Viajar a Portugal para comprar una bicicleta: la ventaja fiscal que amenaza a la industria española
Cada vez hay más relatos de ciclistas españoles amateurs que viajan a Portugal para comprar una bicicleta, aprovechando el IVA reducido del 6% en el país vecino
La bicicleta del ciclista Felix Gall, del Decathlon AG2R La Mondiale Team, cuesta 1.000 euros menos en Portugal que en España. (Reuters/Benoit Tessier)
"Me he levantado a las 4:30h de la mañana. He conducido cinco horas y he pasado la frontera para comprar una bicicleta en Portugal. He gastado 70 euros en gasolina, pero me he ahorrado 500 euros con la bici". Este relato empieza a repetirse y a circular entre grupetas y clubes de ciclistas amateurs.
Por ejemplo, en la red social TikTok llama la atención el vídeo grabado por un chico de 18 años, integrante de una escuela ciclista. “He liado a mi padre para viajar hasta Portugal a comprar la RCR Pro, la bici del equipo profesional de Decathlon AG2R y ahorrarnos casi mil euros en la bici con la que Ben O’Connor casi gana LaVuelta”. La publicación va ya por los casi 10.000 likes.
Portugal decidió rebajar el IVA de las bicicletas en 2023, del 23% al 6%, que contrasta con el 21% que aplica España. De esta forma, el país vecino se ha consolidado como el principal productor de bicicletas, pero empieza a ser también un destino creciente para compras. Los principales actores de la industria ven en estos relatos algo anecdótico a corto plazo, pero que supone un serio riesgo a medio plazo.
Lo curioso de esto es que España votó en Bruselas a favor de permitir que los países miembros de la Unión Europea pueden tocar su IVA en bicicletas, para fomentar la movilidad sostenible, dado que es un impuesto para el que cualquier cambio relevante debe estar ambarado por Europa. España contribuyó a que Portugal pueda bajar el IVA, pero luego ha decidido no tocarlo, obviando las peticiones del sector cada vez que hay presupuestos. En cada tramitación –no ha habido en los dos últimos años, pero lo harán para 2026 si finalmente se tramitan–, presentan una enmienda para la reducción del IVA a través de alguna formación política que, sin pasar por el Congreso, recibe el veto de Hacienda.
Portugal, productor de bicicletas, decidió rebajar el IVA de las bicicletas en 2023, del 23% al 6%, que contrasta con el 21% que aplica España
Portugal, destino de fabricantes
"Nosotros siempre pedimos la rebaja del IVA hasta el 10%, para fomentar el uso del transporte sostenible. Mientras, existe el riesgo de que las ventas y grandes fabricantes se desplacen a Portugal, que ya es el principal productor europeo. Nos llegan mensajes de ciclistas que se van a Portugal a comprar una bici, pero el riesgo es que esto vaya a más y afecte a la industria, que genera 24.000 empleos directos", explica Jesús Fraile, secretario general de AMBE, la patronal del sector.
Portugal lleva años siendo uno de los grandes destinos de los fabricantes internacionales. En 2023, según los últimos datos de Eurostat –los actualiza a finales de noviembre–, Portugal fue el primer fabricante europeo con 1,8 millones de unidades, por delante de Alemania y Rumanía, que superaron los 1,5 millones en cada caso. Lejos quedó España, por debajo de las 500.000. En el lado de las ventas no le va mucho mejor a España. Desde el pico de más de 1,5 millones de compras en 2020 y 2021, ha habido tres años consecutivos de caídas, hasta los 1,1 millones de 2024.
Este año, una encuesta de la patronal apunta a cierto optimismo, porque el 40% de las empresas habría aumentado su facturación, un 25% sufre caídas, y el 35% restante se mantiene en línea con el año pasado. Pero las estadísticas del Ministerio de Industria sobre producción, entre enero y agosto, apuntan a que la fabricación cayó un 17% en unidades y un 9% en valor, hasta las 194.980 unidades y los 159,9 millones de euros, respectivamente. Algunos ejecutivos del sector cuestionan estas cifras, sobre todo en el segmento de eléctricas, porque no dicen ver el desplome del 19% que ha publicado Industria.
