"Hay mucho apego al Sabadell en Cataluña, pero aquí también decimos que 'la pela es la pela'"
El presidente del Sabadell considera que en la batalla por el control del banco, los ejecutivos de BBVA han dicho cosas "sin sentido", que no venderá sus acciones bajo ninguna circunstancia y que las palabras de Torres son "casi un hecho relevante"
El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, posa para El Confidencial. (E. Prev)
Josep Oliu Creus (25 de abril de 1949) ha intensificado su agenda en las últimas semanas para dar la última batalla contra la oferta pública de adquisición de acciones (OPA) de BBVA, que podría poner fin a su carrera como banquero tras 25 años al frente de Banco Sabadell. A sus 76 años quiere seguir al frente del banco catalán, y asegura creerse a Carlos Torres cuando niega la posibilidad de una mejora de la oferta o de renunciar a la condición mínima de aceptación del 50% para seguir adelante con la OPA.
Aun así, en esta entrevista considera que en esta batalla ha habido mentiras desde BBVA y que hay argumentos de sus ejecutivos que “no tienen sentido”. Oliu asegura que no venderá en ninguna circunstancia, y que los mensajes que transmite el banco presidido por Carlos Torres "son casi un hecho relevante".
Pregunta. ¿Qué plazos espera con la OPA?
Respuesta. La verdad es que solo sé lo que saben ustedes. A tenor de las declaraciones del presidente y del consejero de BBVA, esto se acaba el día 7 de octubre, y se sabrán las adhesiones desde el día 14 de octubre. Podrían pasar otras cosas, pero no es lo que están diciendo.
P. ¿Se lo cree?
R. Yo sí, no tengo más que fiarme de estas declaraciones. Si dicen que no van a cambiar, es prácticamente un hecho relevante lanzado al mercado.
P. Si hacen cambios, ¿considera que estarían desvirtuando la oferta?
R. Es casi un hecho relevante. Entonces, cuanto más se acerca el día 24, más relevante es el hecho, converge al hecho, es decir. Una mentira dicha el día antes [de la fecha límite] es peor que una semana antes. No tengo certeza porque no he hablado con ellos, pero Carlos Torres dice que la oferta es esta, y que se adherirán o no. Yo digo lo mismo, no hay otra oferta. Si pasan del 50% es que ha triunfado la OPA, si no llega al 50% es que ha fracasado.
P. ¿Qué probabilidad da a que salga la OPA?
R. Yo le veo muy pocas probabilidades porque la oferta no es muy ventajosa para los accionistas de Sabadell por muchas razones. Primero, porque tiene recorrido Sabadell propio, con una valoración que se estima 37% superior, con un PER (veces que se repite el beneficio por acción en el precio) inferior a los comparables españoles, a los que convergerá sin el ruido de la OPA. Hoy la cotización de Sabadell tiene un ruido por la OPA que es positivo pero también negativo, porque hace de tapón. Los precios objetivos de Sabadell están por encima de lo que cotiza el banco hoy. Y el residente español tiene que pagar un impuesto simplemente por una operación que consiste en vender acciones del Sabadell y comprar, obligatoriamente, con la misma cantidad, acciones del BBVA. Vender obligatoriamente para comprar acciones y adherirse a este canje pagando un 20% de impuesto, es absurdo. La probabilidad de que esta oferta salga es muy baja. Para los inversores minoristas es imposible que tenga sentido, y para institucionales, se lo mirarán de otra manera, porque hay más recorrido siguiendo con Sabadell en solitario que yendo al canje.
Oliu en un momento de la entrevista con El Confidencial. (E. Prev)
P. En unos días la prima negativa [el coste para un accionista del Sabadell de aceptar la oferta de BBVA] se ha reducido a la mitad. ¿Le preocupa este movimiento?
R. Cuando más se acerque al último día en que se puede cambiar el valor, menos mentira pueden ser las declaraciones de que no se va a ampliar la oferta. La prima no me preocupa nada. Hay dos tipos de inversores, unos que piensan a largo plazo, que son mayoritarios, y otros que son especuladores. Estos pueden comprar pensando que en 15 días va a haber una prima adicional, y con las declaraciones de que no será así, se van.
