Iberdrola investiga denuncias por trato vejatorio en el área de Seguridad
Pedro Azagra se enfrenta a un nuevo incendio en dicho departamento tras descubrir que el nuevo jefe incumple la normativa legal y por denuncias internas por trato ofensivo
Pedro Azagra, el nuevo consejero delegado de Iberdrola desde el pasado verano, ha heredado un problema que ya quitó el sueño a su antecesor e incluso al presidente de la primera eléctrica española, Ignacio Sánchez Galán. Se trata del polémico Departamento de Seguridad, que durante más de una década contrató los servicios de José Manuel Villarejo, el ex comisario de policía que se incrustó en un buen número de grandes compañías del Ibex 35. Un asunto que aún colea en la Audiencia Nacional, a la espera de juicio.
Iberdrola se ha encontrado con que Manuel Martínez, su director de Seguridad nombrado hace un año para sustituir a Patxi Blázquez, no dispone de los permisos exigidos por la ley para ejercer la seguridad privada. Una anomalía que el Departamento de Recursos Humanos de la eléctrica descubrió recientemente con motivo de una investigación derivada de denuncias internas por supuestos tratos vejatorios del veterano ejecutivo, especialmente al personal femenino de la plantilla.
Según fuentes internas, la compañía inició en abril una serie de entrevistas aleatorias entre 47 de los cerca de 80 empleados del área para saber si esas quejas eran ciertas o acusaciones falsas sobre Manuel Martínez. Tras varios meses de análisis, los responsables de Cumplimiento ('Compliance') concluyeron que la mayoría de los consultados confirmaron esos tratos ofensivos. El informe psicosocial fue comunicado a los máximos responsables de Seguridad Global de Iberdrola, José Miguel Gordillo, al secretario del consejo de administración, Santiago Martínez Garrido, y al máximo jefe de Recursos Humanos, Álvaro Murga.
Pero, pese a un amago de destitución, la multinacional con sede en Bilbao frenó su salida. Fuentes internas apuntan a la intercesión de Mario Ruíz-Tagle, consejero delegado de Iberdrola España, que tuvo a Manuel Martínez como director de Seguridad de Brasil, cuando ambos coincidieron en su país. Ante la posible repercusión del caso, la eléctrica ha optado por nombrar días atrás a Luis Dorda, ex de Adif y responsable de Internacional, como máximo jefe del departamento en España, dejando a Martínez como adjunto al director. El puesto de Dorda lo ha ocupado Juan Ramón Cánovas, que antes llevaba la seguridad en Iberdrola México.
Eso a nivel legal, porque a nivel jerárquico, Manuel Martínez sigue apareciendo en la intranet de Iberdrola como director de España. En su ficha como empleado, mantiene su cargo de director de Seguridad, según documentos internos.
Se trata de una solución salomónica para evitar la salida abrupta de Manuel Martínez, al que le queda un año para jubilarse. Pero Azagra, muy riguroso con los procedimientos, no termina de ver este arreglo teniendo en cuenta los problemas precedentes. Porque aún sigue pendiente el juicio por los pagos a Villarejo por el que está imputado Antonio Asenjo, el anterior jefe de Patxi Blázquez. Un asunto por el que la Audiencia Nacional ha pedido la responsabilidad civil subsidiaria a Iberdrola.
Iberdrola no quiere seguir arrastrando un problema reputacional que a la eléctrica le ha dado muchos dolores de cabeza. Especialmente porque la compañía disfruta del mejor momento bursátil de su historia, con la renovación del plan estratégico el pasado mes de septiembre y con una rotación de activos en la que se ha asociado con fondos soberanos como el de Noruega, el mayor de Europa, o Masdar, el vehículo de inversión del emirato de Abu Dabi.
La política de igualdad de Iberdrola la marca el consejo de administración para "la gestión sostenible del capital humano y de prevención del acoso", basada en "el respeto de los derechos humanos". El órgano de gobierno presidido por Ignacio Sánchez Galán actualizó el pasado mes de marzo esta política cuya finalidad es "definir, diseñar y difundir un modelo de gestión sostenible del capital humano que permita garantizar la igualdad de oportunidades y la no discriminación, impulsar un entorno profesional múltiple, diverso, inclusivo y no discriminatorio, respetuoso con las personas y que promueva la capacitación y el desempeño, prevenir el acoso, atraer, seleccionar, gestionar, promocionar y fidelizar el mejor talento". La eléctrica vasca es el principal patrocinador del deporte femenino en España.
Fuentes oficiales de Iberdrola han declinado hacer ningún comentario sobre esta información.
Pedro Azagra, el nuevo consejero delegado de Iberdrola desde el pasado verano, ha heredado un problema que ya quitó el sueño a su antecesor e incluso al presidente de la primera eléctrica española, Ignacio Sánchez Galán. Se trata del polémico Departamento de Seguridad, que durante más de una década contrató los servicios de José Manuel Villarejo, el ex comisario de policía que se incrustó en un buen número de grandes compañías del Ibex 35. Un asunto que aún colea en la Audiencia Nacional, a la espera de juicio.