Ahorro importante
En el sector hay miedo a que la brecha fiscal entre España y Portugal sea cada vez más conocida, y los usuarios que planeen realizar un desembolso importante, ya sea por una bicicleta deportiva de primer nivel o una eléctrica para transporte, se planteen el desplazamiento. Los ejemplos de ciclistas que dicen haberse ido a Portugal para pagar menos por su bicicleta nueva suelen hablar de la marca Van Rysel, de Decathlon. Yendo a la alta gama, la RCR Pro, con la que compiten los profesionales del Decathlon AG2R La Mondiale Team, cuesta 9.000 euros en Portugal y 10.000 euros en España. También hay distribuidores que estaban cerca de la frontera, como por ejemplo en Galicia, que han apostado por abrir tiendas en Portugal, según explican ejecutivos del sector.
Esta diferencia se debe al IVA, pero no se puede generalizar a todas las marcas, según explican ejecutivos de la industria. Con el covid hubo un desajuste entre la oferta y la demanda. Primero, se disparó la demanda, al tiempo que había problemas en la cadena de suministros, y los precios aumentaron. Los fabricantes elevaron la producción y en los dos últimos años ha habido exceso de stock. Por ello, las bicicletas se han vendido con descuentos. Es decir, aunque el precio de salida pueda estar influenciado por la diferencia del IVA, los distribuidores venden las bicis con descuentos.
Los fabricantes elevaron la producción y en los dos últimos años ha habido exceso de stock
"Se ha notado pero no una diferencia significativa, ni de aumento en Portugal ni de descensos de ventas en España aunque es verdad que la reducción del IVA en Portugal es muy atractivo para las bicis de gama alta", explica el responsable en España de uno de los principales fabricantes de bicicletas, quien señala que para la horquilla de precios media, "con los descuentos que aplican las tiendas, con sobrestock de muchas marcas tras el boom postpandemia, hace que no salga a cuenta el viaje a Portugal".
El portavoz, además, señala a modo de curiosidad, que el descuento se aplica a la bici montada, es decir, al producto final. "Tenemos mucho negocio de fabricación y venta de cuadros, que en Portugal no está bonificado", aclara y reafirma su posición. "Ojalá en España se aplicara también este descuento".
"Nosotros hemos tenido un aumento de ventas en Portugal del 25%, mientras que en España se mantiene constante este año, y el año pasado cayó un 20%. El IVA no se nota mucho porque hay sobre stock, pero ya hay escasez en segmentos como carretera o eléctricas de montaña de gama media alta. Creemos que el stock se ajustará a lo largo de 2026, y en el futuro sí podría notarse la diferencia", opina José Casla, consejero delegado de Giant Ibérica. Precisamente, el gigante de Taiwán, barajó abrir su segunda fábrica europea –la otra está en Países Bajos– en Portugal, aunque al final se decantó por Hungría.
Sin consenso
No hay consenso entre los ejecutivos del sector al respecto. El director general de una marca española recuerda que cuando en 2022, de cara a enero de 2023, Portugal decidió rebajar el IVA, "hubo mucho miedo entre nuestros clientes, que son los distribuidores". Nuevamente, el exceso de stock habría mitigado esta amenaza. La cuestión es si a medida que se ajustan oferta y demanda, aumentará el riesgo de fuga de ventas y, con ello, también inversiones de fabricantes internacionales.
La Federación Europea de Ciclistas (EFC, por sus siglas en inglés) vaticina que las ventas de bicicletas crecerán en esta década desde los 22 millones de unidades en 2020 hasta los 30 millones de 2030, con el impulso de la bicicleta eléctrica. En algunos sitios hay ayudas a la compra. En España sucede en Madrid y en Galicia. Aunque desde el sector se reclama que también mejore la infraestructura para fomentar la movilidad. De hecho, Madrid se suele poner como ejemplo porque, por una parte, tiene una ayuda directa a la compra de bicis eléctricas y carriles bici (Colmenar, Arganda o San Martín de la Vega) para usar la bicicleta con fines deportivos. Pero moverse por la ciudad en bicicleta suele ser una actividad de más riesgo que en otras ciudades españolas o en grandes urbes europeas.
"Me he levantado a las 4:30h de la mañana. He conducido cinco horas y he pasado la frontera para comprar una bicicleta en Portugal. He gastado 70 euros en gasolina, pero me he ahorrado 500 euros con la bici". Este relato empieza a repetirse y a circular entre grupetas y clubes de ciclistas amateurs.