Cox logra un crédito de 3.000 millones de Citi, JP Morgan, Bank of America y Santander
Riquelme consigue el apoyo de tres de los mayores bancos de Wall Street para financiar, junto a Santander, BBVA y Barclays, la compra de Iberdrola en México por 4.000 millones
Enrique Riquelme no quiere que su oferta por Iberdrola México sea interpretada como un brindis al sol, dado que los activos de la eléctrica vasca en el país latinoamericano, estimados en 4.000 millones de euros, cuadriplican el valor bursátil de Cox Energy. Al contrario, según aseguran fuentes financieras, el presidente de la compañía de origen alicantino ha logrado levantar un crédito de 3.000 millones de euros que le han concedido Citi, JP Morgan, Bank of America y Banco Santander.
Fuentes próximas a la operación, por la que Cox ha llegado a un principio de acuerdo con Iberdrola para comprarle sus quince plantas que mantiene en México, explican que Riquelme, presidente y máximo accionista, ha firmado un préstamo sin recurso contra la compañía, que posteriormente se convertiría en un ‘project bond’. Es decir, en un instrumento financiero que se pagará con los flujos de caja futuros de los activos que comprará Riquelme y cuya garantía serán las propias instalaciones de renovables y ciclo combinado.
Además de Citi, que es quien lidera la operación, Cox ha logrado el apoyo de JP Morgan, Bank of America y Banco Santander. En un segundo escalón también participan BBVA, el mayor banco español de México y el segundo del país, y Barclays, que a su vez actúa como asesor de Iberdrola en la venta. La compañía, controlada en un 60% por Riquelme, cuenta también con DLA Piper como bufete legal para tratar de cerrar una transacción que, en última instancia, depende de la posición de las autoridades locales.
Por ello, el presidente de Cox se ha desplazado a Ciudad de México para reunirse con la secretaria de Estado de Energía, Luz Elena González Escobar, que la semana pasada se pronunció sobre las intenciones de Iberdrola de salir definitivamente del país. También lo hizo la presidenta de la república, Claudia Scheinbaum, que pidió al grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán que regularizara la situación de sus activos “en el marco de la legislación mexicana, igual que lo hacen en España o en otros lugares del mundo”.
Y es que la nueva presidenta de México acusó que gran parte de la generación de electricidad de Iberdrola continuaba en las sociedades de autoabasto, algo ilegal según su criterio. Recordó que, al no quererse poner en regla, fue una de las razones por la cual el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió comprarle 13 plantas de ciclo combinado en marzo de 2023 por 5.800 millones a través de un fondo público de infraestructuras.
Riquelme, que ya tiene presencia en México, donde invirtió de forma significativa antes incluso que en España, quiere reconducir las relaciones con la responsable de Morena, el partido que gobierna la segunda mayor economía de Latinoamérica. La organización heredera del Partido de la Revolución Democrática liderada en su momento por Andrés Manuel López Obrador ha sido muy crítica con las empresas españolas, especialmente con las eléctricas, con las que ha tenido reiterados enfrentamientos públicos.
Éxito de la ampliación
El último encontronazo se produjo el pasado 24 de febrero de 2025. Mexico Infrastructure Partners, el fondo que le compró a Iberdrola el 55% de su negocio, presentó "una serie de reclamaciones por supuestos incumplimientos del contrato de venta rubricado justo un año antes por los supuestos daños en las plantas objeto de venta". El fondo público mexicano ha cuantificado los daños en la cantidad de 357 millones de dólares estadounidenses, unos 303 millones de euros, de los que 116 millones de dólares estadounidenses se corresponden a supuestas pérdidas por lucros cesantes.
Iberdrola ha contestado a las reclamaciones "negando su responsabilidad" y señalando que ha cumplido todas sus obligaciones del acuerdo de venta. Además, agrega que dentro de las responsabilidades contractuales están excluidas las derivadas de lucro cesante y que toda la información de las plantas vendidas fue trasladada al comprador con anterioridad a la transacción.
La mayor eléctrica española utilizará los ingresos de la venta de México para financiar su ambicioso plan de inversiones de más de 55.000 millones en los próximos cinco años. Un plan, centrado sobre todo en el negocio de redes en Reino Unido y Estados Unidos, que ha fondeado parcialmente con la reciente ampliación de capital de 5.000 millones, cerrada con éxito la semana pasada, al conseguir una sobredemanda de casi cuatro veces. JP Morgan y Bank of America, que participan en la financiación a Cox, lideraron esa colocación de acciones junto a Morgan Stanley.
Enrique Riquelme no quiere que su oferta por Iberdrola México sea interpretada como un brindis al sol, dado que los activos de la eléctrica vasca en el país latinoamericano, estimados en 4.000 millones de euros, cuadriplican el valor bursátil de Cox Energy. Al contrario, según aseguran fuentes financieras, el presidente de la compañía de origen alicantino ha logrado levantar un crédito de 3.000 millones de euros que le han concedido Citi, JP Morgan, Bank of America y Banco Santander.