Las divisas de México, Turquía y Argentina condicionan el dividendo de 36.000M de BBVA
El banco parte de supuestos de crecimiento a euros corrientes, asumiendo un comportamiento no muy negativo en los próximos años de las divisas emergentes
Las divisas de México, Turquía o Argentina han sido un quebradero de cabeza para la cúpula de BBVA ante algunos episodios de volatilidad en los últimos años. Aun así, el banco ha seguido batiendo récords de beneficios con el impulso de España. Pero desde Las Tablas se espera que estos mercados impulsen al banco en los nuevos objetivos estratégicos.
La entidad presentó por sorpresa, con sus resultados semestrales, objetivos hasta 2028, que incluyen la generación de 49.000 millones de capital y un beneficio de 48.000 millones en los próximos cuatro años, que permitirán distribuir a los accionistas 36.000 millones, algo más del 40% de su capitalización actual, en 90.000 millones.
La acumulación de capital se calcula en euros corrientes, partiendo de la premisa para cumplir con estas metas que las divisas de mercados como México, Turquía o Argentina tendrán un comportamiento de depreciación menor que la reciente frente al euro en los próximos cuatro años.
Estos mercados suman el grueso del beneficio de BBVA. México es el mercado más importante, con la aportación del 44% de los 5.447 millones de ganancias del grupo en el primer semestre. Por su parte, Turquía representó el 7%, y América del Sur, otro 7,2%.
No en vano, la sensibilidad del capital de máxima calidad CET1 a las divisas de estos mercados es relevante. Una depreciación del 10% del peso mexicano supone un descenso de nueve puntos básicos en el colchón de capital, mientras que en el caso de la lira turca es de tres puntos básicos. Esta sensibilidad no incluye el coste de las coberturas, que se estiman ahora en dos puntos básicos al trimestre para México y otros dos para Turquía.
BBVA acabó junio con la ratio de capital del 13,34%, 25 puntos por encima del nivel de marzo, y con un excedente respecto al objetivo de estar entre el 11,5% y el 12%, a lo que se añade un impacto regulatorio positivo de entre 40 y 50 puntos básicos en la segunda mitad de 2025. Esto da margen a la entidad para mejorar la opa hostil al Sabadell, como descuenta el mercado.
Objetivos a cuatro años
En cualquier caso, el banco presidido por Carlos Torres presentó objetivos para los próximos cuatro años como entidad individual, sin incorporar potenciales impactos de la compra del Sabadell, si se produce. No obstante, el Gobierno ha vetado la fusión durante tres años, con una prórroga adicional de dos años, decisión que BBVA ha recurrido al Supremo.
En estas metas, el mensaje más importante es el de aspirar a distribuir 36.000 millones entre los accionistas, partiendo de una generación de capital en euros corrientes de 49.000 millones, y un beneficio de 48.000 millones, en cuatro años. Para llegar a ello, se espera un comportamiento macro positivo en México, Turquía y Argentina, con una "moderación de la depreciación de las divisas en línea con la inflación".
Así, BBVA anticipa una recuperación del crecimiento anual del PIB mexicano, aunque seguiría por debajo del 2% entre 2026 y 2028. Para Turquía y Argentina, el banco contempla un descenso gradual de la inflación y los tipos de interés en el periodo. También espera que salgan del régimen contable de hiperinflación en 2028.
De hecho, BBVA espera que estos países mejoren su rentabilidad “gracias a la actividad y a un mejor coste del riesgo”, lo que implicaría un descenso en la ratio de provisiones sobre el crédito total”. El banco contempla crecer en todos sus mercados. Con España algo más rezagada, a un dígito medio, el impulso vendría de México, con un crecimiento de la actividad y de los ingresos en euros corrientes en un dígito alto; Turquía, donde prevé crecimiento por encima de la inflación y un incremento de los ingresos de entre el 16% y el 20% anualizado en ingresos en euros corrientes; y América del Sur, donde proyecta un crecimiento de entre el 16% y el 20%, con un repunte de los ingresos a un dígito medio anualizado en euros corrientes.
Las divisas de México, Turquía o Argentina han sido un quebradero de cabeza para la cúpula de BBVA ante algunos episodios de volatilidad en los últimos años. Aun así, el banco ha seguido batiendo récords de beneficios con el impulso de España. Pero desde Las Tablas se espera que estos mercados impulsen al banco en los nuevos objetivos estratégicos.