P. Considera entonces que los inversores que entraron por una expectativa de mejora de precio están saliendo…
R. Posiblemente y es lógico, pero no me afecta para nada. La prima no tiene importancia, pero sí la valoración, los impuestos, o la ausencia de prima en una oferta en la que se quiere tomar control. En una oferta en que se pretende o se quiere tomar control hay una prima, porque la pérdida de independencia estratégica, que es lo que da la capacidad de generar valor adicional al que ya hemos manifestado como plan estratégico, se pierde con la OPA. Y eso los accionistas, tanto retail como institucionales, lo saben. Por eso esta es una mala oferta, no tiene prima sobre el valor de mercado.
P. ¿Qué prima debe haber para que el Consejo reevalúe su posición?
R. El Consejo se tiene que reunir ante cualquier cambio de oferta y revaluar por definición su posición. ¿Con cuál habría un cambio? Yo no lo sé. Lo que sí puedo decir es que en el mundo ha habido OPAs hostiles para conseguir toma de control con primas del 10% del 20%, del 30% y hasta del 50%. Y las que han triunfado han sido de entre el 30% y el 50%.
P. Pero en abril de 2024, cuando se acercó BBVA, la prima entonces era del 30% sobre las cotizaciones del 29 de abril, y del 42% sobre la media de ese mes…
R. BBVA todavía se aferra a esta prima y dice que tiene una prima del 30%, lo cual es una falsedad absoluta. No tiene ninguna razón de ser. Desde entonces, han pasado 50.000 cosas. Me han pasado 50.000 cosas. El Sabadell ganaba entonces 1.000 millones, ahora 1.600-1.700 millones sin TSB, con un resultado sostenible. Desde entonces el banco está más correlacionado con el resto de la banca, y el banco ha subido porque ha subido el resto de la banca. Por tanto, nuestro punto de partida no es 2024. 2024 ya no vale para nada, está obsoleto. El punto de partida es la cotización de hoy o la cotización que esté el día 7 de octubre, el último día que puede decidir el accionista de Sabadell.
P. BBVA argumenta que la subida de Sabadell se debe a la OPA…
R. Niego la fundamental, no es cierto. Es un argumento que dice o me lo vende a mí o no va a tener nunca más un comprador, esto no es de recibo. No tiene sentido. Que el hecho de que haya una oferta es uno de los motivos que influye en el valor del banco, sí. Que el valor fundamental del banco es otro de los elementos que incide en la cotización, también. Que el PER es otro factor, también. Lo que más incide son los fundamentales. La prima de mercado influirá momentáneamente por movimientos especulativos que se pueden dar ahora o que se darán sobre todo en los días antes y después del fin del periodo de aceptación. Pero eso no debe afectar al inversor racional.
P. En su caso personal, ¿podría haber una subida que le haga replantearse vender?
R. Yo como accionista no las voy a vender porque me parece que es una mala opción. En cualquier circunstancia y pase lo que pase, tengo la seguridad de que voy a sacar más valor con mis acciones que aceptando la oferta.
P. ¿Aunque suba la oferta?
R. En cualquier resultado de esta operación, tengo la seguridad de que yo sacaré más valor manteniéndome como accionista de Banco Sabadell.
P. En el caso del consejero David Martínez, pidió una subida de precio, ¿está de acuerdo con esa petición?
R. Respetuosamente, lo pidió respetuosamente [bromea Oliu]. Es su petición. Yo no estoy ni en acuerdo ni en desacuerdo. Pero entiendo cuál es su posición. A él le gusta esta operación. Él es un accionista institucional que piensa que en cualquier operación de concentración puede generar valor por ahorro de costes. Pero con las condiciones y características actuales está comprometido a no ir.
