada con el accionista, como Telepizza o Naviera Armas, los bonistas capitalizaron la deuda. Pero Vodafone lo que tenía era crédito acreedor. Finetwork ha impugnado el plan, pero fuentes jurídicas apuntan a que en este caso es imposible deshacer la reestructuración, y que si la Audiencia Provincial de Alicante da la razón a los impugnantes, lo que estos recibirán será una indemnización con base en una posible incorrecta valoración de los créditos, daños y activos en el plan.
Vodafone presentó un plan de reestructuración para capitalizar deuda comercial que tenía con Finetwork, con el asesoramiento de PwC y Uría. Finetwork, por su parte, trabajó con Araoz y Rueda, con un ex de Uría, Ángel Alonso, a la cabeza. Una vez homologado el plan, al que se opuso la ‘teleco’ eldense, sus accionistas han contratado al despacho BGA Abogados para impugnarlo, según fuentes del mercado. Desde ninguna de las partes hay comentarios.
En mayo, la CNMC se pronunció a favor de Vodafone al considerar que había impagos comerciales por el uso de su red de 70 millones de euros, tras las discrepancias técnicas entre las partes. Esto dio pie a Vodafone a presentar un plan de reestructuración en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Alicante, que consideraba la toma de control del 99,4% de Finetwork, al canjear deuda por participaciones, con una ampliación de capital por compensación de créditos de 10 millones para reforzar la liquidez y la estabilidad financiera del operador, según señaló la propia Vodafone tras la homologación del plan. La filial de Zegona asumió el control efectivo de Finetwork la semana pasada, a través de su matriz, WeWi, después de recibir el visto bueno de la CNMC.
Los exaccionistas de Finetwork denuncian ante la Audiencia Provincial que se ha ejecutado el plan sin una valoración externa e independiente de la compañía, ya que no se designó un experto en reestructuración, como suele ocurrir en estos procesos. Y aunque hay precedentes para arrastrar a los administradores, no los hay sin una valoración que sustente el plan y la capitalización de deuda en acciones, ya que la idea que subyace a estos arrastres es que el valor de la deuda supera al de la compañía.
Los antiguos dueños de Finetwork son Pascual Pérez, que tenía algo menos del 50%, el family office Kay Capital, que llegó a inyectar 20 millones en 2024 —10 millones de deuda y otros 10 millones de capital—, y minoritarios. También denuncian el hito procesal de haber arrastrado al administrador mediante un plan aprobado de forma consensual entre las clases de acreedores, pero sin el visto bueno de la empresa. El argumento jurídico es que para esta vía de reestructuración debería irse por el método del arrastre y del plan no consensual, más complejo de aprobar sin la figura del experto.
Lo habitual es que los jueces, cuando dan la razón a los impugnantes, anulen parte de las implicaciones del plan de reestructuración o su totalidad. En este caso, es muy difícil volver a la situación anterior, una vez que Vodafone ya ha tomado el control de Finetwork y puede tomar decisiones que afecten a la compañía de forma decisiva. Además, dado que la impugnación se basa, en gran parte, en disparidad de opiniones sobre las valoraciones de la deuda, de los activos de la compañía y del valor de esta, fuentes jurídicas apuntan a que si se estima el recurso lo que habrá es una indemnización. Los peritos de ambas partes pasarán por la Audiencia Provincial de Alicante para argumentar valoraciones. La Ley Concursal no establece plazos, aunque la Audiencia Provincial de Alicante está siendo de las más ágiles, con lo que se espera su sentencia, que no será recurrible, en el primer trimestre de 2026.
¿Qué gana Vodafone con Finetwork?
Con la toma de control de Finetwork, Vodafone España ha ganado de golpe un millón de clientes nuevos, que se suman a los 13,5 millones que tenía previamente. Consigue así maquillar la estadística de portabilidades que desde hace unos dos años viene mostrando una sangría de usuarios para el operador rojo, recuperando algo de cuota de mercado para mantenerse como el tercer operador nacional.
Además, suma a su porfolio otro operador en el segmento low cost, donde ya cuenta con una importante presencia a través de Lowi. Podrá así aumentar la presión sobre Digi, que es el rey de las tarifas bajas y, desde hace más de dos años, viene liderando las estadísticas de portabilidades que elabora la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Es decir, que roba clientes a sus competidores, siendo precisamente Vodafone uno de los más afectados.
En términos puramente económicos, por solo 10 millones de euros ha adquirido una compañía que facturó 127 millones en 2023, según las últimas cuentas que tiene depositadas en el Registro Mercantil. Para 2024, Óscar Vilda, su anterior consejero delegado, pronosticó que alcanzarían los 165 millones —un 34% más—, pero estas cifras no se han podido corroborar porque con el embrollo judicial aún no ha hecho públicos esos resultados financieros.
Los exaccionistas de Finetwork buscan una indemnización de Vodafone España, propiedad del fondo británico Zegona, tras haber perdido el control de la compañía en lo que ha sido la primera reestructuración en la que un proveedor ha liderado el plan con capitalización de deuda y tomando el control.