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Indra monta un 'war room' para anular a SAPA y rematar la compra de Escribano
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EL INFORME SOBRE LOS APERRIBAY

Indra monta un 'war room' para anular a SAPA y rematar la compra de Escribano

La compañía participada por el Gobierno crea un comité de seguimiento con un núcleo duro de personas cercanas a Ángel Escribano, incluido Aleix Sanmartín, el gurú electoral que el PP fichó del PSOE

Foto: El presidente ejecutivo de Indra, Ángel Escribano. (Diego Radamés / Europa Press)
El presidente ejecutivo de Indra, Ángel Escribano. (Diego Radamés / Europa Press)
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Indra ha creado un comité de seguimiento, que ellos mismos denominan ‘War Room’, para hacer una monitorización exhaustiva de todas las informaciones relativas a la adquisición de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la empresa propiedad de Javier y Ángel Escribano, a su vez presidente y accionista de la compañía.

Al margen de las connotaciones bélicas (los 'War Room' eran la sala física donde los altos mandos de un ejército planificaban estrategias en tiempos de guerra), este gabinete de personas, todas muy cercanas a Ángel Escribano, intenta engrasar una operación que ha provocado discrepancias en el consejo de administración de Indra, que a su vez han derivado en una batalla contra accionistas de la propia empresa: SAPA Placencia. Sobre ellos se ha realizado un dosier confidencial para denunciar sus debilidades y problemas fiscales.

El informe, desvelado por El Confidencial el pasado lunes, detalla la situación empresarial y familiar de los Aperribay, accionistas de Indra con el 8% del capital y miembros de su consejo de administración. Un documento con once archivos en los que se acusa de tener una tecnología inservible, de vínculos con la trama Koldo y de montar estructuras societarias para reducir el pago de impuestos a Hacienda. El de SAPA es uno de los consejeros que se ha opuesto a la adquisición de la compra de la empresa de los Escribano.

La publicación del citado informe fue tema central de la ‘War Room’ creada por Indra hace más de un mes para monitorizar todos los obstáculos que están retrasando la compra de EM&E. Este ‘comité de guerra’ está formado por Manuel Escalante, mano derecha de Ángel Escribano, Ángel de Álvaro, el responsable de la asesoría jurídica de Indra, y de Aleix Sanmartín, el gurú electoral del Partido Popular.

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Escalante es oficialmente director de tecnología de Indra. Pero, en realidad, ejerce de primer ejecutivo en la sombra. Despedido de la compañía en 2024 bajo el mandato de Marc Murtra, a los pocos meses fue fichado por EM&E pese a tener una cláusula de no competencia que le impedía trabajar en empresas de la competencia. Cuando Escribano fue nombrado presidente de Indra el 17 de enero, se lo llevó con él a la empresa participada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Como había cobrado la indemnización por su salida, tuvo posteriormente que devolver parte del dinero por el que no había tributado, al volver a ser contratado por la compañía que le había liquidado, según reconocieron fuentes oficiales de Indra.

Junto a Escalante, en el ‘War Room’ participa Aleix Sanmartín, fichado por Indra para, oficialmente, como colaborador para conseguir contratos electorales en México y Panamá. Pero como publicó este diario, Sanmartín, que antes de recalar en Génova trabajaba para el PSOE, participa en todas estas reuniones para analizar las informaciones relativas a la operación de EM&E. El grupo dirigido por Alberto Núñez Feijóo no ha criticado esta operación fomentada desde Moncloa, al contrario que la toma de control de Telefónica.

A algunos de estos encuentros también acuden responsables del área de estrategia y de comunicación de Indra, así como del departamento legal. De hecho, Ángel de Álvaro, fichado de la compañía estadounidense, dueña en España de Santa Bárbara, es el encargado de ofrecer el punto de vista legal. Según fuentes internas, en la última reunión, el tema central fue el informe sobre SAPA, de cuya publicación se congratularon. Es más, llegaron a decir, según estas fuentes, que la difusión del informe, de autoría presuntamente anónima, no es ilegal.

Consejo clave

Los Aperribay han mostrado su disconformidad con la operación de compra de EM&E por parte de Indra, al considerar que se trata de un conflicto de interés evidente, alimentado por los más de 6.000 millones que el Gobierno le ha concedido a Indra y a los hermanos en forma de pedidos a dedo, con financiación al cero por ciento de interés. Pero los Escribano quieren cerrar la transacción en los próximos meses, a ser posible antes de acabar 2025, para convertirse en el primer accionista privado de la compañía. Momento a partir del cual, incluso con un cambio futuro de Gobierno a manos del PP, el control de Indra estará en sus manos. Hay más de 1.500 millones en juego.

Indra celebrará la próxima semana un nuevo consejo de administración para analizar el progreso de la fusión con EM&E, una reunión clave porque se tiene que analizar la renovación de cinco asientos en manos de independientes, tres de las cuales han expresado su oposición a esta transacción. Los Escribano quieren relevar a Belén Amatriáin, Coloma Armero y Virginia Arce, las más beligerantes, para allanar el camino y echar abajo los obstáculos.

En el último consejo, el órgano de gobierno nombró a Teresa Busto, de Renfe Mercancías, como nueva consejera, lo cual ha sido interpretado como otra persona favorable a la operación. Compra apoyada por los tres representantes de la SEPI y por el de Amber Capital, el fondo de capital riesgo de Joseph Oughourlian, presidente de Prisa, es decir, El País y la SER.

Indra ha creado un comité de seguimiento, que ellos mismos denominan ‘War Room’, para hacer una monitorización exhaustiva de todas las informaciones relativas a la adquisición de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la empresa propiedad de Javier y Ángel Escribano, a su vez presidente y accionista de la compañía.

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