La Comisión Europea confía en que Estados Unidos va a respetar el acuerdo comercial alcanzado este verano, por el que la Unión Europea aceptó un arancel universal del 15% a cambio de que funcionara como "techo" para los gravámenes comerciales que Washington pudiera imponer a otro tipo de bienes. Así lo ha repetido el Ejecutivo comunitario este viernes después de que la administración presidida por Donald Trump haya anunciado aranceles del 100% sobre las importaciones de bienes farmacéuticos, clave para algunos Estados miembros como Irlanda.
Bruselas ha recordado que el comunicado conjunto acordado en agosto, que venía a aterrizar el pacto político que habían cerrado Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante la visita a Escocia, señala que "Estados Unidos tiene la intención de garantizar sin demora que el tipo arancelario, compuesto por el arancel NMF (un tipo base de la Organización Mundial del Comercio) y el arancel impuesto en virtud del artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, aplicado a los productos originarios de la Unión Europea sujetos a las medidas del artículo 232 sobre productos farmacéuticos, semiconductores y madera, no supere el 15%".
"Este límite máximo arancelario claro y global del 15% para las exportaciones de la UE representa una garantía de que no se aplicarán aranceles más elevados a los operadores económicos europeos. La UE es el único socio comercial que ha logrado este resultado con los Estados Unidos", ha asegurado Olof Gill, portavoz de la Comisión Europea, una institución donde ahora se sienten reivindicados por un acuerdo que fue inicialmente muy criticado. "La UE y los Estados Unidos siguen trabajando para aplicar los compromisos de la Declaración Conjunta, al tiempo que exploran nuevas áreas para la exención de aranceles y una cooperación más amplia", ha añadido Gill.
No hay en estos momentos garantías de que la administración americana comparta la lectura que está haciendo la Comisión Europea, pero por el momento se está cumpliendo lo acordado en la comunicación conjunta en aranceles sectoriales como el aplicado a los vehículos o a la aviación. Von der Leyen y su equipo llevan tiempo defendiendo en todos los foros que el pacto comercial ha dado a la Unión Europea una ventaja competitiva frente a otros socios comerciales de EEUU, que sí hacen frente a aranceles más altos.
Grandes empresas farmacéuticas europeas ya habían aumentado sustancialmente sus inversiones en Estados Unidos con la esperanza de recibir un menor nivel de aranceles antes de que la UE y EEUU cerraran el pacto comercial de este verano. Porque esa es la clave del plan de Trump contra las farmacéuticas extranjeras: obligarlas a hacer inversiones en suelo americano. "A partir del 1 de octubre de 2025, impondremos un arancel del 100% a cualquier producto farmacéutico de marca o patentado, salvo que la empresa esté construyendo su planta de fabricación farmacéutica en EEUU", señaló el presidente estadounidense en un post en su red social.
En 2025, los grandes exportadores de fármacos y productos médicos han sido Alemania, que exportó por valor de 67.900 millones de euros, Irlanda, cuyas exportaciones alcanzaron los 56.600 millones de euros, y Bélgica, que lo hizo por valor de 41.400 millones de euros. La mayoría de las exportaciones europeas, más del 38%, van a parar a Estados Unidos, siendo Suiza el segundo destino, representando algo más del 16%.
En principio, la medida anunciada por Trump afectaría solamente a fármacos de marca, y no, por lo tanto, a genéricos, que son los que fundamentalmente exportan los mercados asiáticos. Por lo tanto, las medidas, salvo que las excepciones negociadas les protejan, afectan fundamentalmente a empresas comunitarias y suizas, y, en menor medida, japonesas. Tokio defiende en todo caso que su acuerdo con EEUU también le protege en este escenario, ya que tienen pactado que no recibirán aranceles sectoriales más altos que los que reciban otros socios, como en este caso sería la Unión Europea.
La Comisión Europea confía en que Estados Unidos va a respetar el acuerdo comercial alcanzado este verano, por el que la Unión Europea aceptó un arancel universal del 15% a cambio de que funcionara como "techo" para los gravámenes comerciales que Washington pudiera imponer a otro tipo de bienes. Así lo ha repetido el Ejecutivo comunitario este viernes después de que la administración presidida por Donald Trump haya anunciado aranceles del 100% sobre las importaciones de bienes farmacéuticos, clave para algunos Estados miembros como Irlanda.