El Puerto de Valencia tumba la megaterminal de pasajeros de Baleària para rediseñar todo el proyecto
El consejo de administración revoca la concesión pública tras tres años de negociaciones para resolver problemas de maniobrabilidad y los intereses de otros operadores como MSC
En el centro, figuración del edificio que Baleària proyectaba como terminal de pasajeros y cruceros en Valencia.
La nueva terminal de pasajeros para ferris y cruceros que Baleària proyectaba en el Puerto de Valencia no verá la luz. El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) ha aprobado este miércoles revocar la concesión de dominio público marítimo-terrestre a la mercantil Puerto Natura Valencia, filial de la naviera propiedad de Adolfo Utor, que otorgó en 2022. La retirada del derecho de construcción y explotación de un proyecto que implicaba una inversión de 100 millones de euros en alianza con el operador multinacional de cruceros Global Ports Holdings ha sido justificado por la APV por la necesidad de replantearse "la distribución de los muelles contemplados en este proyecto, habida cuenta de los cambios experimentados en los tráficos, en las necesidades de maniobrabilidad de los nuevos buques y en la conectividad de Valenciaport con otros puertos".
La realidad es que Baleària y Global Ports llevaban tres años negociando con la cúpula portuaria el encaje de las necesidades de espacio de los distintos operadores. La empresa de Utor, que opera de forma provisional sus ferris con Baleares y Argelia en otra de las dársenas del puerto con instalaciones precarias y accesos complicados, pretendía consolidar un edificio de tránsito de pasajeros en los antiguos astilleros de Demetrio Ribes en la zona del Muelle de Poniente. El proyecto contemplaba cinco atraques, permitiendo uno de ellos la escala de barcos de hasta 360 metros de eslora y otro muelle de al menos 250 metros de longitud. El plan incluía un pantalán central de 215 metros para el atraque de ferris. Fue el puerto el que planteó que fuese una terminal pública que conjugase a su vez el amarre de cruceros, donde también compite Mediterranean Shipping Company (MSC). Otra filial de MSC, Grandi Navi Veloci (GNV), y la italiana Transmed Grimaldi también operan ferris en Valencia. MSC, adjudicataria de la milmillonaria ampliación norte y con mucha influencia en el entorno portuario junto con su ahora socio Vicente Boluda, ha estado presionando para ganar espacio para sus cruceros en el enclave valenciano.
El encaje de todas esas piezas ha terminado por revelarse inviable. Los cambios y soluciones que se han barajado obligaban a introducir modificaciones sustanciales jurídicamente cuestionables. La solución ha sido tumbar la concesión con la idea de partir de cero. "Los últimos informes de maniobrabilidad encargados para incrementar el grado de realismo de los escenarios analizados pusieron de manifiesto la necesidad de tener en cuenta consideraciones técnicas adicionales para poder garantizar una operativa segura", explicaba este miércoles la APV que preside Mar Chao. La presidenta del puerto sostiene que la revocación de la concesión se justifica por razones de interés general y técnico y que no tendrá que compensar a Baleària por la pérdida del derecho.
Baleària recuerda que ahora opera en instalaciones provisionales y reclama una solución al puerto
"Procede replantearse toda el área dedicada al tráfico de pasaje y ejecutar las mejoras en los muelles para prestar el mejor servicio a los clientes, tomando en consideración en todo momento la correcta integración puerto-ciudad", insiste. De entrada se ha ganado espacio desplazando una terminal de graneles a Sagunto a partir de 2027 que se ubicaba en el Muelle Turia. Tanto Poniente como Turia se reservarán para el nuevo proyecto.
Pero el puerto deberá ahora decidir si convoca nuevas concesiones en un único paquete o con terminales dedicadas para cada uno de los operadores. Es algo que no está todavía decidido, según ha explicado Chao en una comparecencia con los medios de comunicación. La presidenta ha señalado que se está trabajando técnicamente en la redacción de todos los nuevos proyectos técnicos, también en la parte de los accesos, con la idea de comenzar las nuevas licitaciones en 2026, si bien no ha sido capaz de concretar plazos del nuevo proyecto de rediseño de todo el segmento de transporte de pasajeros y vehículos rodados con conductor.
Para Baleària, aunque pierde el proyecto de la gran terminal, o MSC no es mala solución la fragmentación de atraques y láminas de agua si se garantiza la operabilidad de sus ferris y cruceros. Embarcada en la digestión en Canarias de Naviera Armas, a la espera de que la CNMC confirme la operación de adquisición, la revocación de la concesión libera también a la compañía de Utor del compromiso de una inversión de casi 40 millones (el puerto ponía 62 millones) y abre el abanico de redimensionar sus planes en Valencia.
El director general fichado por la presidenta de la APV dimite a los veinte meses
Tras conocer la decisión del consejo de administración del Puerto, Baleária ha señalado que, "pudiendo aceptar las razones técnicas de la APV" para tomar esta decisión, siente que después de tantos años "la compañía tenga que seguir operando en unas instalaciones precarias e insuficientes, muy por debajo de sus estándares de calidad habituales, y que cada día padecen los pasajeros que viajan a las Islas Baleares y Argelia". La compañía de Utor ha instado a la Autoridad Portuaria a que concrete "en un futuro próximo" una solución válida, "que permita a la naviera ofrecer a sus clientes unas instalaciones portuarias modernas y de calidad".
El consejo de administración también ha recibido la carta de dimisión por razones personales de Enrique Belda como director general, que llevaba apenas veinte meses en el cargo. Chao ha propuesto a los consejeros como sustituto a Aurelio Acedo, un jefe de servicio que ocupaba un cargo de responsable en el área de explotación del enclave portuario y actual jefe de seguridad operativa de Valenciaport. Chao ha perdido a uno de los fichajes que hizo cuando fue nombrada presidenta en sustitución de Aurelio Martínez. Belda regresa a su puesto de funcionario en el Ministerio del Interior, donde ocupaba el cargo de subdirector general de Sistemas de Información y Comunicaciones para la Seguridad.
La nueva terminal de pasajeros para ferris y cruceros que Baleària proyectaba en el Puerto de Valencia no verá la luz. El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) ha aprobado este miércoles revocar la concesión de dominio público marítimo-terrestre a la mercantil Puerto Natura Valencia, filial de la naviera propiedad de Adolfo Utor, que otorgó en 2022. La retirada del derecho de construcción y explotación de un proyecto que implicaba una inversión de 100 millones de euros en alianza con el operador multinacional de cruceros Global Ports Holdings ha sido justificado por la APV por la necesidad de replantearse "la distribución de los muelles contemplados en este proyecto, habida cuenta de los cambios experimentados en los tráficos, en las necesidades de maniobrabilidad de los nuevos buques y en la conectividad de Valenciaport con otros puertos".