Facephi enarbola la bandera 'tech' en la bolsa española con potenciales de hasta el 45%
El grupo alicantino de soluciones biométricas levanta el vuelo en bolsa tras más de una década de vaivenes ante unas cifras que corroboran el crecimiento de su negocio
Logo de Facephi en un evento en Las Vegas (EEUU). (Reuters/Steve Marcus)
La ausencia de grandes grupos tecnológicos es un punto común en casi cualquier análisis que se haga de la bolsa española. Al fin y al cabo, esta carencia ha sido durante años uno de los puntos débiles más obvios que han explicado la debilidad del Ibex frente a los grandes índices mundiales.
Sería ilógico pensar, no obstante, que el mercado bursátil español permanece ajeno al boom tecnológico que se ha producido a escala global en las últimas décadas, ya que son muchas las cotizadas nacionales cuyo modelo de negocio reposa en una amplia base tecnológica. E incluso algunas, las menos, se atreven a enarbolar la bandera ‘tech’ para reclamar su lugar en la vanguardia de esta revolución.
Ese es el caso de Facephi, un grupo alicantino que acumula ya más de una década desarrollando soluciones de identificación por biometría llamadas a jugar un papel cada vez más importante en el refuerzo de la seguridad y la prevención del fraude en múltiples sectores, con la banca a la cabeza.
Con este relato, Facephi protagonizó un estreno fulgurante en bolsa, con una subida superior al 100% el día de su debut en el MAB (posteriormente rebautizado como BME Growth), el 1 de julio de 2014. Pero lo que parecía el inicio de una carrera de éxito acelerado pronto dio paso a un recorrido mucho más accidentado.
El estallido del escándalo de Gowex, el mismo día que Facephi irrumpía en el parqué, proyectó una sombra de sospecha sobre casi todo el mercado alternativo y, en aquellas circunstancias, un grupo cuya historia de inversión era poco más que relato, sin apenas ingresos, parecía presa obvia de la desconfianza. El incumplimiento de algunos plazos en la firma de sus contratos y algunas informaciones poco tranquilizadoras sobre sus fundadores la pusieron bajo el foco de los inversores más recelosos. En menos de un año y medio, la compañía perdió más de un 90% de su valor.
Quienes pensaban entonces que Facephi acabaría engrosando el listado de los fiascos del MAB se acabarían topando con la obstinada realidad de los números. Los contratos acabaron llegando —algunos con nombres tan reseñables como Santander, HSBC o Aena— y los poco más de 8.000 euros de ingresos registrados en 2013 se habían transformado en más de 28 millones al término de 2024.
El efecto Nice & Green
Esta mejora de las cifras de negocio permitió remontar el vuelo a la acción, que en febrero de 2020, al filo del estallido de la pandemia del covid, se situaba casi un 3.000% por encima de los mínimos que había marcado a finales de 2015. Pero para un grupo que no ha logrado en ningún momento convertir sus ingresos crecientes en beneficios recurrentes –a causa de la intensa estrategia de crecimiento e inversión seguida en este periodo–, las estrecheces financieras se acabarían convirtiendo en un poderoso lastre en los años posteriores, una vez que el fondo suizo Nice & Green empezó a convertir en acciones los warrants emitidos para respaldar su financiación de la compañía liderada por Javier Mira, con un importante efecto dilutivo para sus accionistas (hoy Nice & Green es el principal accionista de Facephi, con algo más del 26% del capital).
El resultado es que Facephi, que prácticamente ha duplicado sus acciones en circulación desde finales de 2019, arrancaba este año a niveles un 35% por debajo de los precios a los que cerró el día de su debut en bolsa. Pero esta larga década de decepciones parece camino de subsanarse en el que va camino de ser su primer año en positivo en el parqué en el último lustro.
