La oposición interna fuerza a Florentino a retrasar su gran proyecto societario para el Real Madrid
El club, tras la celebración de la junta directiva, convoca la asamblea ordinaria para el 23 de noviembre, pero no incluye la transformación societaria promovida por su presidente
La puesta en marcha del histórico cambio con el que Florentino Pérez pretendía renovar la estructura societaria del Real Madrid Club de Fútbol tendrá que esperar. La junta directiva de la institución deportiva acordó este miércoles convocar la próxima asamblea de socios compromisarios para el próximo 23 de noviembre, como adelantó este periódico este martes. Pero la reunión anual no incluirá la transformación societaria, con la que el ingeniero de Caminos quiere convertir el club en una sociedad mercantil para dar entrada a inversores y poner en valor los derechos de los socios.
Según fuentes internas, Florentino Pérez aprovechó la reunión mantenida tras la derrota contra el Liverpool FC para tirar de las orejas a sus directivos por la información publicada por El Confidencial hace 48 horas. En ella, se mencionaban las diferencias internas sobre el modelo con el que acometer un proyecto que busca garantizar la competitividad del club en un entorno marcado por el desembarco en clubes rivales tanto de fondos soberanos de Oriente Medio como de grandes fortunas milmillonarias, de EEUU y de otros países.
Pero, pese a este enfado inicial, Pérez no consiguió convencer a toda la junta sobre la fórmula propuesta por Anas Laghrari, su banquero de confianza, la persona que lidera esta iniciativa. El financiero de origen marroquí pretendía llevar a cabo la transformación sin someterla a un referéndum general, como exigen los estatutos, propuesta a la que se ha negado José Luis del Valle, el secretario de la junta y, a su vez, el abogado de cabecera del presidente. Tanto en el club como en ACS, la constructora de la que es el principal accionista.
Juristas cercanos al Real Madrid aseveran que el modelo elegido por Anas va contra los estatutos del club, por lo que corría el riesgo de que algún socio judicializara el proceso. Una reacción, de la que el presidente ya había sido advertido, y que se sumaría a los conflictos legales que el Real Madrid tiene ya abiertos con la asociación de vecinos del Santiago Bernabéu, por el exceso de ruido de los conciertos y la ilegalidad del párking en los alrededores del coliseo blanco.
Para Florentino se trata de un golpe duro porque hasta la fecha, gracias a su excelente gestión económica y a los éxitos deportivos, toda la junta se había alineado con él sin el más mínimo reproche. Pero el encarecimiento de la reforma del Bernabéu, que ha costado tres veces más de lo previsto, la derrota vecinal y el fracaso en la puesta en marcha de la Superliga, proyectos todos liderados por Laghrari, han generado inquietud en la junta. Especialmente en personas de su máxima confianza como el propio Del Valle y Pedro López Jiménez, al que llegó a nombrar presidente de Unión Fenosa.
Florentino anunció hace dos años que quería poner en marcha una nueva estructura societaria del Real Madrid para "proteger a nuestro club en el plano legal y económico, colectivo e individual", de la presunta amenaza de los equipos que están en manos de emiratos de Oriente Medio (Manchester City, PSG, Newcastle) o de magnates estadounidenses, como el Liverpool, Arsenal o Manchester United.
Tras dos años de estudio, de la mano de Key Capital Partners, el bróker participado por Anas Laghrari, y de Clifford Chance, el bufete de cabecera del Real Madrid, el mandatario blanco confiaba en someter a la junta una propuesta que suponía una auténtica revolución en la institución deportiva. Hasta ahora, el club se rige por un club de socios, sin ánimo de lucro, modelo que pasaría a tener una parte mercantil que afectaría al patrimonio y al pago de impuestos de sus actuales dueños.
De hecho, según otras fuentes, tanto Laghrari como los abogados de Clifford Chance estuvieron trabajando este pasado fin de semana para intentar llevar a la junta el proyecto final. No obstante, el proyecto tendrá que esperar. En la reunión de la Fundación Real Madrid, pieza clave para la transformación societaria del club, ya que se quedaría con el 51% de las acciones, tampoco se trató el asunto.
La puesta en marcha del histórico cambio con el que Florentino Pérez pretendía renovar la estructura societaria del Real Madrid Club de Fútbol tendrá que esperar. La junta directiva de la institución deportiva acordó este miércoles convocar la próxima asamblea de socios compromisarios para el próximo 23 de noviembre, como adelantó este periódico este martes. Pero la reunión anual no incluirá la transformación societaria, con la que el ingeniero de Caminos quiere convertir el club en una sociedad mercantil para dar entrada a inversores y poner en valor los derechos de los socios.