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Indra acusa a los Aperribay de conflicto de interés por su relación con Estados Unidos
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Indra acusa a los Aperribay de conflicto de interés por su relación con Estados Unidos

El consejo de administración exige a los dueños de SAPA, contrarios a la compra de Escribano, a pasar un examen por sus relaciones contractuales con General Dynamics

Foto: El presidente de Indra, Ángel Escribano. (Europa Press/Diego Radamés)
El presidente de Indra, Ángel Escribano. (Europa Press/Diego Radamés)
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La guerra soterrada entre Ángel Escribano, el primer ejecutivo de Indra, y los Aperribay por la compra de la Escribano Mechanical & Engineering (EM6E), compañía del presidente de la propia Indra, tiene un nuevo capítulo. Según distintas fuentes, el consejo de administración ha forzado a los dueños de SAPA Placencia a pasar un examen por posible competencia desleal, al ser socios de General Dynamics, el fabricante estadounidense con quien está enfrentada la empresa semipública gestionada por los hermanos Escribano.

Según estas fuentes, los Aperribay, dueños del 8% de Indra y con asiento en el consejo de administración, han tenido que rellenar un formulario para detallar todas las relaciones comerciales con posibles competidores de la compañía participada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Especialmente en relación con proveedores, suministradores de tecnología y con socios de proyectos comunes.

En definitiva, que expliquen los potenciales conflictos de interés que pudieran tener al estar en el capital de Indra y en su consejo, donde tienen acceso a información confidencial, y, al mismo tiempo, en otras empresas del sector. Un examen cuyo objetivo es, según estas fuentes, conocer si su alianza con General Dynamics, que opera en España a través de Santa Bárbara.

El pasado 10 de octubre, SAPA Placencia fue adjudicatario, en asociación con General Dynamics, de uno de los programas del Ejército de los Estados Unidos para desarrollar sus nuevos carros de combate. Un contrato de más de 5.000 millones de euros por 30 años, para fabricar hasta 7.000 vehículos, que fue todo un espaldarazo para la compañía vasca y que causó un gran malestar a los Escribano.

Los Aperribay han rellenado un formulario para detallar las relaciones comerciales con competidores de la firma participada por la SEPI

En el consejo de Indra están molestos con los Aperribay porque, a la vez que han conseguido ese hito histórico con la US Army, en España participan, junto a la compañía nacional, en el ensamblaje del 8x8 Dragón, el nuevo tanque de las fuerzas armadas españolas. Una fabricación, realizada a través de Tess Defense, empresa compartida por Indra, SAPA y Escribano, que lleva años de retraso. Una demora por la que la ministra de Defensa, Margarita Robles, afeó con un comunicado público la gestión de los Escribano, con foto incluida de una reunión. Los Escribano echan la culpa del incumplimiento a sus socios vascos, mientras que la familia donostiarra señala a los empresarios madrileños por la posible sanción que recibirán al no entregar los vehículos a tiempo.

El enfado es aún mayor porque los Escribano intentaron comprar Santa Barbara la pasada primavera, lo cual provocó una reacción negativa por parte de los Estados Unidos. En los últimos meses, Indra ha fichado a varios directivos de General Dynamics, que ha tensado, aún más si cabe, las relaciones entre España y la administración americana. Indra, además, acaba de anunciar la instalación de una fábrica en Estados Unidos, por lo que podría esgrimir en el consejo que SAPA compite directamente con ella y que tiene como socio a una compañía declarada enemiga.

Misma medicina

De esta forma, los Escribano contraatacan, con la misma medicina, a SAPA, que se ha opuesto a que Indra compre la empresa fundada en un taller de Alcalá de Henares por conflicto de interés. Es decir, por adquirir por cerca de 2.000 millones una compañía cuyo máximo y único accionista es el propio presidente de la sociedad controlada desde el Gobierno. Un asunto reconocido por los propios hermanos y por el consejo de administración, que el pasado verano creó una comisión ad hoc para salvar este obstáculo.

Cuatro meses después de la puesta en marcha de esta comisión con el asesoramiento de Garrigues, sus tres miembros todavía no han entregado al órgano de gobierno el dictamen sobre el hecho de que el comprador y el comprado compartan el capital y el riesgo. Especialmente, la deuda contraída por los Escribano con JP Morgan para hacerse con el 14,3% de las acciones de Indra. Una posición por la que Ángel fue nombrado presidente el pasado mes de enero a propuesta del Gobierno de Pedro Sánchez.

La guerra soterrada entre Ángel Escribano, el primer ejecutivo de Indra, y los Aperribay por la compra de la Escribano Mechanical & Engineering (EM6E), compañía del presidente de la propia Indra, tiene un nuevo capítulo. Según distintas fuentes, el consejo de administración ha forzado a los dueños de SAPA Placencia a pasar un examen por posible competencia desleal, al ser socios de General Dynamics, el fabricante estadounidense con quien está enfrentada la empresa semipública gestionada por los hermanos Escribano.

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