Bain Capital y MV Credit han activado el proceso de venta de Pronoviasdos años después de asumir el control del grupo tras la conversión de deuda que desplazó a BC Partners. Para ello han contratado a Rothschild en Reino Unido, que en los últimos meses ha mantenido conversaciones preliminares con fondos enfocados en situaciones especiales, entre ellos PHI Industrial, dueño de Lladró. Por ahora estas aproximaciones no han prosperado y los propietarios han empezado a ajustar el precio de salida ante la falta de interés firme.
Los números explican por qué el matrimonio entre los fondos y Pronovias ha sido complicado. La compañía facturó alrededor de 135 millones de euros y registró pérdidas cercanas a los 130 millones, una tendencia que confirma las dificultades operativas tras varios ejercicios consecutivos en negativo.
El endeudamiento total del grupo ronda los 175 millones, incluyendo deuda bancaria y pasivos intragrupo, y el fondo de maniobra continúa en negativo, lo que limita la capacidad del grupo para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo sin apoyo externo.
La situación financiera de Pronovias tiene su origen en la estructura de deuda generada tras la compra de BC Partners en 2017 por unos 550 millones. La operación se financió con más de 275 millones de deuda en una empresa que hasta entonces prácticamente no estaba apalancada.
Esa estructura se convirtió en un lastre cuando la pandemia afectó de lleno al sector nupcial. Las cancelaciones de bodas durante el confinamiento y los meses posteriores redujeron de forma drástica la actividad, lo que obligó a renegociar varias veces los vencimientos con la banca y con el ICO para evitar incumplimientos, además de exigir aportaciones adicionales del accionista.
Aun así, el grupo no consiguió revertir la tendencia negativa y acumuló pérdidas, lo que desembocó finalmente en un cambio de control mediante la conversión de deuda que pasó a manos de Bain Capital y MV Credit.
Después de la entrada de los nuevos accionistas, Pronovias recibió varias inyecciones de capital —incluidos más de 200 millones en 2023— y puso en marcha ajustes operativos, como un ERE en la sede central, con el objetivo de reducir costes y reequilibrar su estructura financiera. Estas medidas aportaron algo de estabilidad, aunque la actividad comercial no recuperó los niveles previos al covid y el grupo siguió generando pérdidas significativas.
En paralelo, como adelantó este periódico, los propietarios ejecutaron una reducción de 193 millones de euros en el capital social de Catiberia Acquisition Holdco, el holding que agrupa todo el perímetro de Pronovias. La operación se produjo tras la inyección de 211 millones realizada en mayo de 2023, destinada a disminuir la deuda y evitar la quiebra del grupo.
Esa aportación convirtió a Bain Capital y MV Credit en los únicos propietarios de Pronovias a través de Mermaid Bidco Limited. Como ya informó este periódico, la reducción de capital se orientó a ajustar el valor en libros de la sociedad y reequilibrar el patrimonio del holding.
Según las cuentas de Catiberia Acquisition Holdco de 2023, el holding registró pérdidas de 129 millones y un fondo de maniobra negativo de 13 millones. La reducción de capital permite compensar parte de las pérdidas acumuladas —191 millones— y restituir parcialmente el patrimonio neto para evitar la causa de disolución.
El deterioro del balance se originó con la pandemia, que no solo afectó al ejercicio del confinamiento, sino también a los meses posteriores, en los que continuaban las restricciones a eventos y celebraciones. Esa situación obligó a revisar el plan estratégico del grupo, un proceso que culminó en julio de 2024 con un ERE que afectó a 64 empleados de la sede central.
El impacto de este plan de reestructuración fue significativo, pues los fondos propios aumentaron en 233 millones y la deuda con terceros se redujo en 218 millones. Pese a ello, el holding mantuvo números rojos y un fondo de maniobra negativo, lo que llevó a los accionistas a declarar por escrito que mantendrían el apoyo financiero necesario.
En las cuentas de 2023 renunciaron expresamente a reclamar determinadas deudas intragrupo y acordaron la posibilidad de aportar 28 millones adicionales para garantizar la continuidad. Las propias cuentas advertían de la existencia de una incertidumbre material sobre la capacidad del grupo para liquidar sus pasivos y seguir operando como empresa en funcionamiento.
Bain Capital y Rothschild no han querido hacer comentarios.
Bain Capital y MV Credit han activado el proceso de venta de Pronoviasdos años después de asumir el control del grupo tras la conversión de deuda que desplazó a BC Partners. Para ello han contratado a Rothschild en Reino Unido, que en los últimos meses ha mantenido conversaciones preliminares con fondos enfocados en situaciones especiales, entre ellos PHI Industrial, dueño de Lladró. Por ahora estas aproximaciones no han prosperado y los propietarios han empezado a ajustar el precio de salida ante la falta de interés firme.