La opa hostil de BBVA ha llegado, por fin, a su tramo final. El banco ha señalado que no alargará el periodo de aceptación al tiempo que ha mejorado la oferta, con lo que los accionistas deberán decidir en los próximos días si acuden al canje. Hay un grupo amplio de fondos solapados de BBVA, socios del Sabadell, indexados, la incógnita del consejero David Martínez, y una presencia de minoristas mayor que en otros bancos.
BBVA incrementó en un 10% la oferta, actualizándola a un canje de una acción de BBVA por cada 4,8376 títulos del Sabadell que evita el peaje fiscal si alcanza el 50%. Para financieros consultados, está en el límite entre tener opciones de que salga adelante, pero ninguna garantía. Este es el sentimiento que hay en el mercado. La prima ha pasado de ser de -8% al 1,6% respecto a los precios de cierre del viernes, y del 2,9% sobre las cotizaciones de este martes.
El periodo de aceptación está suspendido hasta que la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV) autorice la nueva oferta y el anexo del folleto. A partir de ahí, se reanudará el periodo de aceptación con los 12 días restantes. BBVA dejó claro que el consejo ha decidido que no habrá nuevas ofertas y que no se alargará el periodo de aceptación, pero no incluyó en el hecho relevante la negativa a renunciar a la condición mínima del 50%, algo que podría haber ocurrido acabado el periodo de aceptación, y que es un riesgo que está explotando la cúpula de Banco Sabadell.
En cualquier caso, los accionistas del Sabadell deberán decidir sobre la opa en las próximas dos semanas, valorando la oferta de BBVA y sus números, con la promesa de obtener 900 millones de sinergias en costes cuando haya fusión, y costes de reestructuración por debajo de 1.400 millones, mientras que el incremento de beneficio por acción para los accionistas del Sabadell sería del 41%, siempre según BBVA, que ha hecho un difícil equilibrio de valoraciones.
Normalmente, según fuentes financieras, los accionistas esperan al último momento para posicionarse. Antes, durante los cinco primeros días tras la nueva autorización de la CNMV, deberá reunirse el consejo de administración de Banco Sabadell. El CEO, César González-Bueno, ha previsto que volverá a recomendar el rechazo, pero no está claro qué hará el consejero mexicano David Martínez, que controla un 3,8% del capital.
Martínez es uno de los principales accionistas del banco, y se ha mostrado a favor de este tipo de operaciones, pero consideró hace 10 días que era “irrechazable” a los precios actuales, pidiendo a BBVA una mejora. Habrá que ver si para él un incremento del 10% es suficiente.
Los inversores institucionales cuentan con más de la mitad del capital del Sabadell. El 28% del accionariado está en manos de fondos que también son accionistas de BBVA, según estimaciones de Barclays, lo que podría afectar a su decisión. En este sentido, destaca BlackRock, con un 7% en ambas entidades. Por otro lado, los pasivos cuentan con un 14%. En teoría, la decisión de los indexados debería ir en consonancia con la mejor réplica posible de los índices, teniendo en cuenta que Sabadell seguirá en el Ibex, salvo que BBVA alcanzara el 90% y pudiera optar por una opa forzosa por el resto y su exclusión, pero es un escenario que nadie espera.
No obstante, en la práctica, se espera que en los indexados que son de gestoras en las que también hay gestión activa, haya una decisión en bloque. Es decir, que todos los vehículos de BlackRock decidan en la misma dirección. El gigante norteamericano tiene un equipo denominado BlackRock Investment Stewardship para analizar situaciones especiales como esta.
Los analistas de Deutsche Bank han valorado a Sabadell por debajo del precio propuesto por BBVA mediante canje
Otros institucionales destacados son Dimensional Funds, Norges Bank, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Morgan Stanley o UBS, cuyas posturas ante la opa no son conocidas. En teoría, estos bancos cuentan con murallas chinas entre divisiones, pero hay que destacar que los analistas de Deutsche Bank han valorado a Sabadell por debajo del precio propuesto por BBVA mediante canje, que Goldman Sachs y Morgan Stanley son asesores del Sabadell, y que UBS lo es de BBVA.
En cuanto a las gestoras que solo tienen posiciones en Banco Sabadell por vehículos indexados, lo que se prevé es que acudan a la opa si consideran que va a tener éxito, y se mantengan al margen si dudan de que salga. Vanguard, gestora especialista en ETF y fondos indexados, tiene el 1% del banco.
En el capital de Banco Sabadell también sobresale el peso de dos socios, Zurich y Amundi, con un 4,7% y un 1,2% respectivamente. Zurich es socio en seguros, y ha destacado su crecimiento en España, principalmente con la 'joint venture' que tiene con Sabadell. Desde hace año y medio ha ido construyendo una posición en la entidad catalana a nivel corporativo. Mientras que Amundi es dueña de la gestora de fondos y tiene un acuerdo de exclusividad para la distribución en la red.
Por otro lado, el peso de los minoristas en Sabadell es mayor que en otras cotizadas. Cuando empezó la opa hostil, en mayo de 2024, estaba en el 48%, y muchos de ellos, el 39%, eran también clientes. Sabadell ha dejado de dar este dato, aunque sus ejecutivos aseguran que apenas ha variado.
Entre estos accionistas, los hay históricos de varias generaciones, muy incrustados en la burguesía catalana. La oferta ha mejorado, y ya no hay castigo fiscal si se llega al 50% al haberse eliminado el componente en efectivo, pero Sabadell sigue intentando atraerlos con su mensaje de dividendos y con la incertidumbre de que BBVA no alcance la mitad de los derechos de voto y decida renunciar a la condición del 50%. En este caso, habría peaje fiscal para los que han ido en la primera opa, y BBVA tendría que emitir una segunda en efectivo a un precio equitativo que determinaría la CNMV.
La opa hostil de BBVA ha llegado, por fin, a su tramo final. El banco ha señalado que no alargará el periodo de aceptación al tiempo que ha mejorado la oferta, con lo que los accionistas deberán decidir en los próximos días si acuden al canje. Hay un grupo amplio de fondos solapados de BBVA, socios del Sabadell, indexados, la incógnita del consejero David Martínez, y una presencia de minoristas mayor que en otros bancos.