Puma vuelve a fracasar en la defensa de la icónica banda de sus zapatillas
Los hechos se remontan a 2013, cuando la empresa detectó en internet la supuesta imitación y compró las deportivas para enviárselas a la Policía junto con una denuncia
Al pensar en la marca deportiva Puma, rápidamente viene a la cabeza la silueta del felino saltando hacia adelante. Quizás haya menos gente que lo asocie con la banda curva y alargada que estampa en el lateral de todas sus zapatillas, un diseño que la compañía bávara entiende como parte de su identidad. De hecho, tiene registrada su propiedad intelectual y lleva a los tribunales cualquier sospecha de plagio para defender su uso exclusivo. Pero lo cierto es que no siempre sale victoriosa.
El último revés se lo ha llevado por parte del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Alicante, que en su función de tribunal de Marca de la Unión Europea ha desestimado una demanda que interpuso contra dos pequeñas sociedades por reproducir parcialmente la icónica banda de sus zapatillas. Aunque el fallo se ha hecho público esta semana, los hechos se remontan a 2013, cuando Puma detectó en internet la supuesta imitación y compró las deportivas para enviárselas a la Policía junto con una denuncia.
Un mes después, apoyándose en la información remitida por Puma, las autoridades requisaron 19.880 pares de zapatillas en Elche, la cumbre de la industria española del calzado. Esta intervención derivó en un procedimiento penal que concluyó en 2017 con la absolución de la empresa acusada de plagio, cuya denominación se ha borrado de la sentencia por confidencialidad.
Para más inri, alentado por su victoria judicial, esa empresa enfrentada con Puma decidió registrar la banda de sus zapatillas ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). El gigante de la ropa deportiva presentó un escrito de oposición para intentar evitarlo y el caso llegó hasta el Tribunal Superior de Justicia, que terminó estimándolo al determinar "que el diseño industrial era novedoso".
Como cualquier grande del sector de la moda, Puma cuenta con un departamento encargado de detectar posibles plagios. Ese equipo identificó en 2018 que la entidad Wei Dong Trade también estaba comercializando ese mismo modelo de zapatillas. Lejos de amilanarse por su amarga experiencia anterior, volvió a la carga en los tribunales, acusando a esta sociedad de competencia desleal y yendo también contra la empresa que ya le había vencido un año antes, por ser la propietaria de la marca.
Esta vez contaba con un informe técnico de la Brigada de Policía Científica de la Comisaría Provincial de Alicante. El documento concluía que esas zapatillas "reproducen parcialmente las marcas de la firma Puma, de forma que se produce una alusión visual a los modelos comercializados por Puma y que se encuentran amparados por sus correspondientes registros marcarios".
Resolución de la última demanda
En la demanda no solo pedía que se le declarase propietario exclusivo de los derechos, una indemnización por daños y perjuicios o el cese definitivo de la fabricación de ese modelo. También exigía al tribunal que ordenase la cancelación del registro del diseño que la empresa con la que tuvo el primer enfrentamiento judicial había realizado ante la OEPM. Esta, por su parte, pidió la desestimación porque se trataba de hechos juzgados y alegó que no conocía de nada a la sociedad Wei Dong Trade.
Finalmente, el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Alicante se ha posicionado en contra de Puma, imponiéndole el pago de las costas procesales. En el fallo hace referencia al artículo 70 de la Ley de Protección Jurídica del Diseño Industrial, donde se señala que "no podrá demandarse ante la jurisdicción civil la nulidad de un registro de diseño invocando la misma causa de nulidad que hubiera sido ya objeto de pronunciamiento".
Entiende, además, que "ni por la disposición de las bandas ni por el color de las mismas pueden evocar la similitud", salvo porque se compone de tres bandas. Y añade que "las líneas que presenta el diseño tienen una longitud entre extremos, unas proporciones generales, una posición en la zapatilla y unos ángulos horizontal/de curvatura claramente dispares", lo que lo hace novedoso y distinto a la banda de Puma.
Al pensar en la marca deportiva Puma, rápidamente viene a la cabeza la silueta del felino saltando hacia adelante. Quizás haya menos gente que lo asocie con la banda curva y alargada que estampa en el lateral de todas sus zapatillas, un diseño que la compañía bávara entiende como parte de su identidad. De hecho, tiene registrada su propiedad intelectual y lleva a los tribunales cualquier sospecha de plagio para defender su uso exclusivo. Pero lo cierto es que no siempre sale victoriosa.