Oliu posa para El Confidencial en Madrid. (E. Prev)
P. ¿En qué estuvo en desacuerdo con el informe del Consejo para no apoyarlo?
R. No estuvo ni de acuerdo ni en desacuerdo. Dijo que hay cosas que no se iba a poner a discutir, como si las sinergias son mayores o no. Lo importante es que se comprometió a no acudir a la OPA. Yo también dije que las sinergias hay que verlas, pero al Consejo le dije que hay un retraso en las sinergias de hasta cinco años. Y entre medias hay un riesgo. Además, hay sinergias negativas, que los bancos de inversión nunca lo contemplan, y quienes han estado en la banca, y conocen lo que piensan los empresarios y la gente, si esto se hace mal, de manera hostil, se va a perder negocio. Los competidores lo saben y ya están acechando. En el caso de Popular se perdieron muchos clientes, y aquí dependerá de la gestión de BBVA. Es una operación contestada políticamente, porque a los empresarios, a los ciudadanos, no les gusta esto. Puede ser que hay debajo. Empresarios, ciudadanos, pues no les gusta esto. Esto puede ser bueno para el accionista, pero si no es bueno para el cliente, no es bueno para el ciudadano, pues al final esto para el accionista también tiene un coste.
P. ¿Cree que si sale la OPA, con el espectro político en contra, se puede perjudicar la consecución de las sinergias?
R. Van a seguir poniendo sus pegas en función de sus concepciones o de sus intereses políticos. Unos que no se produzcan las sinergias por despidos, otros que siga comercialmente independiente durante tres años, maximizando el valor, y podrían ser cinco años. Y después tendría que solicitarse la fusión, y a lo mejor no les gusta. Las previsiones financieras sobre las cuales se basa la supuesta creación de valor de esta operación son unos supuestos absolutamente inciertos y, por lo tanto, esto el inversor lo tiene que tener en cuenta. Con la ausencia de esta operación se pueden ver los planes, objetivos y realidades que yo creo que tienen poco riesgo de ejecución. La conjunta tiene un alto riesgo de ejecución.
P. Parece dar poca probabilidad a que en tres años el Gobierno permita la fusión, ¿considera esto independiente de quién gobierne?
R. Si sale la OPA, que es una probabilidad muy baja. Sería una decisión del Gobierno. No es independiente de quien esté. Tampoco es independiente de cuál sea la composición del Congreso de los Diputados.
P. La desaparición o la presencia de la marca de Banco Sabadell, ¿influye en la normalización de la vida política y económica en Cataluña?
R. En Cataluña se tiene un gran apego a Banco Sabadell porque muchas de las empresas medianas y grandes catalanas han nacido de la mano de Banco Sabadell, con sus primeros créditos con el banco. Y no con CaixaBank, el otro gran banco catalán, porque era de hipotecas. Hay un sentimiento de identidad, de que Banco Sabadell representa muy bien el tejido empresarial catalán porque ha estado al lado de las empresas. Otros bancos también dan crédito, pero no se consideran tan próximos y con la capacidad de relación y de tratar los problemas con tanta profesionalidad, proximidad, eficiencia y rapidez. Pero esto no solamente pasa en Cataluña, pasa en Asturias, en León y en Galicia, y sobre todo en la Comunidad Valenciana, País Vasco y en Murcia. Yo creo que es necesario en España y en Europa que, al mismo tiempo, haya grandes bancos, multinacionales que puedan estar en las grandes operaciones, que es lo que dice el presidente de BBVA. Pero también, y es lo que queremos nosotros, un banco que esté en todo el tejido empresarial, porque el que crea riqueza de verdad para un país es el tejido empresarial mediano. En Europa hacen falta grandes bancos paneuropeos, pero también bancos fuertes, sólidos, solventes a nivel regional.
P. ¿Cómo cree que influirá este componente territorial, emocional o sentimental en la toma de decisiones de los accionistas?