En lo que va de 2025, el grupo de soluciones biométricas ha acumulado una revalorización de sus acciones superior al 52,7%, elevando su capitalización al entorno de los 67,8 millones de euros. Y este podría ser sólo el inicio de una escalada mucho más intensa, a juzgar por las valoraciones de las pocas firmas que cubren el valor. Esta misma semana, JB Capital ha emitido un informe en el que eleva la valoración que otorga a los títulos de la compañía alicantina hasta los 3,7 euros, un 45% por encima de su nivel actual. Poco antes, la firma británica Marex había incrementado su precio objetivo hasta los 3,6 euros.
El registro de flujos de caja positivos ha marcado un hito relevante en la evolución del negocio
El detonante de estas mejoras han sido las cuentas semestrales que la compañía presentó el pasado 30 de octubre, en las que destacó el hecho de que el flujo de caja de los últimos 12 meses se había situado (a moneda constante) en terreno positivo, "un hito sin precedentes en la historia de la compañía". Con estas cifras, Facephi se permitió apuntalar sus objetivos de alcanzar este año los 36,4 millones de euros de cifra de negocio y disparar su ebitda más de un 600%, hasta superar los 7 millones de euros, mientras que augura ya un flujo de caja libre positivo de más de 4 millones de euros para el ejercicio 2026.
"Facephi publicó unos buenos resultados para el primer semestre de 2025, teniendo en cuenta la marcada estacionalidad de la empresa, ya que históricamente cerca del 60% de sus ingresos anuales se generan en el segundo semestre. Los ingresos aumentaron un 8% interanual hasta alcanzar los 12,6 millones de euros, con un margen bruto que mejoró 3 puntos porcentuales hasta el 84,6%", explicaban los analistas de JB Capital en el informe inmediatamente posterior a la publicación de las cuentas.
Pocos días después, llevaban a cabo la mejora de su valoración, explicando que "la perspectiva de la acción se mantiene sólida, respaldada por la continua transformación digital en todos los sectores y la creciente demanda de soluciones seguras de identidad digital".
"A pesar del sólido rendimiento en lo que va del año (aprox. 65%), creemos que la acción aún ofrece un punto de entrada atractivo dado su perfil de crecimiento de dos dígitos y su potencial de expansión de márgenes (que se verá reflejado en los resultados estimados para el ejercicio 2025)", explicaba David López Sánchez, el analista que firma el informe, que recuerda que Facephi cotiza a una ratio EV/Ebitda estimado para 2026 de unas 7,1 veces, un amplio descuento sobre las 10,7 veces a las que cotiza de media su sector.
Con el foco puesto ahora en el crecimiento en la región de Europa, Oriente Medio y África (equilibrando su tradicional dependencia de Latinoamérica) y la creciente adopción de la biometría en nuevos sectores como seguros, pensiones y fintech, Facephi podría alcanzar los 14,2 millones de euros de ebitda ya en 2027, con una posición de caja neta de 1,8 millones, al tiempo que se reduce significativamente la deuda del grupo, según los cálculos de JB Capital.
Por su parte, en Marex ponen sobre la mesa varios ángulos adicionales que justificarían su optimismo sobre las perspectivas de Facephi. Desde su punto de vista, el buen desempeño operativo de Facephi y el cambio de etapa que supone el registro de flujos de caja positivos propiciaría un mayor interés de los inversores institucionales. Además, observan, la mejora en la situación de la empresa implicaría un mayor potencial por el lado del M&A, ya sea tanto con Facephi como posible comprador (con un intercambio de acciones más eficiente, una vez que la cotización se ha revalorizado) o como comprado.
No en vano, según indican en la firma británica, la dirección de Facephi confirmó haber mantenido conversaciones con posibles compradores, aunque acabó rechazando las propuestas. "Por lo tanto, persiste un sesgo especulativo, a medida que el perfil de la empresa mejora", observan.
La ausencia de grandes grupos tecnológicos es un punto común en casi cualquier análisis que se haga de la bolsa española. Al fin y al cabo, esta carencia ha sido durante años uno de los puntos débiles más obvios que han explicado la debilidad del Ibex frente a los grandes índices mundiales.