La traición de Junts a Endesa y del PNV a Iberdrola da oxígeno al Gobierno en el marrón nuclear
Las dos formaciones independentistas han votado en contra de dos de las empresas más estratégicas de Cataluña y País Vasco. Una decisión que se celebra desde el Ministerio
Junts levantó el teléfono el pasado miércoles. Los de Carles Puigdemont querían saber quién iba a votar a favor o abstenerse de la enmienda del PP de extender la vida útil de Almaraz y Cofrentes. Su promesa a la patronal de Foment del Treball y a la eléctrica Endesa de defender cualquier causa que apoyara a las nucleares se debatía con votar de la mano de popular y Vox. No obstante, tras comprobar que ERC iba a votar en contra y que el PNV iba a traicionar a Iberdrola, Junts apostó por dar aire al Gobierno en el marrón nuclear y abrir una brecha con el empresariado catalán.
"Junts ha demolido ciertos puentes que pueden salir caros", se frustran desde el sector energético. Esta misma semana alimentó la esperanza entre 'los nucleares'. El pasado lunes, Foment del Treball organizó un evento energético para hablar de redes eléctricas, aunque el protagonista fueron las nucleares. Un encuentro que contó con representantes de la Generalitat y muchas de las grandes figuras catalanas energéticas con muy buena relación con Junts.
Los asistentes extendieron la idea de que los de Puigdemont iban a defender el sector e iban a decir ‘sí’ a la enmienda del PP. Una decisión que era bien recibida por Endesa, el gran propietario de las centrales nucleares catalanas. Su ‘jefe’ de nucleares era uno de los invitados del evento, aunque finalmente no acudió a una cita con mucha carga política. Los presentes se encargaron de trasladar a la eléctrica que más intereses tiene en Cataluña ese ambiente positivo de cara a la votación del jueves.
Por ello, la sensación de decepción de muchos por la decisión final de Junts demostrarse en contra de extender la vida útil de la central nuclear extremeña y la valenciana, pese a que meses antes habían reconocido desde el partido que era el primer paso para defender Ascó y Vandellós. Miriam Nogueras y el resto del equipo de Puigdemont en el Congreso priorizaron no quedarse solos con PP y Vox. Tras la votación de este jueves, sus portavoces intentaron calmar las aguas diciendo que las centrales catalanas no tienen que pedir la prórroga hasta 2028, y en esa fecha, será otra legislatura y seguramente gobernará otra persona.
Aunque, como confiesan fuentes conocedoras, esa 'excusa' no es suficiente. El sentimiento de traición con Junts es evidente por parte de Foment, Endesa y muchos de los grandes empresarios catalanes que ven clave una defensa urgente de la energía nuclear de la región. Es más, consideran que existe más esperanza con ERC, donde este tema ha provocado una ruptura dentro del partido en Tarragona, donde algunas voces exigían una abstención para presionar al PSOE a presentar un plan de reindustrialización para Ascó y Vandellós.
PNV golpea igual a Iberdrola
En Junts han existido llamadas y en ERC se ha abierto una brecha interna. Donde no se ha movido nada para el tema nuclear es en el PNV. El País Vasco no cuenta con ninguna central para meterse en ese gran marrón. No obstante, la región da cobijo al dueño mayoritario de Almaraz y que controla el 100% de Cofrentes: Iberdrola. Una empresa que ha movido todas las fichas posibles para que la enmienda del PP sea una realidad y ponga contra las cuerdas al Gobierno.
Iberdrola no ha logrado que ni la Confederación Empresarial Vasca (Confebask) ni los jeltzales muevan ficha en el terreno nuclear. Existe también un sentimiento de traición, como confiesan fuentes conocedoras, con un partido que históricamente ha mantenido buena relación con el gigante eléctrico. "Es necesario que aborden estos debates que afectan a la industria y el futuro energético", señalan desde el sector. "No ha querido abstenerse para evitar dar argumentos a Bildu", apuntan otros conocedores del proceso.
El golpe político no frena los planes de Iberdrola y Endesa. Los grandes dueños de la central extremeña siguen con la hoja de ruta establecida tras mandar la petición oficial al Ministerio para la Transición Energética de extender Almaraz hasta 2030. Ahora, están a la espera que el Consejo de Seguridad Nuclear les autorice y que el Gobierno se quede solo en su rechazo a las nucleares. No obstante, la enmienda les habría retirado argumentos para negarse a aceptar la extensión. Ahora, no solo mantienen esos argumentos, sino que pueden decir que ‘la mayoría parlamentaria’ se ha mostrado en contra de esa petición.
Junts pide al Ejecutivo que convoque elecciones
El diputado de Junts Josep Pagès ha reclamado este viernes al Gobierno que disuelva las Cortes y convoque elecciones porque la mayoría parlamentaria y de gobierno "ya no existen" y el Ejecutivo ha perdido la capacidad de gobernar.
Así se lo ha dicho el diputado de Junts al ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, durante su comparecencia en la Comisión de Justicia del Congreso a la que el ministro ha acudido a presentar la reforma de la ley de enjuiciamiento criminal.
El diputado de Junts ha recordado que su formación decidió hace unas semanas dar por finalizado el acuerdo del gobierno con el PSOE. "El acuerdo que teníamos con el PSOE ya no existe, lo han roto ustedes con sus incumplimientos".
Pagès ha subrayado, en consecuencia, que esta mayoría parlamentaria y de gobierno "ya no existen" y "a pesar de que el Gobierno sigue adelante, ha perdido la capacidad de impulso político, por ejemplo, mediante la aprobación de leyes". "Ustedes pueden ocupar el Gobierno, lo que no pueden hacer es gobernar", le ha espetado, para después instar al Gobierno a acudir "a la fuente de la legitimidad democrática, devolver la palabra al Parlamento o, en última instancia, al pueblo".
Posteriormente, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha respondido que el Ejecutivo seguirá buscando el diálogo con esa formación nacionalista y con todos. "Trabajaremos con Junts y con quien sea para mejorar la vida de los ciudadanos", ha dicho el ministro antes de subrayar que el Gobierno se esforzará para llegar a acuerdos con diálogo y "cuando haya desacuerdos, con más diálogo".
Junts levantó el teléfono el pasado miércoles. Los de Carles Puigdemont querían saber quién iba a votar a favor o abstenerse de la enmienda del PP de extender la vida útil de Almaraz y Cofrentes. Su promesa a la patronal de Foment del Treball y a la eléctrica Endesa de defender cualquier causa que apoyara a las nucleares se debatía con votar de la mano de popular y Vox. No obstante, tras comprobar que ERC iba a votar en contra y que el PNV iba a traicionar a Iberdrola, Junts apostó por dar aire al Gobierno en el marrón nuclear y abrir una brecha con el empresariado catalán.