R. Hay un gran apego. Sí hay un elemento sentimental, sobre todo en los accionistas históricos de Banco Sabadell. Pero en Cataluña hay un dicho que es que la pela es la pela. He recibido muchos mensajes que dicen que a ningún precio venderían. Puede ser incluso verdad que el precio no sea lo más importante, por la importancia de Banco Sabadell como proveedor, porque las acciones están híper repartidas. Puede ser más importante para su empresa que exista Banco Sabadell que el valor de las acciones. Y es muy verdad que hay intereses complementarios mucho más importantes que los puramente pecuniarios de las acciones que puedan tener.
P. ¿Y cree que en BBVA también hay un componente que va más allá de la racionalidad?
R. Probablemente, a veces pienso que si fracasan quizás vuelvan dentro de dos años, porque es casi obsesivo. Hemos dicho varias veces que queríamos hacer un proyecto en solitario. En 2024 dijimos que no nos interesaba, pero como la propuesta de fusión ya era casi una OPA, porque venía una oferta de propuesta de fusión amistosa sin posibilidad de negociación.
P. Pero hace cuatro años sí negociaron…
R. Estamos en otro escenario. Ha habido mucha concentración bancaria en España. Las fusiones se producen porque se paga una prima, o porque una de las dos entidades está en situación de debilidad. Nosotros hemos incorporado a CAM, Caixa Penedès, Guipuzcoano, Atlántico o Banco Herrero.
Foto: E. Prev.
P. Muchos argumentos del Sabadell han sido no financieros, como pymes, competencia, territorialidad… ¿eso daría igual con una prima atractiva?
R. Hemos dado argumentos varios y diversos, pero era lo que recogía la sociedad. El nuestro es que este es un proyecto generador de valor. No habíamos revelado que el proyecto de Sabadell desde 2020 habíamos tomado la decisión de que el TSB ya no formaba parte del core business y que lo venderíamos cuando tuviésemos ocasión. Habíamos tenido un percance con la plataforma informática de TSB, la crisis de Popular, el Covid, todo esto nos costó. En 2020 tuvimos encuentros con BBVA, pero no fructificaron. Y desde entonces nos hemos focalizado en España, que es un proyecto europeo. No es paneuropeo como quieren las autoridades europeas, pero tampoco lo es la OPA de BBVA. Nosotros somos más europeos, tenemos los seguros con Zurich, el renting con Société Générale, los fondos con Crédit Agricole… BBVA se hace todo en casa y en Sudamérica. Entiendo que el proyecto de BBVA necesita mejorar el perfil de riesgo teniendo más presencia en España, pero que no sea a costa de los accionistas de Banco Sabadell, hay que pagar mucho para conseguir esto. Su resultado en un 67% viene de fuera de Europa, y con Sabadell bajaría a la mitad.
P. Esos lazos que hay con Zurich y otros institucionales, ¿les va a ayudar?
R. No lo sé, pero lo intuyo. Ellos están aquí porque de alguna manera defienden su negocio. Nosotros tenemos una 'joint venture' con Zurich, y su interés es que el proyecto de Sabadell. Su posición es para eso y para ganar dinero.
P. ¿Cree que está siendo una batalla limpia?
R. Yo creo que sí. Ha sido una batalla limpia por parte de Sabadell, y por parte de BBVA, limpia dentro de lo que son las batallas. Si dentro de las batallas se pueden decir mentiras, entonces ha sido limpia.
P. Hay gente que piensa que han jugado al borde de la pasividad…
R. ¿Por qué? La venta de TSB no tiene nada que ver con el deber de pasividad. El deber de pasividad dice que cualquier decisión sustancial que tomemos tiene que ser sometida a la Junta General de Accionistas. Por tanto, cumplimos estrictamente un deber de pasividad. Más del 70% de los accionistas acudieron, y el 99,9% votó a favor. No es que estuvieran contentos, estaban eufóricos.
