Iberdrola reúne a Endesa y Naturgy para solicitar al Gobierno la extensión de Almaraz
El accionista mayoritario de la central propondrá a sus socios enviar una propuesta al Ejecutivo. El Ejecutivo espera la propuesta y asegura que no será a costa del consumidor
El cierre de la central nuclear de Almaraz entra y sale de la actualidad dependiendo de los intereses políticos y económicos. Pero, de momento, el acuerdo de 2019 sigue vigente y la central se apagará por completo entre 2027 y 2028. Iberdrola, el gran dueño de la central, aborda un nuevo intento para salvar la central y, pese a que las conversaciones con el Gobierno son inexistentes, este martes ha convocado a Endesa y Naturgy, los dos accionistas minoritarios, para solicitar la ampliación y la extensión de la vida útil de Almaraz hasta 2030.
Se trata del primer paso real por parte de los dueños. El encuentro se enmarca dentro de la junta ordinaria de administradores de Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT), que reúne a los ‘jefes’ nucleares de Iberdrola, Endesa y Naturgy cada 40 días. Este martes, Iberdrola, dueño del 52,7% de Almaraz y cuyo consejero delegado de nucleares preside CNAT, buscará cerrar un pacto con Endesa y Naturgy para que la solicitud al Gobierno se ponga en marcha "de inmediato", según informan a El Confidencial fuentes conocedoras de este encuentro.
Un acuerdo de las tres empresas que CNAT ha explicado este mismo lunes a los trabajadores. Desde la dirección de esta empresa conjunta ha informado a los representantes sindicales que, a falta de detalles, hay consenso firme para esta solicitud. Los representantes de los trabajadores de Almaraz se han encontrado con esta noticia mientras explicaban a la dirección el evento que celebrarán este miércoles con varios compañeros de otras centrales nucleares para firmar un manifiesto para ampliar la central cacereña.
La junta de los administradores servirá para detallar algunos flecos pendientes para esta extensión hasta 2030. Para Iberdrola y Endesa es clave una bajada en la Tasa Enresa (la prestación que pagan para el desmantelamiento) y en el impuesto producción combustible nuclear gastado, dos conceptos que suponen la mitad de la fiscalidad de este negocio. Para Naturgy, socio minoritario y con más intereses en el negocio del gas, no pone problemas para esta solicitud y tampoco reclama bajadas fiscales.
¿Qué ha cambiado?
Los dueños de Almaraz se acercan al acuerdo porque, entre otras cosas, hay prisa. Aunque tampoco hay un consenso sobre cuánta prisa hay. Desde Iberdrola han comentado en varias entrevistas y eventos públicos que la fecha límite para evitar el cierre es el 1 de noviembre de 2025, ya que las empresas deben presentar la solicitud con al menos dos años de antelación del cierre previsto el 1 de noviembre de 2027.
Aunque Endesa y Naturgy hablan de otra fecha: el 31 de marzo de 2026. Esa es la fecha límite fijada por la orden ministerial vigente para solicitar la prórroga de Almaraz. Aunque antes, los dueños tienen que recibir el permiso de CSN para la extensión, formar a sus operadores de las centrales para este nuevo período y solicitar un combustible de uranio que, actualmente, maneja plazos de cerca de tres años para su entrega.
La parte positiva de esa idea es que la ampliación de la central de Almaraz hasta 2030 ya cuenta con el beneplácito del Consejo de Seguridad Nuclear, un organismo que dio el visto bueno en 2020 a la central extremeña para operar diez años más, pero que limitó a 2027 y 2028 para cumplir con el calendario de cierre.
Extremadura pone de su parte
Extender la vida útil de Almaraz permitiría a los dueños, entre otras cosas, prorrogar el pago de 2.000 millones ‘extra’ que el Gobierno les reclama para costear el plan de cierre de las nucleares, tras la revisión de la Tasa Enresa. Una prórroga del principal impuesto que se suma al compromiso de la Junta de Extremadura de aliviar la parte fiscal que de ellos depende.
La presidenta extremeña María Guardiola hizo público hace diez días su compromiso para reducir la ecotasa medioambiental que cobra a la central nuclear. Una reducción que ya ha explicado que será progresiva en el gravamen para las propietarias de la central y que, según informan fuentes del sector, es del agrado de Iberdrola, Endesa y Naturgy ya que está muy consensuada con los dueños. El escenario es, entonces, el indicado para que las empresas den el primer paso y envíen una solicitud formal de ampliación al Gobierno.
Eso sí, la ministra Sara Aagesen y su equipo no lo pondrán fácil. Su número dos, Joan Groizard, afirmó este domingo en una entrevista a El Correo que la extensión de la vida útil de Almaraz no la pagarán los consumidores. Una manera del Gobierno de anticiparse a la solicitud de la bajada fiscal deseada. Una posición que apunta a que ambas partes están lejos de llegar a un acuerdo, a diferencia de 2019 cuando decidieron cerrar Almaraz y los otros cinco reactores antes de 2035.
El cierre de la central nuclear de Almaraz entra y sale de la actualidad dependiendo de los intereses políticos y económicos. Pero, de momento, el acuerdo de 2019 sigue vigente y la central se apagará por completo entre 2027 y 2028. Iberdrola, el gran dueño de la central, aborda un nuevo intento para salvar la central y, pese a que las conversaciones con el Gobierno son inexistentes, este martes ha convocado a Endesa y Naturgy, los dos accionistas minoritarios, para solicitar la ampliación y la extensión de la vida útil de Almaraz hasta 2030.