Grant Thornton ultima su venta con la incógnita de un cambio de sede
El contrato de arrendamiento firmado en mayo de 2018 termina en octubre de 2026, y aunque el acuerdo se puede prorrogar otros tres años, la firma está tanteando otras opciones cerca de las cuatro torres de Madrid
Grant Thornton España, considerada una de las Next Four —por detrás de las Big Four y BDO en facturación y volumen— atraviesa un punto de inflexión. Fuentes próximas a la operación afirman que la venta de la filial se está ultimando con el fondo norteamericano New Mountain. La compañía se acerca a la recta final para dar entrada a este fondo antes de final de año, un proceso que se ha confiado a un núcleo duro integrado por el presidente de la firma, Ramón Galcerán, y dos socios con el fin de blindar la operación y evitar filtraciones. Al mismo tiempo, estudia un eventual cambio de sede y ha renovado parte de su comité de dirección, además de reforzar su estructura societaria con un consejo de administración más amplio.
El contrato de arrendamiento de su sede en la Torre de BBVA de Castellana 81, firmado en 2018, vence en octubre de 2026 y contempla una prórroga automática de tres años. De manera oficial, un portavoz de Grant Thornton España asegura que la firma “ni va a cambiar ni está estudiando un cambio de sede para este año ni para el que viene”.
Lo cierto, sin embargo, es que cualquier mudanza solo podría producirse en 2027, cuando finalice el contrato vigente. Sobre ese horizonte, la compañía ha preferido no pronunciarse, ni tampoco explicar por qué antes del verano llegó a estudiar su traslado al edificio del ICEX, en Castellana 278. Según fuentes próximas, la consultora calculó que el coste de acondicionar esas oficinas se acercaba al importe anual del alquiler de la Torre BBVA, lo que llevó a descartar la opción.
El posible cambio de sede responde a la evolución interna de la firma. Aunque en 2024 Grant Thornton redujo su plantilla en más de un 3%, un ajuste motivado en gran medida por el desmantelamiento de su división de consultoría —que en 2023 llegó a reunir un centenar de profesionales—, lo cierto es que con la entrada del fondo la firma espera incrementar su plantilla.
La firma también está reconsiderando su posible cambio de sede debido al elevado alquiler que paga anualmente en su oficina ubicada en plena city de Madrid. No obstante, fuentes consultadas señalan que la prioridad es cerrar las negociaciones para la entrada de un fondo. Una vez resuelto este capítulo, la compañía decidirá si se traslada a otro inmueble o si renueva el contrato con el propietario de su actual sede, la inmobiliaria GMP.
En paralelo, la filial española afronta la operación corporativa más relevante de su historia. Como adelantó este medio, ya ha recibido dos ofertas formales: la de Grant Thornton Estados Unidos, respaldada por el fondo estadounidense New Mountain, y la de Grant Thornton Reino Unido, apoyada por Cinven. Superada la oposición inicial de los socios contrarios a la entrada de capital, el debate más crucial se centró en dos sensibilidades: los socios veteranos, próximos a la jubilación y partidarios de vender, y la generación más joven, que mostraba más cautelas ante el desembarco del private equity.
La propia dirección vino a confirmar este escenario a través de un comunicado interno enviado en julio a socios, directores y gerentes, al que tuvo acceso este medio. En ese escrito, emitido tras la noticia publicada por El Confidencial, la firma reconocía haber sido contactada “por determinados grupos que han mostrado su interés en una potencial inversión” y admitía que la operación “podría potenciar nuestros planes”.
GT crea un núcleo duro
Para controlar el proceso y evitar filtraciones, la firma ha creado un núcleo duro como único interlocutor con los fondos, integrado por el presidente, Ramón Galcerán, y dos socios de deal advisory, uno de ellos, Jorge Tarancón. El hermetismo es máximo. La consultora quiere impedir que las tensiones internas y los detalles de las ofertas trasciendan más allá de este reducido círculo.