"La venta de TSB no tiene nada que ver con el deber de pasividad"
P. Ahora que han vendido TSB, ¿se arrepiente de la compra?
R. No me arrepiento de la compra porque en el momento que fue pasaban dos cosas. Era barato y era pequeño. Nosotros compramos porque yo he creído siempre en que en Europa hacía falta bancos europeos. En aquel momento Inglaterra formaba parte de Europa. Al cabo de nueve meses de haber comprado, se fueron con el Brexit, cosa que no esperaba nadie. Era un banco que era barato porque no tenía motor, no tenía plataforma, era un spin-off de Lloyds. Estaba cotizando. Hicimos una OPA concertada con el socio mayoritario. Hicimos la plataforma muy bien, pero el front line digital de los clientes tuvo problemas y fue un momento difícil. Lo hemos ido gestionando hasta este momento, con una diferencia importante de valor. No se ha cumplido el objetivo de tener un banco que esté en España y en Inglaterra, porque en algún momento vimos que nosotros no podíamos poner más capital para crecer en Inglaterra. Ahí es donde cambiamos la estrategia con TSB.
P. ¿Qué porcentaje de inversores minoristas hay ahora en el capital?
R. Es más o menos lo mismo que había. Pero no hemos dado este dato desde hace tiempo. La última vez que lo dimos era un 48%.
P. ¿Hay accionistas que llevan mucho tiempo, varias generaciones… han olvidado la situación difícil hasta 2021?
R. La situación difícil de todos los bancos fue en 2008. Fue muy larga de digerir. En 2007 Sabadell alcanzó su máximo histórico, y todos los que hubieran comprado entonces, ya estarían ganando dinero. Todos los accionistas que han estado durante este periodo entienden cuál es el problema. Ahora estamos ahora muchísimo más fuertes, con metodologías de riesgos y sistema de gobierno de acuerdo con los parámetros del buen gobierno y de la buena gestión que marca el Banco Central mejor que cualquier otro banco español.
R. Hay de todo. Hay algunos que no van seguro. Los hay que tienen en sus estatutos que no van a estas operaciones porque hay iliquidez durante un mes, y no tienes capacidad de maniobra. Otros que están tranquilos porque les gusta el proyecto de Sabadell, y otros que se les ve más favorables a la OPA porque están ideologizados con que las fusiones son la panacea, porque no han estado nunca en un banco ni han pedido nunca un crédito, y les parecerá que los bancos son commodities.
P. ¿Qué relevancia cree que pueden tener los indexados y cómo tomarán la decisión?
R. Hemos preguntado, y nos dicen que intenta calcular la probabilidad de éxito, y acercar la posición final que tendrían a lo que esperan que pase. Si no esperas que llegue al 50%, no vas. Si pensaran que sacan un 55%, lo lógico sería que pongan un 55%, porque Sabadell seguiría en el Ibex. El 45% del valor de Sabadell tiene una capitalización bursátil superior a seis o siete valores del Ibex.
P. Si saliera la OPA, ¿qué cambios prevé en la gobernanza de Banco Sabadell?
R. Si saliera la OPA, como ha puesto de manifiesto el Consejo de Ministros, se gestionará durante tres años al menos como un banco independiente.
P. ¿Y si BBVA se queda entre el 30% y el 50%?
R. Esto yo no me lo planteo porque BBVA ha dicho que no será así. Como ha dicho Carlos Torres, si a mayoría de los accionistas les parece bien, sale la OPA, si no, no sale.
P. Y con más del 50%, ¿usted se plantearía seguir tres años con BBVA como accionista principal?
R. Para seguir como presidente, depende de la confianza que tenga el consejo y los accionistas. Si cambian los accionistas hablaré con los accionistas.
Josep Oliu Creus (25 de abril de 1949) ha intensificado su agenda en las últimas semanas para dar la última batalla contra la oferta pública de adquisición de acciones (OPA) de BBVA, que podría poner fin a su carrera como banquero tras 25 años al frente de Banco Sabadell. A sus 76 años quiere seguir al frente del banco catalán, y asegura creerse a Carlos Torres cuando niega la posibilidad de una mejora de la oferta o de renunciar a la condición mínima de aceptación del 50% para seguir adelante con la OPA.