Como adelantó este medio, la oferta estadounidense es la que ha generado mayor consenso entre los socios españoles y es con la que se espera cerrar un acuerdo. La intención es concretar el acuerdo antes de que finalice el año.
"La guerra entre bloques está provocando que se pague más de lo que valdría en un contexto de mercado normal"
Fuentes consultadas señalan que la competencia entre Cinven y New Mountain está elevando las valoraciones a niveles sin precedentes. “La guerra entre bloques está provocando que se pague más de lo que valdría en un contexto de mercado normal”, explican. Sin embargo, advierten que cuanto más tiempo pase y más firmas se integren en uno u otro bloque, mayor será el riesgo de que la valoración actualmente sobre la mesa se vea afectada.
La opción norteamericana convence más a los socios españoles porque el fondo estadounidense no solo ofrece una valoración elevada, sino también una estructura internacional más amplia. Su propuesta permitiría a la filial española integrarse en un paraguas corporativo con acceso a una red de mayor tamaño y a mandatos de gran volumen que reforzarían los ingresos locales.
Lo que está ocurriendo es inédito: dos fondos de capital privado compiten dentro de una misma red que, en teoría, debería funcionar como una sola firma mundial. Esta pugna deja al descubierto las costuras de un modelo que aparenta solidez hacia fuera, pero que en la práctica muestra sus límites bajo la presión creciente del private equity y de la concentración en el sector.
Mientras tanto, Grant Thornton ha comenzado a mover piezas en su cúpula española. Bajo la presidencia de Galcerán, el comité de dirección se ha rejuvenecido con la incorporación de Isabel Perea, nueva responsable de auditoría, y de Jorge Tarancón, socio de M&A, en sustitución de dos históricos: Santiago Eraña, Álvaro Rodríguez y Eduardo Cosmen, con más de tres décadas en la firma. Además, se espera que antes de que finalice el año se sume un tercer integrante procedente del área de deal advisory.
GT prepara la firma para la entrada del fondo
A estos movimientos se suma la reconfiguración de la estructura societaria de la filial española, que ha pasado de estar dirigida por un administrador único a contar con un consejo de administración más amplio. Según consta en el Registro Mercantil, el nuevo órgano está presidido por Ramón Galcerán e integrado por varios socios de peso como Isabel Perea, David Calzada, Fernando Baroja, Jorge Martínez o Álvaro Fernández, entre otros.
La ampliación del consejo, acompañada de una ligera actualización de capital y de cambios en los estatutos, refuerza la gobernanza de la firma en un momento clave, con el objetivo de blindar la toma de decisiones y preparar la casa para la entrada del capital privado.
En paralelo, fuentes consultadas explican que la firma han mejorado este año las condiciones salariales del personal no socio. Oficialmente, la compañía enmarca estas mejoras en sus revisiones rutinarias tras el cierre fiscal, pero en el sector se interpreta también como una medida para retener talento ante la entrada inminente de un fondo.
El contexto internacional añade más presión. Cinven ha tomado posiciones con la compra de Grant Thornton Reino Unido y Alemania, mientras que New Mountain, tras desembolsar 1.400 millones de dólares por el 60% de la filial estadounidense, ha acelerado la creación de Grant Thornton Global Advisors, sumando jurisdicciones como Irlanda, Países Bajos o Emiratos Árabes Unidos. Cada integración refuerza uno de los bloques y resta atractivo a las firmas que aún permanecen independientes, como la española.
Grant Thornton España, considerada una de las Next Four —por detrás de las Big Four y BDO en facturación y volumen— atraviesa un punto de inflexión. Fuentes próximas a la operación afirman que la venta de la filial se está ultimando con el fondo norteamericano New Mountain. La compañía se acerca a la recta final para dar entrada a este fondo antes de final de año, un proceso que se ha confiado a un núcleo duro integrado por el presidente de la firma, Ramón Galcerán, y dos socios con el fin de blindar la operación y evitar filtraciones. Al mismo tiempo, estudia un eventual cambio de sede y ha renovado parte de su comité de dirección, además de reforzar su estructura societaria con un consejo de administración más amplio.